“Mi mami y mis hermanitas ya están en el cielo”

Nicholas Esteban Muñoz, de 27 años, es procesado por homicidio vehicular de dos niñas y su madre
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“Mi mami y mis hermanitas ya están en el cielo”
Patricia Santiago Ventura y sus dos hijas aparecen en fotografías, en el altar improvisado de la calle La Jolla, donde perdieron la vida.

“Mi papi dice que las vamos a adoptar para que no se queden solitas”.

Son palabras del niño Adrián Ledezma, primo de Careli y Brianna Ledezma, quienes quedaron huérfanas. “Vamos a adoptar a Careli y también a Brianna”, dice el chico.

La madre de ellas, Patricia Santiago Ventura, de 33 años y sus dos pequeñas, Stephanie, de 7, y Diana, de 4, fueron atropelladas la noche del sábado pasado por Nicholas Esteban Muñoz, quien supuestamente conducía borracho.

En la escalera del complejo de apartamentos donde viven Careli y Brianna con sus abuelos paternos, Lidia Sánchez e Isidro Ayala, los niños juegan, sin entender la profundidad de la tragedia que viven.

“Mi hermana [Careli] me dijo que mi mami y mis hermanitas ya están en el cielo”, dijo la inocente Brianna. “Me dijo que se las van a llevar a México”.

En efecto, los cuerpos de las tres fallecidas serán repatriadas a Guadalajara, Jalisco en los próximos días, donde les esperan los padres de Patricia: Javier Santiago Claro y Estela Santiago, quienes viven en Tlaquepaque.

Además de las honras fúnebres gratuitas en una mortuoria, el consulado general de México en Santa Ana ofreció ayuda a la familia y cubrir la totalidad del traslado de los cuerpos a ese país, de donde emigró Patricia hace una década.

“Vamos a hacer los traslados en el marco del acuerdo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México con esta mortuoria”, dijo el cónsul Mario Cuevas, a La Opinión. “Allá [en Guadalajara] también tendrán apoyo del gobierno del Estado”. La ayuda rondaría los 6,000 dólares en total.

“Mi mami era muy alegre”, dijo Careli, de 16 años, la mayor de las hijas de Patricia. “Tenía muchas amistades”.

Verónica Cervantes, de 9 años de edad, señala con su dedo a sus dos amiguitas con quienes jugaba a "la comidita" y a las "escondidas". /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINIÓN
Verónica Cervantes, de 9 años de edad, señala con su dedo a sus dos amiguitas con quienes jugaba a “la comidita” y a las “escondidas”. (Foto: Jorge Luis Macías/Especial para La Opinión)

Justamente, un “ejército” de medio centenar de personas comenzaron a rondar los vecindarios alrededor de la cuadra 800 de la calle West La Jolla, en Placentia, donde vivían las occisas, con el fin de recolectar dinero para solventar los gastos funerarios aquí y en Guadalajara.

“Es de humanos ayudarnos unos a los otros”, comentó Rajaa Hammond, una mujer de Líbano y amiga de la familia Ledezma, quien pidió permiso para recabar fondos en Pomona, Claremont, Ontario, Chino, West Covina y Anaheim.

Vecinos de la familia denunciaron que por la calle West La Jolla es común que, después de las 3 de la tarde los automovilistas circulen a velocidades mayores a las 30 millas permitidas, aun cuando checadas por radar.

“Ese tipo las agarró de lleno cuando ellas cruzaban; aquí, después de las 9 de la noche pasan hasta a 50 o 60 millas…es un verdadero peligro caminar de noche”, dijo Tomas Hernández, de 65 años, quien conoció en vida a las fallecidas. “A mí me dio tanta tristeza y me siento deprimido, pero sé que ellas se han ido de este mundo y apenas me llevan medio pasito de ventaja en el cielo”.

El accidente

Aproximadamente a las 10:20 de la noche del pasado sábado, Nicholas Esteban Muñoz conducía por la calle West La Jolla, presuntamente a una velocidad superior a las 30 millas permitidas en la zona.

“Las chocó de frente y las lanzó a unos 15 metros de distancia”, dijo Isidro Ayala, suegro de la ahora occisa y abuelo de las niñas fallecidas.  “Cuando se bajó del carro quiso huir, pero se cayó al piso y la gente lo detuvo”.

Aunque dos agentes del Departamento de Policía de Placentia (PPD) escucharon el impacto y llegaron a la escena del accidente, ni ellos ni los paramédicos pudieron revivir a las tres víctimas, quienes murieron en el lugar, a consecuencia de las lesiones sufridas en el encontronazo.

Piden donativos en GoFundMe

Careli Ledezma solicitó cualquier tipo de ayuda económica en la cuenta de GoFundMe. La meta es recaudar 50,000 dólares. Al cierre de esta nota se habían recabado $14,730 en dos días. Para ayudar, visita https://www.gofundme.com/2kxs4x8x.

En su mensaje, Careli expresa: “(sic)Estamos triste por nuestra gran pérdida que me deja un dolor tan grande. No hay palabras de cómo me siento todo parece como un sueño. Anoche atropellaron a mi mama y mis dos hermanitas y Dios se las llevo. Me dijo sola con mi hermanita:( Estamos recaudando donaciones para los gastos funerales de mi mama y mis 2 hermanitas..
Que descansen en paz Te amo mamá.”

Careli (der.), la hija mayor de Patricia Santiago Ventura viajará a Guadalajara, Jalisco con los féretros de su madres y hermanas para darles cristiana sepultura allá, junto a sus abuelitos, Javier y Estela Santiago. /JORGE LUIS MACIAS, ESPECIAL PARA LA OPINIÓN
Careli (der.), la hija mayor de Patricia Santiago Ventura viajará a Guadalajara, Jalisco con los féretros de su madres y hermanas para darles cristiana sepultura allá, junto a sus abuelitos, Javier y Estela Santiago. (Foto: Jorge Luis Macías/Especial para La Opinión)

Homicidio vehicular

Nicholas Esteban Muñoz, de 27 años, es procesado por homicidio vehicular de dos niñas y su madre, a quienes atropelló el sábado por la noche, mientras ellas cruzaban la calle, después de haber asistido a una fiesta de cumpleaños de un amiguito.

Muñoz, residente de Placentia, aparentemente manejaba bajo los efectos del alcohol o drogas cuando sucedió la tragedia, dicen las autoridades.

Él se encuentra detenido con una fianza de 150,000 dólares y fue instruido de cargos este martes.

La Fiscalía del Condado de Orange lo acusa de tres cargos por homicidio vehicular con negligencia grave, al conducir en estado de intoxicación, así como alegatos adicionales de causar lesiones corporales graves.

Si es declarado culpable, se enfrenta a una pena máxima de 16 años en una prisión estatal.

Roxy Fyad, portavoz de la fiscalía de distrito, dijo a La Opinión que, en el caso Muñoz, “cada cargo tiene propia sentencia estatutaria”.

“Calculamos 16 años en base al caso que la policía nos dio para revisar”, indicó. “Son cargos muy fuertes, porque hay un alegato adicional [probable exceso de velocidad]”.