Recluso de Rikers intenta suicidarse tras ser humillado por guardias

A José González lo forzaron a orinar en una botella y no lo movieron a la unidad médica de la cárcel tras una lesión en la pierna
Recluso de Rikers intenta suicidarse tras ser humillado por guardias
El recluso de la prisión José González intentó suicidarse dos veces este mes
Foto: Archivo

José González, de 29 años, intentó suicidarse dos veces en lo que va de mes al ser humillado por personal de la prisión Rikers Island, quienes lo forzaron a orinar en una botella y no lo movieron a la unidad médica de la cárcel tras una lesión en la pierna.

El reo, quien está cumpliendo una sentencia de cuatro meses por el robo de un iPad, fue encontrado en la tarde del 7 de junio inconsciente con un cordón amarrado al cuello, por lo que fue trasladado a Bellevue Hospital. Allí fue tratado durante al menos dos días, según informó el Daily News.

El recluso retornó a la prisión bajo vigilancia de suicidio. Sin embargo, volvió a ser encontraron el miércoles semi-inconsciente en el piso del baño, escupiendo sangre y con marcas en el cuello. Fue trasladado nuevamente a Bellevue Hospital.

González sufrió una lesión en la pierna al resbalarse con un charco de agua en un baño de la prisión el pasado 19 de mayo. Fue trasladado a urgencias donde le indicaron que se movilizara con muletas, según dijo el recluso en una entrevista con el Daily News.

El individuo, quien fue diagnosticado con un “desorden cambio de ánimo repentins”, se quejó porque no lo trasladaron a la unidad médica principal del recinto, conocida como North Infirmary Command. En vez, lo trasladaron a un dormitorio de observación médica general, según récords de la prisión.

Sus necesidades psiquiátricas también fueron ignoradas al obviar las recomendaciones de un médico de ponerlo bajo vigilancia de suicidio. Esto se debió a que el preso estuvo presuntamente involucrado en una pelea.

Además, González debía pedir permiso para utilizar las muletas, ya que los guardias de seguridad temían que pudiese usarlas como arma. Por esta razón, se vio forzado a orinar en una botella una noche en la que el guardia no le trajo las muletas a tiempo.

Personal de la institución comentó a los medios que están trabajando con los servicios de salud de correccional de la ciudad para garantizar a los presos una buena atención de salud.

Este año se sospecha que se han presentado dos suicidios en prisiones de la ciudad.