El riesgo que enfrentan los niños en la ciudad

La disparidad en los barrios más vulnerables pone a la niñez  en una situación muy volátil, según un estudio
El riesgo que enfrentan los niños en la ciudad
Hunts Point, el el Sur de El Bronx encabeza la lista entre los barrios vulnerables de la ciudad de Nueva York.

NUEVA YORK.– La metáfora del “Cuento de dos ciudades” ha dado forma a la retórica de más de una campaña reciente para la alcaldía no solo por darle rienda suelta a la lengua sino porque describe exactamente las diferencias dispares entre la élite global de Nueva York y, como Freddy Mercury habría puesto a la gente al filo de la noche.

Pero el mapa de las necesidades de los cinco condados no viene sólo en dos colores. Algunos vecindarios están visiblemente mucho mejor que otros, pero entre las comunidades que están asediadas, hay barrios que enfrentan diferentes amenazas que cambian con el tiempo.

Este es el panorama que se pintó en la última edición del Citizens Committee for Children’s (CCC) donde se mostró la clasificación anual de riesgo, que analiza los 59 distritos de la ciudad a través de una serie de medidas, como la pobreza infantil, las rentas altas, la tasa de graduación de escuela secundaria, la tasa de delitos violenta y el desempleo juvenil.

Nombres de barrios muy conocidos como Hunts Point, Brownsville e East New York figuran entre las comunidades que encabezan la lista de los más vulnerables. Estos son lugares donde cada amenaza socioeconómica magnifica al otro. “Sabemos de la investigación sobre el bienestar de los niños y que los riesgos individuales son importantes, pero es el impacto acumulativo de múltiples riesgos presentes, lo que tienen un efecto multiplicador”, dijo Jennifer March, directora ejecutiva de CCC, a City Limits.

Los distritos al otro lado del espectro donde los riesgos son mínimos, como en el Upper East Side, Tribeca, Park Slope, son también las comunidades que uno podría adivinar lo están haciendo muy bien. Entre los extremos hay decenas de barrios donde se mezclan las fortalezas y las debilidades. East Harlem, por ejemplo, se enfrenta a problemas en la mayoría de las medidas, pero está relativamente bien posicionado cuando se trata de vivienda. Williamsburg, por otro lado, tiene un buen puntaje en prácticamente todas las estadísticas, excepto por la seguridad económica.

“Creo que lo que las anomalías muestran, cuando miras más profundamente, es que el progreso es de hecho posible”, dice March. “Los problemas que enfrentan los niños y las familias no son intratables. Por ejemplo, Washington Heights es típicamente un distrito de mayor riesgo pero han visto mejoras dramáticas en el área de salud, y sabemos que es porque realmente ha habido un aumento bastante significativo en la cobertura de salud de los niños en esa comunidad”.

Y luego están las comunidades cuyo perfil refleja el cambio en curso. En Bushwick, las condiciones de vivienda parecen estar mejorando, mientras que en Bensonhurst, el hacinamiento y otros problemas de vivienda parecen estar creciendo. Un distrito de Brooklyn, Coney Island, ha exhibido un sorprendente deterioro en los últimos dos años:

La imagen de la ciudad en general es una de mejoras a través de una serie de medidas para todos los grupos étnicos y raciales, pero persiste -y en algunos casos crece- las disparidades según las razas y las etnias. El hecho de que muchos distritos estén siendo remodelados por la reurbanización y la gentrificación complica el panorama, ya que los progresos demostrados podrían reflejar mejoras en las vidas de personas que antes eran vulnerables o simplemente que los residentes de bajos ingresos han sido desplazados, o las estadísticas variaron, por la llegada de personas de mayores ingresos.

El distrito de Williamsburg refleja esta ambigüedad. El creciente riesgo de inseguridad económica se debe en gran parte al deterioro de las condiciones en uno de los cuatro barrios, también llamados Williamsburg, que conforman el Brooklyn Community Board 1 (Greenpoint, East Williamsburg y Northside-Southside son los otros). La vecindad de Williamsburg expone un índice de 64 por ciento de pobreza entre los niños. Eso podría reflejar la concentración de las personas de bajos ingresos en un área pequeña por parte de las fuerzas que conforman la comunidad más grande.

“No significa que las cosas estén mejorando para ellos simplemente porque hay una mejora en términos generales”, dice Apurva Mehrotra, la investigadora de CCC que dirigió el informe.

Hunts Point, el vecindario hallado por CCC como el más expuesto, a menudo supera la clasificación de la inseguridad económica. Si estos informes son útiles, dice Jill Roche, “depende de cómo se reciban y de lo que se hace con la información. No es el punto final, pero es el punto de partida para un análisis”.

Roche dirige la Hunts Point Alliance for Children, que desde 2007 ha prestado servicio directo al barrio de El Bronx y se ha asociado con siete escuelas locales para mejorar los resultados educativos. Tan enormes como son los desafíos que enfrenta Hunts Point, ella ve formas sencillas de hacer una verdadera diferencia en la vida de las personas-como dar prioridad a Hunts Point para obtener mejoras de iluminación de calles. También es importante, dice Roche, identificar activos en los vecindarios que están descuidados por la negligencia  para los hacer cambios que sean necesarios.

En Hunts Point, se están produciendo cambios: el antiguo centro de detención juvenil de Spofford está siendo remodelado y hay una nueva estación MetroNorth. Como en otras áreas de bajos ingresos que repentinamente ven nuevas inversiones, existe la preocupación para “asegurar que las familias de Hunts Point se beneficien de cualquier cambio”, dice Roche, en parte asegurándose de que están involucrados en el proceso de discutir qué nuevas políticas podrían ayudar.

Para leer la versión en inglés de este artículo ir a: CityLimits.org