Bartolo Colón llega a ser ‘Big Sexy’: personaje alegre y aplaudido en sus primeros 43 años

El lanzador de los Mets construye un personaje que combina lo competitivo con lo rocambolesco
Bartolo Colón llega a ser ‘Big Sexy’: personaje alegre y aplaudido en sus primeros 43 años
Bartolo Colon, el pitcher sensación de los New York Mets.
Foto: Elsa / Getty Images

Un personaje pintoresco y carismático que habita dentro de un lanzador de béisbol. Esa es la nueva realidad de Bartolo Colón, el regordete lanzador dominicano de los Mets, que ayer cumplió 43 años y quien no se queda en los titulares por ser el más viejo de los beisbolistas de los 30 equipos.

Ha sido una simbiosis única lo que transformó a un gran competidor en un personaje distendido que combina picardía con sapiencia, el mismo que pone en su trabajo actitudes de displicencia con gestos de máximo compromiso.

Es un desfile imperdible de hechos que grafican de manera divertida al autor de 222 victorias en su carrera de 19 años en el béisbol.

Su manera veloz de correr (14 mph) para asistir un out en primera es parte del show de verlo lanzar. Su tremenda carrera entre bases, en la que a menudo pierde su casco, despierta carcajadas y aplausos.

Reventó las redes sociales con el primer jonrón de su carrera bateado en el Petko Park de San Diego, uno de los estadios más complicados para batear cuadrangulares.

Ríe a carcajadas cuando anota una carrera y en su máximo esfuerzo llega ahogado al ‘dugout’. Los compañeros lo ventilan con un sombrero y el sólo se ríe. A menudo la cámara lo toma agarrándose su panza con las dos manos con cierta complicidad.

Nunca se conoció algún plan o dieta para adelgazar porque a él nunca le interesó, aunque tras su debut en el béisbol con los Indios de Cleveland en 1997 surgieron tres hechos que casi 20 años después se pueden contrastar.

Se dijo que Colón era gordo y que sería regordete muy joven; se dijo también que sería un gran lanzador y … que tendría una vida corta en el béisbol.

Las dos primeras se cumplieron. Es gordiflón, tanto como lo expresan sus 283 libras. Es tremendo pitcher tanto como lo dice un Cy Young guardado en casa y lo justifican sus 222 victorias.

Pero, grave error, no duró poco en el béisbol. Ha durado dos décadas y carga sin fatiga la mochila de ser el incombustible por excelencia.

Es el último pelotero activo de los desaparecidos Expos de Montreal; el pitcher más ganador entre todos los que lanzan en las dos Ligas. Es el mismo que lanzó en Medias Rojas, Medias Blancas, Angels y Yankees, pero nunca cuando ellos fueron campeones.

También estuvo en Indios y Atléticos donde fue sancionado por 50 juegos por usar sustancias prohibidas. Hoy Terry Collins lo describe como ejemplo a seguir y consejero de los peloteros jóvenes de los Mets. ¿Qué tiene de especial? Mucho.

Es un tipo como cualquiera que cruza la calle o que va a un parque de pelota a ver un juego. No ostenta joyas ni tiene pinta de haber ganado $110 millones de dólares en su carrera. Por eso lo quieren y lo aplauden, porque es como ellos.

Un pecador como cualquiera humano que admite en Corte tener dos hijos en una relación extramarital. Nada perturba ni altera a Bartolo Colón.

Héroe de los imposibles. El mismo que supera las 220 victorias de Pedro Martínez y ya es el segundo lanzador de República Dominicana más ganador de la historia. El mismo que mira a don Juan Marichal, ganador de 243 juegos y que obliga a todos a hacer cuentas. Está a 21 triunfos de igualarlo.

Cierto, Colón no es un genio como lo fueron Marichal ó Martínez, pero si se le antoja -y suma y sigue-, puede retar a la historia misma. Por ahora obliga a todos a recordar que ganó 29 juegos en 2014 y 2015.

La noche del martes, a un día de su cumpleaños 43, lanzó siete entradas de cinco hits y una carrera y encabezó la victoria 7-1 de los Mets ante los Nacionales de Washington.

Dusty Baker el mánager de Washington tuvo las palabras más descriptivas al referirse al ‘milagroso’ Bartolo Colón y dijo: “Hay un atleta adentro de ese cuerpo”.

Ahora se hace llamar ‘Big Sexy’. Bartolo Colón genio y figura hasta la próxima apertura.