8 consejos para conducir tu auto en medio de una tormenta

¿Lluvia, granizo, fuertes vientos, asfalto resbaladizo? Unas condiciones verdaderamente difíciles para quien está al volante. Expertos le explican a BBC Autos los secretos para superar los desafíos de manejar en medio de condiciones adversas.
8 consejos para conducir tu auto en medio de una tormenta
¿De verdad tienes que salir en tu auto en medio de una tormenta?
Foto: THINKSTOCK

Quizás lo mejor sea simplemente quedarse en casa.

Las tormentas representan un desafío particularmente difícil en la vía. No sólo el pavimento se pone resbaladizo, sino que hay que batallar con los vientos, y la visibilidad disminuye.

Si las precipitaciones generan inundaciones, los autos quedan exigidos al límite, en riesgo de terminar arrastrados por el agua.

BBC Autos investigó lo que debe hacer un conductor en medio de condiciones semejantes.

Esto fue lo que expertos climáticos y profesionales del automovilismo nos dijeron sobre los errores más comunes de los conductores, los escenarios más temidos y los planes para escapar de situaciones tormentosas.

No manejes

La mejor recomendación es, por supuesto, evitar salir en el automóvil.

“Viaja solo cuando no tengas otra opción”, dice Pete Williams, portavoz de RAC, una organización de servicios para automovilistas basadas ene El Reino Unido.

Prepárate para detenerte si la situación se pone demasiado mal y, si es seguro y legal, telefonea a un familiar o amigo para decirle que te paraste por un rato”.

Pero si ya estás afuera y quedas atrapado en medio de la tormenta lo mejor es…

Conduce lentamente

Durante una tormenta hay mucha agua estancada sobre la carretera y en esas condiciones puede ocurrir el fenómeno conocido como aquaplaning.

La rueda de un auto pasando por arriba de un charco de agua

Mantener la velocidad bajo control ayudará a que las llantas estén firmes sobre el suelo. Foto: Thinkstock

En esa situación, las ruedas no se adhieren a la superficie y los neumáticos “flotan” a través del agua, provocando una pérdida de tracción y control.

Mantener la velocidad bajo control ayudará a que las llantas estén firmes sobre el suelo.

“Lo más frecuente que ocurre es ir por una autopista y encontrarse con un gran charco en el camino”, dice Bob Burns, un experto en formación de conductores de Land Rover de Norteamérica.

“Aunque sea de menos de tres centímetros de profundidad, si vas a 100 kph es suficiente para que patines. El mismo charco a 30kph solo produciría una salpicadura”.

Cuidado con los vientos

Williams dice que la velocidad también es importante para lidiar con los fuertes vientos.

“Pueden meterse bajo el automóvil y afectar su maniobrabilidad y los frenos”, indica.

Y recomienda mantener firme el volante, ya que los vientos fuertes no son constantes y pueden tomarte desprevenido.

Cuidado con los sobrevirajes

Ya sea en un ciclón o en una tormenta de nieve, entrar en pánico buscando sobrecompensar con volantazos puede causar más problemas que soluciones.

Esencialmente debes recordar que estás sobre una superficie resbalosa. Reduce considerablemente la velocidad.

Un auto que parece pasar muy rápido al lado de otro, en una vía llena de agua

Cuando notas que estás patinando, es posible que ya sea demasiado tarde. Foto: Thinkstock

Los expertos dicen que al patinar sobre el agua la mayoría de las personas ni siquiera se percatan de que lo están haciendo. Y cuando finalmente lo notan, ya es demasiado tarde.

El pánico lleva a desesperados sobrevirajes, deslizamientos y derrapes.

Si sientes una pérdida de fricción o que no hay resistencia a la dirección, es probable que estés patinando. Mientras más te adaptes a tus condiciones, mejor saldrás librado.

Si patinas o no, dependerá de varios factores: la profundidad del agua, el diseño de los neumáticos, la presión aérea sobre las llantas y el tipo de carretera.

Sin embargo, ningún factor incide más que la velocidad. Entre más rápido vayas, mayor riesgo corres.

Conoce tus neumáticos

“Las llantas no son solo una ‘parte’ de tu auto”, dice Sarah Robinson, piloto de pruebas de Michelin en Carolina del Sur, EE.UU.

