California sufre una crisis en la industria de reciclaje

¿Si California cierra sus centros de reciclaje, qué pasará con todo ese desecho?
California sufre una crisis en la industria de reciclaje
Cerca de 803 centros de reciclaje han cerrado desde 2013 en California.

Cierres de centros de acopio, un déficit millonario y pérdidas económicas podrían terminar desmotivando a los consumidores para reciclar envases de plástico, latas de aluminio y vidrio en California.

Al menos 804 centros de reciclaje han cerrado desde 2013, de un total de 22,000, mayoritariamente en zonas rurales del estado, dijo Susan Collins, directora ejecutiva de Container Recycling Institute (CRI).

Y agregó que “tan solo en 2015, los centros de reembolso de envases de bebidas perdieron $20 millones de dólares debido al déficit de pagos del estado”. Esto debido a que el fondo estatal del Departamento de Recursos, Reciclaje y Recuperación (CalRecycle) enfrenta un déficit estructural de 70 millones de dólares.

Se acaba el negocio

Hace una década, la industria le generaba unos $10,000 dólares mensuales en ganancia neta a Justo Elizalde, propietario de Alas Recycling en la ciudad de Montebello.

Hoy, dice que apenas le quedan $2,000 dólares para pagar la renta de su casa, gasolina para dos camiones y el salario de sus dos empleados.

“Si sigo operando con pérdidas no me quedará más remedio que cerrar”, añadió. “Y como yo, lo harían otros también. Los clientes tendrán que viajar más lejos para reciclar o ya no lo harán y todo lo arrojarían directamente a la basura”. El material que Elizalde compra, lo revende en centros de procesamiento de chatarra.

“Se gana poco”, dijo. “Pero lo malo vendrá cuando comiencen a cerrarse centros de reciclaje en zonas urbanas porque habrá un grave problema de contaminación”.

Alejandra Mercado, quien es residente del Este de Los Ángeles y acude a los centros de reciclaje, expresó que si el lugar no le reembolsa entre 5 y 10 centavos por cada botella o lata, que es lo que ella paga en CRV (Valor de Reembolso de California), dejará de recolectar envases y botellas.

“Mejor tiro todo a la basura”, dijo. “Para mí no habría ningún incentivo en reciclar”.

Eso es, precisamente, lo que podría suceder, y pronto: con menos centros disponibles, menos demanda y mayor dominio por parte de compañías especializadas, se reduce el incentivo para el consumidor promedio.

Alejandra Mercado firma su recibo del dinero recibido en efectivo por reciclar plástico y aluminio.
Alejandra Mercado firma su recibo del dinero recibido en efectivo por reciclar plástico y aluminio.

Caída en los pagos de reciclaje

Los pagos del estado a los centros de reciclaje descendieron en el último trimestre, de $177 dólares a $165 dólares por tonelada.

“El verdadero golpe llegó cuando se desplomaron los precios debido a la fuerte caída del petróleo”, explicó Mark Oldfield, portavoz de CalRecycle. El petróleo es el precursor de plástico, y el plástico reciclado compite con plástico virgen en el mercado, afectando la competitividad de los precios de productos reciclados.

Sobre la base del déficit de CalRecycle se estima que a finales de año fiscal 2017-18, no habrán fondos suficientes para apoyar los pagos del programa y el estado solo podría mantener una reserva mínima en sus operaciones.

Dinero sí hay, pero lo que afecta es la guerra de precios porque cada quien paga como quiere”, dijo Elizalde. “También, quienes manejan los basureros quieren quedarse con todo el negocio porque el estado es quien fija las tarifas y ellos representan a grandes compañías privadas”.

Despido de trabajadores

La crisis en la industria de reciclaje provocó que RePlanet, un organismo defensor del medio ambiente y que tiene numerosos centros de reciclaje despidiera este año a 278 empleados. En enero próximo, cerrará 191 centros de reciclaje adicionales.

“Esta reestructuración permitirá que nuestros 800 empleados restantes continúen proporcionando servicios de reciclaje en las 350 comunidades en las que operamos”, expresó la compañía en un comunicado en su página electrónica.

RePlanet citó la reducción en las tarifas de procesamiento a los recicladores como una razón para su decisión de reducir el personal, junto con el aumento de los costos del cuidado de la salud y la caída de los precios de las materias primas.

Basura para unos, tesoro para otros

Era mediodía del sábado y Billy López, rodaba de prisa su carrito de supermercado en las calles del Este de Los Ángeles para poder reciclar el mayor número posible de envases de plástico y de vidrio.

Sudando copiosamente y con el sol a plomo, Billy solo se cubría la cabeza con una gorra. “Debo apurarme para llegar a tiempo al centro de reciclaje”, dijo López. “En una hora termino este trabajo”.

Entre los contenedores de basura el material desechado por otros y sin protección en sus manos, Billy rasgó bolsas de basura para hallar el “tesoro” que andaba buscando.

Billy
“Billy” López, un desamparado del Este de Los Ángeles busca latas de aluminio y envases de plástico en un contenedor de basura.

“Mire, este es mi tesoro; es mi modo de sobrevivir”, dijo a La Opinión y señaló las numerosas botellas de plástico y de aluminio que había recolectado. “Por éstas dan más dinero, y esas son las que busco”.

En efecto, en el centro de reciclaje a donde llegó más tarde le pagaron $1.75 dólares por cada libra de latas de aluminio y $1.07 dólares por cada libra de plástico.

Billy, desamparado desde hace dos años, tras perder su trabajo como conductor de camión, sonrió y sus marcadas arrugas denotaron el esfuerzo de casi cinco horas consecutivas de caminar y recoger latas y envases.

“Hoy apenas hice 59 dólares”, indicó, luego de contar su dinero. “Algo es algo, ¿no cree?”.

En cifras:

  • 3,000 empleos directos que generan entre 8 y 9 millones de dólares anuales de ingresos por impuestos para el Estado.
  • La industria mueve 1,200 millones de dólares anuales por reciclaje de papel, envases de plástico, latas desechables de aluminio y vidrio.
  • 18 millones de botellas y latas son recicladas cada año. El 90% es manejado por los centros de reciclaje, ayudando a no contaminar el medio ambiente.
  • 660,000 toneladas de vidrio y plástico son recicladas anualmente que no van a parar directamente a los basureros.
  • Los Centros de reembolso de California de envases de bebidas han perdido 20 millones de dólares en 2015, debido al déficit de pagos del Estado.
*Fuente: Susan Collins, directora ejecutiva de Container Recycling Institute (CRI).