“La Borinqueña”, la superheroína de todos los boricuas

Un personaje que transciende fronteras en pos de la unidad de los puertorriqueños
“La Borinqueña”, la superheroína de todos los boricuas
Miranda Rodríguez busca educar sobre la crisis financiera en Puerto Rico a través del cómic.
Foto: (Suministrada/William Alatriste)

NUEVA YORK  – Para Edgardo Miranda Rodríguez, los verdaderos superhéroes emergen de la batalla diaria y, en la lealtad a su país de origen, sus luchas deben trascender fronteras.  Esos son los aires que mueven a “La Borinqueña”, el más reciente cómic creado por el artista puertorriqueño, nacido y criado en Nueva York.

Esta superheroína reúne la diversidad del ser boricua y apuesta, como la monoestrellada, a un “sueño”: la unidad.

En su espíritu, lleva a todos: los nacidos y criados acá, los que permanecen en la isla y los de la diáspora.

Como la de muchos otros puertorriqueños, la historia de Miranda Rodríguez estuvo marcada por la pobreza y el sacrificio. Desde muy temprana edad, supo que debía convertirse en su propio superhéroe.

Miranda Rodríguez  vivió con su madre y sus hermanos en el atribulado Sur de El Bronx. Hoy recuerda como un día, mientras caminaba de la bodega a su apartamento, extraños le arrebataron una bolsa con comestibles.

En otra ocasión, cuando “El Bronx ardía” en medio del colapso económico y social de los años 70, sobrevivió a un incendio en el apartamento donde habitaba con su familia. Unos vecinos acudieron a tiempo para rescatarlo.

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La pasión de Miranda Rodríguez siempre han sido los cómics. (Suministrada/Edgardo Miranda Rodríguez)

El arte como herramienta

Pero a pesar de las dificultades, Miranda Rodríguez pudo hallar una manera noble de trascender la pobreza y el crimen: el arte. Su hermano Axel, y, su primo, Santiago de Jesús, hoy fallecido, le abrieron la puerta a otro mundo posible a través de los cómics.

Mientras cursaba la primaria en los 80, hacía dibujos y los vendía a sus compañeros por 50 centavos. En ocasiones, recolectaba latas para recibir cinco centavos por cada una.  Con ese dinero, compraba las series de caricaturas que le devolvían la magia y la esperanza de tiempos mejores.  Esa se convirtió en su gesta.

“Yo recuerdo una de mis memorias más viejas, mi mamá cogiendo un papel y dibujando un Spiderman y poniéndolo en el árbol de Navidad… Eso siempre fue parte de mi vida; como éramos pobres, no podíamos ir, ni a galerías, ni a museos, y para mí, el arte era algo que me fascinaba, y los cómics para mí, eran algo accesible…Es un arte y una manera de compartir cuentos para la clase baja y la clase trabajadora. Uno no necesitaba ser rico para comprar cómics, los cómics eran muy baratos en esos días…”, nos cuenta.

Haber sido admitido en la Universidad Colgate con una beca para completar un bachillerato en Arte, no simplificó su batalla. Más bien, la amplió.

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El artista boricua pudo trascender los estereotipos. (Suministrada/Edgardo Miranda Rodríguez)

“Yo era el otro”, plantea al reflexionar sobre los episodios de racismo y discrimen que vivió.

Pero como buen boricua, luchó. Solo así pudo trascender los estereotipos  y hallar un camino de empoderamiento social.

“Aprendí que yo era más de lo que ellos me querían hacer sentir. Ahí fue que encontré lo que era ser puertorriqueño. Somos un arcoíris de gente”, expresa el artista.

Con esa idea en mente, el también activista creó Groot of the Guardians of the Galaxy, para Marvel Entertainment, con el que educa sobre la herencia taína que la historia oficial, muchas veces, opaca.

La presidenta del Concejo, Melissa Mark-Viverito, junto a Miranda Rodríguez en la presentación de "La Borinqueña" el pasado 10 de mayo.
La presidenta del ConcejoMunicipal, Melissa Mark-Viverito, junto a Miranda Rodríguez en la presentación de “La Borinqueña” el pasado 10 de mayo. (Twitter/NYC Council)

Ahora, con la “Borinqueña”, uno de los símbolos clave de este año en el Desfile Puertorriqueño de Nueva York, el creador busca abordar temas que atañen a sus compatriotas en y fuera de la isla: la crisis financiera y el éxodo.

“Para mí hay mucho político que está hablando y dando su opinión, pero el público no entiende muy bien lo que está pasando en Puerto Rico…Yo tenía que buscar una manera de explicar lo que está pasando, que entiendan. Ahora (a la gente) le encantan los superhéroes. Pensé, posiblemente, si me invento un símbolo…esa es la Borinqueña”, relató.

En ese camino, Miranda Rodríguez supo desde un principio que su ícono sería femenino, como la tierra  que besa cada vez que pisa suelo isleño.

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(Suministrada/Edgardo Miranda Rodríguez)

“Para mí representa lo mejor del boricua. Para mí eso siempre ha estado representado en una mujer. Nunca hubo un debate de si sería hombre o mujer… Cuando yo visito a mi tío en Ceiba, lo primero que hago es me arrodillo en la tierra y la beso, es como darle un beso a tu abuela o a tu mamá”, compara.

Y es que esas y otras mujeres como su hermana Marisol Miranda –paciente parapléjica– le han enseñado el significado de tenacidad y firmeza. “La hija del mar y el sol…” – como reza el himno nacional – es una analogía basada, por un lado, en la composición musical y, por otro, en el nombre de su hermana.

Su “madrina” Iris Morales, quien fuera una de las primeras mujeres miembro de los Young Lords también impactó su caminar artístico y de activismo.

“Siempre ha estado rodeado de mujeres. La Borinqueña representa una historia de nosotros. Ella es la bandera, ella es del pueblo y eso no tiene copyright. Aunque yo no nací ni me crié allá, es una manera de desarrollar un puente de aquí a Puerto Rico, para la diáspora entera”, sostuvo.

Luego de “recorrer”  Manhattan durante el desfile el próximo 12 de junio, la “Borinqueña” será presentada en octubre, como parte de la conferencia “Café con Comics”, en la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY). El dinero obtenido de la venta del libro será dirigido a  becas para estudiantes latinos.

Para más detalles sobre esta iniciativa y otros proyectos de Miranda Rodríguez, puede visitar: www.somosarte.com