Fisuras entre los demócratas

Entre los demócratas el rechazo hacia Hillary nace de un movimiento en contra de los políticos tradicionales
Fisuras entre los demócratas
Hillary Clinton.
Foto: Justin Sullivan / Getty Images

Las tensiones y divisiones internas en los partidos políticos son parte de la democracia y por eso ninguno está exento de ellas. La semana pasada fuimos testigos de cómo gran parte de la élite del Partido Republicano se resistió a respaldar a Donald Trump y ahora vemos cómo en la Convención Demócrata han aflorado las protestas contra Hillary Clinton por parte de los seguidores de Bernie Sanders.

Pero la naturaleza de las fisuras surgidas en ambos partidos es totalmente distinta. Mientras entre los republicanos la inconformidad proviene de quienes sienten que Trump es un intruso que no comparte los valores republicanos, entre los demócratas el rechazo hacia Hillary nace de un movimiento en contra de los políticos tradicionales.

Ese movimiento ha tenido una repercusión inusitada que incluso va más allá de su líder, Bernie Sanders. En gran medida la fuerza de los seguidores del senador de Vermont se debe a que son jóvenes idealistas deseosos de una auténtica revolución social que termine con los privilegios de unos cuantos y con la alianza entre el poder político y económico que por años han forjado políticos como Hillary Clinton.

De manera comprensible, las voces inconformes se agudizaron durante la Convención Demócrata debido a que el fin de semana previo se filtró que la presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman, trató de bloquear la candidatura de Sanders.

Wasserman pagó caro el precio de no haberse mantenido neutral, como marcan los cánones. Tuvo que dimitir a su cargo y cancelar sus apariciones en la Convención.

Este escándalo es otro obstáculo que debe remontar la candidatura de Hillary, quien ya carga con el estigma de ser una política cuya impopularidad está casi a la par de la de Trump.

Pero a diferencia del millonario neoyorkino, Hillary cuenta con todo el apoyo de la élite de su partido. Desde el presidente Barack Obama hasta el mismo Sanders han demostrado que harán hasta lo imposible para que ella se convierta en la primera mujer en llegar a la Casa Blanca. Y para lograrlo no escatimarán en recursos ni en elogios hacia su candidata.

Como se vio desde el primer día de la Convención Demócrata, el tono de los oradores ha sido de optimismo y plena confianza hacia ella. En contraste con los republicanos que, más que ensalzar a Trump se dedicaron a desacreditar a Hillary, los demócratas se han centrado en resaltar la brillante trayectoria de Clinton. Uno de los cumplidos más importantes lo recibió nada menos que de Michelle Obama quien, en un discurso impecable, aseguró que sólo a Hillary le confiaría el futuro de sus hijas. La estrategia parece acertada, pero hasta noviembre sabremos si funcionó.

María Luisa Arredondo es fundadora y directora general de Latinocalifornia.com