¿Piropo o acoso callejero?

¿Piropo o acoso callejero?
Algunos de los “piropos” pueden parecer inocentes e inofensivos y sin embargo, hacen sentir a las mujeres incómodas. /ARCHIVO

Con el verano ya aquí y todas las maravillosas actividades al aire libre que se presentan en esta época, también nos llega la frustrante experiencia del acoso callejero. A medida que las temperaturas suben, también lo hacen los comentarios, miradas, silbidos y agresiones verbales que experimentan las mujeres que transitan las calles de esta ciudad. Muchas veces se nos dice que no hagamos caso, que “está tratando de ser amable” o que “es sólo un halago”. Se culpa a las mujeres por la ropa que usan o los lugares por donde caminan o por la hora en que lo hacen.

Algunos de esos “piropos” pueden parecer inocentes e inofensivos y sin embargo, no sólo hacen sentir a las mujeres incómodas y hasta amenazadas en público, sino que además se le enseña a la sociedad que el hombre tiene y merece el poder de convertir en objeto a la mujer.

El acoso callejero puede pasarle a cualquiera y por muy diferentes razones, pero el acoso sexual hacia las mujeres en público es tan común que ya lo aceptamos como parte de la vida cotidiana. Pero cuando toleramos el acoso callejero estamos permitiendo que nuestra comunidad aprenda el lenguaje de la violencia de género e ignoramos el poder que tienen las palabras para conducir a acciones peligrosas.

El decirle cualquier cosa a una mujer en la calle o lanzarle una mirada lasciva es el primer paso para desarrollar un patrón de comportamiento abusivo. Cuando se convierte en normal y natural el uso del lenguaje agresivo para ejercer poder sobre otra persona se comienza una caída en declive hacia la violencia de género, porque los llamados “piropos” y el acoso callejero pueden conducir a la violencia sexual y física.

En VIP trabajamos arduamente para ayudar a las víctimas de violencia doméstica a construir una vida segura y saludable para ellas y sus familias. El asalto sexual es una de las más comunes formas de violencia que enfrentan nuestras clientas y por ello se ha convertido en foco central de nuestro trabajo.

Al estar en contra del acoso callejero, estamos parando la violencia antes de que comience. Este verano (y siempre) te invitamos a pensar de forma diferente sobre los “piropos”, los comentarios y las miradas lascivas en la calle porque indudablemente son una forma más de violencia hacia la mujer.

Como sociedad hemos aceptado este tipo de violencia como natural. Hacemos un llamado a nuestros hombres a que piensen en sus hermanas, hijas y nietas antes de lanzar cualquier comentario a una mujer en la calle.

Si necesita ayuda, llame a nuestra línea telefónica (24 horas) de emergencia: 1800-664-5880.

-Cecilia Gastón es la directora ejecutiva de Violence  Intervention Program, Inc. (VIP)