Lo único grande en los nuevos micro-apartamentos de Manhattan es su precio

La renta en un micro-apartamento es más elevada que en un apartamento de lujo en Midtown de mayor tamaño
Lo único grande en los nuevos micro-apartamentos de Manhattan es su precio
Aumenta la popularidad de los costosos micro-apartamentos en Nueva York
Foto: Getty Images

La utilidad principal de rentar un apartamento pequeño solía ser el inferior costo de renta. Sin embargo, los primeros micro-apartamentos prefabricados legales en Manhattan contradicen este concepto.

En el edificio “Carmel Place”, al cual los inquilinos recibieron permiso para mudarse la semana pasada, los apartamentos van desde estudios de 360 pies cuadrados por $2,920 al mes, hasta estudios de 265 pies cuadrados por $2,570 al mes.

Los apartamentos por debajo de 400 pies cuadrados continúan siendo ilegales después de una ley establecida en los 80, pero este edificio en 335 Este en la calle 27 es la excepción a esta regla.

El edificio de Kips Bay tiene 55 unidades minúsculas distribuidas en nueve pisos y está localizado entre la primera y segunda avenida.

Según el  New York Post, rentar un apartamento de 808 pies cuadrados en un lujoso edificio en Midtown de dos habitaciones y dos baños está en el mercado por $3,700 al mes. Entre dos personas, el costo sería $1,850 al mes. Además, las instalaciones de lujo del edificio incluyen gimnasio, piscina, y otros beneficios, lo que coloca los pequeños espacios como una opción menos favorable.

En cambio, Felice Cohen, 45 años, y pionera del micro-apartamento, vivió en un espacio de 90 pies cuadrados en el Upper West Side durante 6 años por $700 al mes, según el New York Post. Su video de cómo vivió en este espacio fue un éxito con más de 9 millones de vistas y además escribió un libro sobre cómo usó sus ahorros provenientes de la renta para comprar un apartamento de 490 pies cuadrados en el mismo vecindario por $300,000.

Esto convierte la idea de vivir en un micro-apartamento en un concepto contradictorio, en el cual los residentes deben pagar más por vivir en menos espacio. No obstante, la demanda por estos minúsculos espacios continúa creciendo.