Como jefa en tu casa

Los retos de las mujeres que trabajan desde la comodidad de sus hogares

No perderse las actividades de sus hijos o pasar más tiempo con ellos son algunas de las ventajas que deja en las madres trabajar desde casa.

Sin embargo, pocos hablan de las desventajas, como que ellas se pierdan en la frontera entre el trabajo y la vida personal.

Por lo anterior, hay que saber marcar límites, establece Davina Arámbula, gerente de recursos humanos; y el primer paso es una buena comunicación.

“Un tema crucial es establecer ciertas reglas, que hable con los niños y la familia para dejar en claro que si ella está en su estudio no pueden entrar porque está trabajando”, dice Davina, “o que si la puerta está abierta, pero la ven en una llamada, que no la interrumpan”.

Un lugar apropiado

El establecer y acondicionar un lugar en específico en el hogar para trabajar será de gran utilidad para favorecer la concentración y evitar que se conciba la casa como un espacio de estrés y no de relajación.

“De pronto una complicación es cuando trabajas en tu cama, en el comedor o en donde sea, pues, una vez que termina el trabajo, desconectarte cuesta mucho”.

El lugar debe de contar con iluminación abundante, estar alejado del ruido para evitar distracciones y tener las herramientas tecnológicas necesarias.

Otro factor a tomar en cuenta es que las mamás deben ser claras con su jefe sobre sus objetivos de desempeño y saber organizar sus objetivos y ser disciplinadas para ser productivas.

“Lo que nosotros hemos visto es que la gente que está en ‘home office’ puede ser muchísimo más productiva porque está más enfocada, en el caso de las mamás es un beneficio que les importa y les gusta tanto que la verdad es que se esfuerzan en dar lo mejor de ellas para mantenerlo”.

La especialista advierte que incluso, en algunos casos, es bueno buscar a alguien que cuide a los pequeños mientras se está haciendo trabajo desde la casa.

Finalmente, Davina señala que el que más empresas empiecen a utilizar este esquema es fundamental para que tanto las mamás como el resto de las personas sean dueñas de su tiempo y puedan administrarlo como mejor les convenga, lo cual se traduce en mejores resultados.

“La ventaja es que tú puedes decidir si gastas tres horas en ir a la escuela de tus hijos, pero a lo mejor decides comenzar a trabajar a las nueve de la noche cuando los niños ya están dormidos. Resulta súper positivo porque les da la oportunidad de destinarle tiempo a los hijos pero sin descuidar esta parte profesional”.