Trabajadores agrícolas marchan por protecciones laborales básicas

Caminarán desde el Puente de Brooklyn hasta Washington Heights para pedir que la Legislatura estatal aprueba un proyecto de ley estancado en el Senado

Los trabajadores agrícolas decidieron llevar del campo a la ciudad su lucha por mejores condiciones laborales, y por ello hoy realizarán una marcha que arrancará desde el Puente de Brooklyn y llegará Washington Heights, en la cual exigirán que la Legislatura estatal pase la ley laboral de Nueva York.

 La Marcha por la Justicia de los Trabajadores Agrícolas es la continuación de una caravana que comenzó el 15 de mayo en Smithtown, Long Island, y que se espera culmine en Albany el 1 de junio, luego de recorrer 200 millas en todo el estado.

“Creo que es necesario que nosotros como trabajadores hagamos algo para cambiar nuestra situación”, dijo Heriberto González, quien trabaja en una finca de vegetales en Poughkeepsie, al norte del estado, y ha estado caminando en la marcha desde el principio.

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En la camisa azul clarita, Heriberto González.

El mexicano es uno de los más de 80,000 trabajadores agrícolas en el estado de Nueva York que están excluidos de las protecciones laborales básicas que disfrutan otros trabajadores.

González ha trabajado en la misma finca por seis años. Como en la mayoría de las granjas, él agricultor afirma que las condiciones de trabajo no son buenas: Aalgunos tractores no tienen frenos, la viviendas no están en buenas condiciones, las horas son largas, los sueldos son bajos, y no tienen derechos de agremiarse.

González trabaja sólo de 60 a 65 horas de lunes a viernes, poco comparado con sus compañeros de trabajo que viven en el rancho quienes trabajan siete días a la semana por más de 81 horas.

Exigen acción estatal

Los participantes esperan que la marcha motive al Senado estatal a poner a votación la Ley de Prácticas Laborales Justas de los Trabajadores Agrícolas (Farmworker’s Fair Labor Practices Act, S.1291). El proyecto de ley patrocinado por el senador Adriano Espaillat  tiene 29 copatrocinadores demócratas y republicanos.

La legislación otorgaría derechos de negociación colectiva, al menos 24 horas de descanso consecutivo a la semana, y extendería a los trabajadores agrícolas las regulaciones que hay sobre las horas extras. Además, la propuesta de ley también contiene disposiciones para que estos empelados también reciban los beneficios de una variedad de leyes de desempleo y sanitarias ya existentes para que nos e aplican a ellos.

“Como ha ocurrido con generaciones de trabajadores de diferentes áreas, el derecho a agremiarse ayudará a los trabajadores agrícolas a luchar por mejores salarios y beneficios, algo que desde hace mucho merecen”, dijo Espaillat en un comunicado. El proyecto de ley fue aprobado por el Comité de Trabajo por una votación de 12-4, lo que Espaillat dijo que muestra un importante apoyo bipartidista.

Pero aunque tiene más apoyo que otros proyectos de ley, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Flanagan, quien en un momento fue el patrocinador principal de la ley, ahora está dilatando la votación por la oposición al proyecto por parte de los miembros republicanos que provienen de las áreas agrícolas.

“Esta legislación se merece el voto en todas sus partes en el Senado”, dijo Espaillat.

Legado de esclavitud y racismo

“Que los trabajadores agrícola sean excluidos de las leyes de empleo, viene de un legado de racismo y esclavitud que no queremos continuar en el estado de Nueva York”, dijo Diana Robinson, organizadora para el Food Chain Workers Alliance.

En 1935 el Congreso de Estados Unidos pasó la Ley Nacional de Relaciones del Trabajo, la legislación principal que gobierna las relaciones entre las empresas, los sindicatos  y trabajadores. Pero cuando define a empleados, la ley excluye a los trabajadores agrícolas y domésticos.

Según Robinson, esto ocurrió por el racismo de los senadores demócratas del Sur quienes no querían que los trabajadores agrícolas, que en ese tiempo eran mayormente afroamericano, tuvieran el derecho de agremiarse. Estas excepciones se trasladaron a las leyes de empleo estatales.

Robinson es defensora de la comida saludable y asequible pero dice que “es injusto que aquellas personas recogiendo la comida están siendo maltratadas”. La activista cree que hasta cierto punto, los agricultores son tratados como esclavos–les niegan derechos básicos, les pagan poco, los explotan, y tienen condiciones de viviendas pésimas.

“Es como si nuestros patrones y supervisores no nos ven como seres humanos”, dijo por su parte el trabajador Crispín Hernández en una declaración publicada por la Unión de Libertades Civiles de Nueva York (NYCLU). Hernández fue despedido de una de las lecherías más grandes de Nueva York, Marks Farms LLC, en Lowville, después que su empleador se enteró que junto a sus compañeros, este trabajador quería reunirse con un organizador para discutir sus condiciones laborales.

La reunión fue después del trabajo en la residencia personal de uno de los compañeros. La NYCLU demandó al estado de Nueva York y al gobernador Andrew Cuomo porque los trabajadores agrícolas están excluidos del derecho a agremiarse, y esta es la primera demanda que pide derechos básicos y protección del estado a los agricultores.

El gobernador Cuomo dijo en un comunicado que está de acuerdo con la NYCLU. “La exclusión de los trabajadores agrícolas de la Ley Nacional de Relaciones de Trabajo es incompatible con nuestros principios constitucionales, y mi administración no estará defendiendo el acto en el tribunal. No vamos a tolerar el abuso o la explotación de los trabajadores en cualquier industria”.

#March4Farmworkers

Apoya a los trabajadores agrícolas marchando este sábado o mostrando apoyo en las redes sociales con el hashtag #March4Farmworkers, marcha por los trabajadores agrícolas en inglés. Además, puede firmar esta petición digital.