Movimiento “anti-Trump” intenta torpedear su candidatura, sin garantías de lograrlo

Los detractores de Trump buscan votos para cambiar las reglas de la nominación presidencial, pero su meta por ahora sigue siendo una fantasía
Movimiento “anti-Trump” intenta torpedear su candidatura, sin garantías de lograrlo
Fuerzas del movimiento "anti-Trump" quieren bloquear su candidatura durante la convención nacional del Partido Republicano en Cleveland (Ohio) la semana del 18 de julio.
Foto: (Reuters)

WASHINGTON.- El virtual candidato presidencial republicano, Donald Trump, regresa este jueves al Capitolio en busca de la unidad del partido, mientras algunos líderes del movimiento “anti-Trump” siguen intentando torpedear su candidatura.

Trump se reunirá hoy con la bancada republicana en ambas cámaras del Congreso por primera vez desde que afianzó de forma extraoficial la nominación presidencial del partido con el apoyo de al menos 1,237 delegados.

Eso no significa que sus detractores, agrupados de forma improvisada bajo la consigna de “#NeverTrump” (“Nunca Trump”), se hayan resignado: por el contrario, algunos conservadores siguen luchando para que los delegados voten en contra de la candidatura de Trump en la convención nacional del partido, que se llevará a cabo a partir del 18 de julio en Cleveland (Ohio).

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Algunos se oponen a Trump porque no lo consideran lo suficientemente conservador para liderar al partido, otros critican su “desastrosa campaña”, su débil recaudación de fondos, y su aparente respaldo de mensajes antisemitas, mientras que otros temen que éste no podrá vencer a la virtual candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, en los comicios generales del próximo 8 de noviembre.

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Según informó el diario “The Wall Street Journal”,  las facciones “anti-Trump” estarían próximas a lograr los 28 votos mínimos necesarios para que el comité de reglas permita que los delegados no comprometidos puedan bloquear  a Trump durante la convención.  Un desglosado señala que unos 900 delegados están indecisos respecto a Trump.

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En la actualidad, las reglas establecidas durante la convención de 2012 estipulan que los delegados voten a favor de Trump al menos en la primera vuelta y, según el diario, 20 miembros del comité de reglas –de un total de 112- están dispuestos a cambiarlas para que los delegados “voten con su conciencia”.

Otras encuestas, sin embargo, muestran cifras muy distintas, por lo que es difícil predecir cuántos miembros del comité apoyan un cambio de las reglas para desbancar a Trump como eventual candidato.

A continuación, las cinco principales razones por las que la meta del movimiento “anti-Trump” sigue siendo una fantasía:

Necesita un apoyo más amplio en la convención.-  Aún si el movimiento “anti-Trump” logra que el comité cambie las reglas, el asunto tendría que ser sometido a voto ante el pleno de la convención y, para lograr la aprobación definitiva, necesitaría el apoyo de la mayoría de todos los 2,472 delegados de la convención.

Detractores no tienen a un candidato alternativo.-  Suponiendo que la mitad de los 1,237 delegados apoya desbancar a Trump,  sus detractores tendrían que presentar a un candidato alternativo, que por ahora no tienen. Por ejemplo, el senador republicano por Texas, Ted Cruz, otrora rival de Trump en la contienda, no tiene suficiente respaldo entre los republicanos y, de hecho, los moderados creen que sería peor que Trump.

Trump tiene respaldo de la base.- Aunque la nominación de Trump deja un mal sabor de boca para sus detractores, las encuestas reflejan un continuo apoyo de la base hacia el magnate empresarial, quien tiene prácticamente garantizado el apoyo en la primera vuelta durante la convención.

Consecuencias políticas.-  Votar en contra de Trump sería desvirtuar la voluntad de los millones de votantes que lo apoyaron durante el proceso de primarias, lo que aumentaría la ira de quienes de por sí ya están descontentos con el “establishment” político en Washington.

Eso, a su vez, profundizaría la crisis del Partido Republicano, en unos momentos en que los conservadores tratan de cerrar filas para recuperar el control de la Casa Blanca en noviembre próximo. Si la meta es ganar la presidencia, el movimiento es una arriesgada distracción, según observadores.

Movimiento improvisado.-  El deseo de las fuerzas “anti-Trump” fue más fuerte que su propia organización: crearon el movimiento de forma improvisada, principalmente a través de pequeños grupos en las redes sociales, y con escaso apoyo de la maquinaria del partido.

Mientras, Trump seguía recabando apoyo entre la base conservadora con un mensaje populista y con su promesa de “recuperar la grandeza” de EEUU.