‘Soy tu mamá y siempre te voy a querer’

A los padres latinos se les dificulta aceptar a sus hijos gay. Un experto explica la importancia del apoyo familiar para los menores LGBT

Cuando “Héctor” tenía tan solo tres o cuatro años, “Julia” notó que su hijo tenía cierto amaneramiento al correr o tocarse el pelo, pero pensó que era cuestión de la edad.

“A medida que él iba creciendo lo seguía sospechando, pero lo dudaba porque [Héctor] tenía mucho pegue con las niñas, que lo traían de aquí para acá, pero cuando entró en su adolescencia y a los grados de highschool me lo confesó. Me dijo: ‘mamá, soy gay. A mí no me atraen las mujeres sino los hombres’”, cuenta Julia, oriunda de México, quien prefirió mantener el nombre real de su hijo y el de ella en el anonimato.

Esas palabras golpearon el corazón de Julia, aun habiendo aceptado desde el primer momento la preferencia sexual de su hijo.

“Fue difícil escucharlas, no por lo que él me estaba diciendo que era o por lo que iba a hacer o dejar de hacer, sino porque predije todo lo que iba a sufrir en cuanto al bullying, porque desde que entró al middle school empezó a ser víctima de agresión física por parte de sus compañero de clase por su forma de ser”,  recuerda esta madre de dos.

Y así fue. Durante los años que Héctor cursó la secundaria y preparatoria fue agredido físicamente muchas veces y rechazado por muchos.

“En ningún momento hubo un rechazo de mi parte hacia él y se lo dejé saber diciéndole: ‘soy tu mamá y siempre te voy a querer y apoyar como seas, porque para mí lo que importa es que seas una persona buena, sana, productiva para la sociedad”, comparte Julia, pero su premonición se cumplió al pie de la letra, hasta el punto de tener que mudarse de estado para evitar el acoso.

Hoy, a los 23 años de edad,  Héctor  se fue a vivir con su novio, a quien contrariamente sus padres lo expulsaron de la casa, le quitaron el habla, lo maldijeron y alejaron de sus hermanos menores por temor a que les hiciera daño cuando se enteraron de su orientación sexual.

“Los padres de este muchacho reaccionaron de una forma muy negativa y hasta acusan a mi hijo de que fue él quien lo volvió gay (…) Este ha sido el rechazo más cercano que me ha tocado ver de los padres que no aceptan a sus hijos LGBT (homosexual, lesbiana, bisexual o transgénero) cuando salen del closet”, apunta Julia.

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Una situación que se repite

El Dr. Steven Aguilar, psiquiatra especializado en los temas LGBT (o LGBTQ) en las oficinas médicas de Kaiser Permanente en Signal Hill, California, asegura que la reacción negativa de los padres del novio de Héctor es una situación que se da comúnmente debido a que “todavía hay mucho desconocimiento y poca aceptación de las personas LGBT en la comunidad latina y los latinos que se identifican como LGBT experimentan una discriminación mayor de la gente de su propia comunidad que de otras”.

“A los padres latinos se les dificulta aceptar a sus hijos que salen [del closet] y no saben cómo apoyarlos de la mejor manera a causa de no comprender lo que significa ser LGBT o por el miedo que sienten a la discriminación social que experimentan o experimentarán sus hijos y el deseo de protegerlos”, denota el galeno.

Las consecuencias

Lamentablemente, el rechazo familiar puede tener consecuencias terribles.

“Los adolescentes que se identifican como LGBTQ corren un mayor riesgo de sufrir de depresión o ansiedad; abusar de sustancias químicas [alcohol o drogas]; ser víctimas de intimidación o abuso físico; ser indigentes y llegar a suicidarse, en comparación con los adolescentes que se identifican como heterosexuales”, especifica el Dr. Aguilar.

Y esas situaciones de alto riesgo resultan de la no aceptación y la falta de apoyo que encuentran en familiares y amigos. “Vemos que los adolescentes que se identifican como LGBTQ que continúan teniendo el apoyo de sus familias y se sienten aceptados por sus amigos y la comunidad no tienen un incremento de riesgo para cualquiera de estas consecuencias”, denota el psiquiatra.

Recomendaciones

El Dr. Steven Aguilar ofrece los siguientes consejos a los padres con hijos LGBT: