Contrabando en Rikers Island recibe su mayor golpe en 10 años

Entre los procesados hay oficiales del correccional, empleados de la prisión y varios presos, acusados de introducir bisturíes, narcóticos y otros objetos en la cárcel

Hasta 17 personas fueron procesadas este jueves, acusadas de organizar una compleja operación de contrabando en la prisión de Rikers Island a donde introducían de forma ilegal bisturíes, drogas y otros objetos a cambio de miles de dólares.

Entre los detenidos se encuentran dos funcionarios de prisiones, un cocinero empleado en la propia cárcel y 6 presos.

Uno de los oficiales del Departamento Correccional detenido es Kevin McKoy, considerado uno de los líderes de la operación. Este funcionario de 31 años, al que se le conoce por los apodos de ‘The Plug’ (‘Enchufe’) o ‘Ticks and Fleas’ (‘Pulgas y Garrapatas’), fue acusado de recibir numerosos sobornos. Llegó a sumar hasta $10,000 a cambio de introducir marihuana sintética (conocida como K2), suboxone (una variedad de opiáceos) y bisturíes en la prisión.

“Estas supuestas operaciones alimentan el clima de peligro y miedo que hace que Rikers Island sea conocida por su brutalidad y muestran el verdadero alcance de la corrupción, que vas más allá de la costa de la isla”, dijo la Fiscal del Distrito de El Bronx, Darcel D. Clark, al anunciar la imputación de los detenidos.

“Sin embargo, esto también demuestra nuestra determinación de trabajar con el DOI para perseguir a todos los que comentan un crimen dentro de Rikers Island”, continúo la Fiscal, cuya oficina colaboró con el Departamento de Investigación de Nueva York (DOI, por sus siglas en inglés) en la desarticulación de la citada operación de contrabando.

Según el comisionado Mark Peters, gracias a los esfuerzos del DOI y la Fiscalía de El Bronx, se consiguió desmontar la mayor operación de contrabando de la última década en la prisión de Nueva York.

Según ha revelado la investigación, el complot comenzó el 12 de septiembre de 2015 y se alargó hasta el 24 de noviembre. Ese día McKoy fue arrestado en la propia prisión cuando fue descubierto con 7 bisturíes escondidos entre sus pantalones.

Este jueves, tanto McKoy como su compañero Mohammed Sufian -quien de forma separada fue acusado de traficar con tabaco en la prisión- acudieron a los juzgados de El Bronx para enfrentarse a los cargos de conspiración, contrabando y soborno. Si son condenados, se enfrentarán a 7 años de prisión por cada uno de los principales delitos.

También acudieron a la corte el resto de detenidos, entre los que se encentra el cocinero, Darnell Wilson, que fue arrestado por introducir K2 y tabaco escondido en sus zapatos. Por el intercambio reconoció recibir $200 semanales.