Empresarios y activistas lanzan campaña por una reforma migratoria

La iniciativa es fomentada por una coalición creada por el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg
Empresarios y activistas lanzan campaña por una reforma migratoria
La campaña busca despertar conciencia del empuje inmigrante a la economía de Estados Unidos. Scott Olson/Getty Images

WASHINGTON.- El Congreso sigue ciego a la urgencia de aprobar una reforma migratoria integral pero líderes políticos y empresariales agrupados bajo la “Alianza para una Nueva Economía Estadounidense” del exalcalde neoyorquino, Michael Bloomberg, lanzaron este miércoles una novedosa campaña de presión con razones de sobra para que la medida sea aprobada el próximo año.

La novedad de la campaña es que el propio ciudadano de a pie podrá compartir sus testimonios e historias personales sobre la necesidad de resolver de una vez el problema de la inmigración ilegal a través de videos y de Facebook y Twitter con la etiqueta “#ReasonForReform” (“Razón para una Reforma”).

Además, la campaña incluye una herramienta interactiva que detalla los eventuales beneficios económicos de una reforma migratoria en todos los 435 distritos electorales en Estados Unidos.

La meta es que estos testimonios y copiosas estadísticas lleguen hasta las puertas del Congreso, que hasta ahora no ha tomado pasos para siquiera iniciar un debate sobre la reforma migratoria.

En 2013, el Senado aprobó una reforma migratoria integral que reforzaba la seguridad fronteriza y también autorizaba la legalización de la mayoría de la población indocumentada. La medida quedó sepultada en la Cámara de Representantes en medio de fuertes disputas entre demócratas y republicanos.

Ahora, el tema de la inmigración ha dominado la campaña electoral y los grupos cívicos han redoblado sus esfuerzos por movilizar el voto hispano, que será decisivo en las contiendas más reñidas del mapa electoral.

Eso da fe a los integrantes de la campaña de que la reforma migratoria pueda avanzar en 2017.

“Llevamos esperando muchos años a que se nos cumpla la promesa de una reforma migratoria y ahora estamos en medio de una loca contienda presidencial, con mucha incertidumbre. Queremos mantener este asunto en la palestra nacional, para que el Congreso deje de postergar la reforma”, explicó a este diario Tony Suárez, vicepresidente ejecutivo de la Conferencia Nacional Hispana de Liderazgo Cristiano (NHCLC, en inglés).

“No queremos que nuestra gente se trague el cuento de los conservadores ni tampoco el de los de izquierda, porque estamos en este lío por culpa de los dos partidos… queremos que la gente vote por candidatos en todos los niveles del gobierno que apoyen una reforma”, enfatizó Suárez, el único latino en la junta de asesores para asuntos religiosos de la campaña del republicano Donald Trump.

En un encuentro privado reciente con conservadores, el  presidente de la Cámara Baja, Paul Ryan, admitió la urgencia de trabajar en una reforma migratoria, mientras que el propio Trump respondió: “sí, necesitamos tender puentes (a los latinos) pero también quiero construir mi muro”, recordó Suárez.

Impacto de eventual reforma

La campaña de la  “Alianza para una Nueva Economía Estadounidense” (NAE, por su sigla en inglés), incluye informes sobre el impacto económico de los inmigrantes y de una eventual reforma en los 50 estados y el Distrito de Columbia, sede de la capital estadounidense, y unos 62 eventos en todo el país.

En California, por ejemplo, hay casi 2,5 millones de indocumentados, que conforman el 7% de la población.  En 2014, los indocumentados percibieron ingresos por $38,700 millones, y pagaron $2,700 millones en impuestos federales, otros $1,600 millones en impuestos locales y estatales, y $3,000 millones al sistema de Seguro Social.

Mientras, en Texas, los indocumentados sumaron poco más de 1,7 millones en 2014, ó 7% de la población total, ganaron salarios por $25,400 millones, y pagaron $1,100 millones en impuestos locales y estatales, $1,700 millones en impuestos federales, y $1,900 millones al Seguro Social.

Nueva York es el tercer destino principal de indocumentados, detrás de California y Texas, con un total de 886,983, o 5% de la población estatal. En 2014, éstos ganaron $18,300 millones, y pagaron mil millones de dólares en impuestos locales y estatales, $$1,600 millones en impuestos federales, y $1,300 millones al Seguro Social.

“Tanto los testimonios como los datos destacados hoy presentan un argumento inequívoco – los estadounidenses no sólo quieren una reforma sino que nuestra economía  la necesita”,  explicó John Feinblatt, presidente de la NAE.

Amplio apoyo a la reforma

La NAE fue ideada por el exalcalde independiente de Nueva York, Michael Bloomberg y reúne bajo un mismo techo a más de 500 alcaldes y empresarios demócratas, republicanos, e independientes, unidos por su apoyo a una reforma migratoria que ayude a crear empleos en el país.

En ese sentido, Zippy Duvall, presidente de la “American Farm Bureau Federation”,  advirtió que el recrudecimiento del combate a la inmigración ilegal perjudicará al sector agrícola que depende de la mano de obra inmigrante.

Si el gobierno se empeña en ensañarse con los trabajadores migrantes, eso le costaría al país $60,000 millones en producción agrícola “a menos que hagamos algo para incrementar la disponibilidad de trabajadores huéspedes”, dijo Duvall.

En general, los alcaldes que pertenecen a la NAE provienen de ciudades que en su conjunto totalizan más de 35 millones de habitantes, mientras que los empresarios lideran empresas que generan más de $1,5 billones y emplean a más de cuatro millones de personas en todos los sectores de la economía.

Por su parte, Tom Nassif, presidente y principal ejecutivo de la empresa agrícola, “Western Growers”,  consideró que una eventual reforma debe incluir la legalización de los trabajadores agrícolas ya en EEUU, y la creación de un programa de visas temporales para regular el futuro flujo de trabajadores en este sector.