Ryan: reunión con Trump es inicio de proceso de “unificación” del Partido Republicano

Tras su reunión a puerta cerrada, Ryan describió a Trump como “cálido y genuino”, aunque evadió precisar si lo respaldará como candidato presidencial

Ryan: reunión con Trump es inicio de proceso de “unificación” del Partido Republicano
El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y otros principales líderes republicanos, se reunieron hoy con Donald Trump para tratar de superar diferencias y lograr la "unificación" del partido. Foto: María Peña/Impremedia
Foto: María Peña / Impremedia

WASHINGTON.- El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, calificó este jueves su reunión a puerta cerrada con el virtual candidato presidencial republicano, Donald Trump, como un buen comienzo hacia la “unificación” del partido, pero sin darle aún su apoyo.

Trump se reunió a puerta cerrada con Ryan y el presidente del presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Reince Priebus y, por separado, con otros líderes de la Cámara Baja, y con el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell.

La serie de reuniones con Trump en las cercanías del Capitolio generaron expectativas sobre si ambas partes lograrán remendar al Partido Republicano de cara a los comicios de noviembre próximo.

Durante su acostumbrada rueda de prensa semanal, Ryan explicó que esto es apenas el comienzo de un proceso de “unificación” de su partido, con la idea de acercar posiciones con Trump sobre una agenda única y la defensa de “principios conservadores fundamentales”.

“Es muy importante que esta unificación no sea algo fingido… que en realidad y verdaderamente nos unamos para tener plena fuerza en el otoño”, subrayó Ryan, quien calificó a Trump como una persona “cálida” y “genuina”.

Ryan describió la reunión como el inicio de un proceso que no ocurrirá de la noche a la mañana pero que “siembra las semillas para la unidad” y cerrar “las brechas y diferencias”.

Por su parte, Trump, que evadió a la prensa al final de las reuniones, dijo en su cuenta en Twitter que fue “un gran día” con el liderazgo republicano, y que “las cosas están funcionando muy bien”.

¿Harán las paces?

Sin dar detalles, Ryan reconoció que aún quedan diferencias con el abanderado del partido, pero subrayó que la meta es vencer a la demócrata Hillary Clinton el próximo 8 de noviembre.

La reunión se produjo en un momento crítico para el partido, ante la rebelión de líderes republicanos que no creen que Trump es un “conservador fiable”.

Es que, con su mensaje populista, Trump ha ganado más de diez millones de votos en las primarias y, según reconoció el propio Ryan, ha atraído más votantes a las filas republicanas.

Pero Trump también esboza una nueva “religión” republicana, poco ortodoxa y contraria a algunos de los tradicionales valores conservadores.

El Partido Republicano, por ejemplo, se opone a un aumento al salario mínimo y es un profeso defensor de un papel limitado del gobierno, de una reducción de impuestos, y del libre comercio.

Además, Ryan apoya el tratado de la Alianza Transpacífico (TPP, en inglés), respalda una versión conservadora de una reforma migratoria, y condenó el llamado de Trump a una  moratoria a la entrada de musulmanes a EEUU.

En cambio, Trump ahora se muestra flexible a un aumento del salario mínimo; ha propuesto aumentar los impuestos a los ricos, se opone al TPP y ha cuestionado tratados comerciales como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, o NAFTA por su sigla en inglés).

También mantiene su postura en contra de los musulmanes y a favor de la construcción de un muro en la frontera sur y la deportación de todos los once millones de inmigrantes indocumentados en el país.

Ambos se mantienen en polos opuestos sobre una reforma del Seguro Social: Ryan apoya aumentar la edad de jubilación, la privatización del sistema, y la reducción de beneficios, mientras que Trump se opone a hacer cambios a esta red de seguridad social.

Respecto a política exterior, Ryan se opone a la apertura de EEUU hacia Cuba, mientras que Trump la apoya.

¿Quién gana más?

Trump ha dicho que él logrará unir al partido y, si las cosas no salen a su favor, podrá decir a sus votantes que es otro síntoma de los problemas del “establishment” político en Washington.

Pero Trump, que ahora dice que recaudará fondos para su campaña, también necesita el andamiaje republicano y la ayuda del RNC para lograr esas metas.

Como presidente de la convención republicana en julio próximo, Ryan ha descartado respaldar el movimiento en ciernes para encontrar a un candidato alternativo, pero no dio asomos de cuándo anunciará si respalda o no a Trump.

Ryan afronta un evidente dilema: necesita a los votantes de Trump tanto para respaldar a los republicanos en la cuerda floja –y así preservar el control del Congreso- como para forjar una coalición que le permita avanzar una agenda conservadora en el Congreso.

Si rechaza a Trump, lo más probable es que los partidarios de éste le echen la culpa si pierde las elecciones, y tampoco logre la reconciliación que busca ahora el Partido Republicano.

¿Qué pasará ahora?

En una declaración conjunta, Trump y Ryan indicaron que sostendrán más discusiones en el futuro cercano, confían en que “hay una gran oportunidad para unir” al partido, y están “completamente comprometidos” con la meta de ganar en noviembre porque, a su juicio, Clinton representa cuatro años más de la presidencia de Barack Obama.

La portavoz de Ryan, AshLee Strong, dijo a la prensa que Ryan y Trump continuarán el diálogo, ya sea en persona o por teléfono, al igual que sus respectivos equipos de asesores políticos