No era un arma la que portaba y aún así la policía lo mató

El hombre abatido en California apuntó a policías con un cigarrillo electrónico, no una pistola
No era un arma la que portaba y aún así la policía lo mató
Alfred Olango, de 38 años, era inmigrante, oriundo de Uganda.
Foto: Captura/Twitter

El objeto con el que un hombre apuntó a unos policías antes de que éstos lo matasen en El Cajón, condado de San Diego, era un cigarrillo electrónico, informaron hoy las autoridades.

“El vaporizador tiene un cilindro plateado de 2.5 centímetros de diámetro y 7.5 de longitud con el que apuntó al agente”, explicó la Policía de El Cajón por medio de un comunicado.

En el momento en el que el hombre juntó las dos manos en posición de tiro y apuntó, los dos agentes le dispararon, uno con una pistola eléctrica tipo “taser”, pero el otro con su arma reglamentaria. Una imagen de este mismo acto fue difundida por las autoridades la tarde que ocurrió el tiroteo:

Una foto difundida por la Policía de El Cajón del tiroteo.
Una foto difundida por la Policía de El Cajón del tiroteo.

El hombre fue identificado como Alfred Okwera Olango, un refugiado de 38 años originario de Uganda.

La imagen fue extraída de un vídeo casero que está en manos del cuerpo policiaco y que, de momento, no pretenden hacer público. Pero otro video surgió un día después de la muerte de Olango, imágenes que muestran la escena que se montó tras detonarse las pistolas de los agentes.

El jefe de la Policía de El Cajón, Jeff Davis, explicó que dos de sus agentes abordaron al hombre la tarde del martes en una calle y que éste se negó a obedecer “múltiples órdenes” mientras mantenía sus manos en los bolsillos.

“Sacó un objeto del bolsillo de enfrente del pantalón, juntó las dos manos y lo extendió hacia los agentes”, dijo Davis, quien no especificó de qué objeto se trataba, al describir el momento previo a que uno de los policías matase el hombre a tiros.

Pero a decir de la hermana del occiso, en el video publicado ayer por una testigo, el hombre padecía de una enfermedad mental y no estaba armado. De hecho, fue ella quien llamó a las autoridades para que ayudaran a su hermano, ya que estaba actuando de manera anormal.

“¿Qué no tienen un equipo de comunicación durante crisis para que hablen con con los enfermos mentales?”, se escucha a la mujer decirle a la Policía en el video, momentos después que estos acribillaran a muerte a quien ella identifica como su hermano.

“¿Por qué no lo electrocutaste? ¿Por qué?”, repite la mujer.

“Los llamé para que me ayudaran, no para que lo mataran“, clama la mujer en el video.

Más tarde, la dependencia confirmó que el hombre estaba desarmado.

Otro a la lista

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Este miércoles, por segundo día consecutivo, decenas de personas protestaron en El Cajón por la muerte de Olango, para pedir que se haga público el vídeo y para reclamar una investigación independiente del suceso.

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El jueves se esperaba que la dependencia policiaca de El Cajón llevara a cabo otra conferencia de prensa para detallar más sobre el incidente.

El caso de Olango llega rodeado de un clima de crispación racial que ha crecido en los últimos dos años por diversos casos de violencia policial y una semana después de los disturbios en Charlotte (Carolina del Norte) por la muerte de Keith Lamont Scott.

Según el Washington Post, en lo que va de año 716 personas han muerto debido a disparos de agentes de policía en todo el país.

Ginger Jacobs, presidenta de el Consorcio por los Derechos de los Inmigrantes (SDIRC), indicó que cuando la policía “dispara primero y haze las preguntas después” dificulta que las comunidades tengan confianza en sus corporaciones.

“Demandamos una investigación independiente que sea realizada por una agencia externa al Departamento de Policía de El Cajón o el Departamento del Alguacil”, comentó.