“Son la principal fuente de seguridad y rendimiento. Si nunca tuviéramos lluvia, nieve, lodo o gravillas sobre las carreteras, todos los neumáticos parecerían lisos para suministrar la tracción más eficiente”, explica Robinson.

“Sin embargo, su diseño es cuidadosamente desarrollado para desplazar el agua o expulsar el lodo”.

Además de verificar regularmente la profundidad de las ranuras de las llantas, Robinson dice que “aproximadamente una vez al mes debes pasar unos cinco minutos conociendo tus neumáticos“.

Haz la prueba de la moneda. Toma un centavo de dólar estadounidense y mételo en uno de los surcos del neumático que parece bajo. Si la cara de Abraham Lincoln queda cubierta estás seguro y tu capacidad de conducir con mal tiempo no se reduce”.

Usa las luces correctas

“Regla de oro”, señala William Van Tassel, gerente de capacitación de conductores en la Asociación de Automovilistas de EE.UU.

Enciende las luces cada vez que manejes. De esta forma, eres doblemente visible para otros conductores”.

Un camión en la carretera, visto a través del parabrisas de un conductor bajo la lluvia

Durante una lluvia fuerte hay que usar las luces bajas; las luces altas reflejarán las gotas de agua en la neblina, disminuyendo tu visibilidad. Foto: Thinkstock

Sin embargo, Van Tassel aclara que las luces altas se deben bajar cuando tengas autos aproximándose de frente y cuando estás detrás de otros vehículos.

Destaca también que las luces bajas se usan tanto para conducir en medio de la neblina como bajo lluvias fuertes pues las luces altas reflejarán las gotas de agua en la neblina, disminuyendo tu visibilidad.

Mantén la distancia

La RAC sugiere aumentar la distancia que te separa del auto que sigues cuando haya ráfagas de viento y fuertes aguaceros.

La distancia prudente normal es de dos segundos y la puedes calcular al verlo pasar por un punto fijo de la carretera.

La RAC recomienda aumentarla a cuatro segundos, lo que te da más tiempo para evitar un choque.

Es algo que afecta por igual a camiones, autobuses y motocicletas. “Son fácilmente desviados de la carretera por los vientos laterales”, dice Williams.

Y añade que no intentes adelantar camiones. “Pasar a vehículos grandes puede ocasionar una súbita ráfaga de viento lateral al adelantarlos completamente”.

Quédate con tu auto

Si sucede lo peor y quedas atrapado en una inundación tan fuerte como las ocurridas este año en Houston y Baton Rouge, EE.UU., puede que tu auto termine flotando a la deriva.

Autos vistos desde atrás, con las luces de frenos encendidas, en un día lluvioso

Ya sea en una inundación o en un deslizamiento de tierra, no abandones el vehículo. Foto: Thinkstock

“Los equipos de rescate no pueden verte dentro del agua, pero sí van a revisar el auto”, dice Burns.

Y mientras estés dentro, mantén las puertas cerradas y los vidrios subidos. Y asegúrate de tener un objeto para romper la ventana en caso de emergencia.

No subestimes las condiciones o sobreestimes tus habilidades. Si lo que ves son solo unos pocos milímetros de agua estancada, no te confíes pensando que tu auto no va a patinar o derrapar.

El granizo es otro ejemplo. La Asociación Automovilística Estadounidense dice que incuso el de menos de tres centímetros de diámetro puede ser peligroso.

“Los pedazos pueden destrozar el parabrisas y las ventanas, afectando la visión del conductor. Puede ser algo caro de reparar y también peligroso”.

Pero peor que subestimar la potencia del agua y del granizo que ves, es sobreestimar tu capacidad o la de tu auto.

“Los autos de hoy en día son esencialmente computadoras portátiles sobre ruedas”, dice Burns, de Land Rover. “No hace falta mucho para que se dañen”.

Debido a todos los accesorios que compensan las fallas humanas, Burns dice que hoy en día los conductores están psicológicamente convencidos de que sus autos los mantendrán seguros y los llevarán del punto A al B.

Y no es el caso, obviamente, por lo cual un poco de humildad, realismo y paciencia podrían ser tus recursos más valiosos cuando tengas mal tiempo en la carretera.

“Disminuye la velocidad para adaptarte a las condiciones”, dice Sarah Robinson de Michelin.

“No vas a recibir ningún premio por ‘ganarle’ a la tormenta.”

Por 

Lee la historia original en inglés en BBC Autos