Cerca de 40 demócratas boicotearán toma de posesión de Trump

En señal de protesta contra su continua retórica divisoria.

WASHINGTON.- Cerca de 40 líderes demócratas de la Cámara de Representantes, entre ellos seis latinos, piensan boicotear la toma de posesión del presidente electo, Donald Trump, el próximo viernes, en señal de protesta contra su continua retórica divisoria.

Trump juramentará al cargo como 45 presidente de EEUU como el menos popular en al menos cuatro décadas, en una solemne ceremonia en el ala Oeste del Capitolio, pero al menos 38 congresistas demócratas han dicho que, por cuestión moral, no participarán en el acto.

El legislador demócrata de Illinois, Luis Gutiérrez, fue el primero en anunciar el mes pasado que no asistiría a la ceremonia porque no se puede borrar de la “memoria colectiva” todo lo que dijo Trump en la contienda contra las mujeres, los musulmanes, los inmigrantes y demás minorías.

En defensa de Lewis

El número de legisladores “rebeldes” ha crecido desde que el sábado pasado Trump atacó en Twitter al legislador demócrata de Georgia e ícono del movimiento de los derechos civiles, John Lewis, quien cuestionó la legitimidad de su triunfo en las urnas debido a la injerencia de Rusia en las elecciones.

“Creo en el perdón, creo en tratar de trabajar con la gente… va a ser muy difícil (trabajar con Trump). No veo al presidente electo como un presidente legítimo”, explicó Lewis en el programa dominical de “Meet the Press”.

“Creo que los rusos participaron para ayudar a este hombre a ser elegido. Y ayudaron a destruir la candidatura de (la demócrata) Hillary Clinton”, agregó.

¿“Malos perdedores”?

Trump replicó que, en vez de quejarse “falsamente” de los resultados electorales, Lewis haría bien en atender los problemas en su distrito. También dijo que Lewis es puro “hablar” y nada de acción, ignorando el legado del legislador afroamericano.

Lewis fue uno de los seis principales líderes del movimiento de los derechos civiles de la década de 1960 junto a Martin Luther King Jr., y fue encarcelado y brutalmente golpeado durante una de las protestas en Selma (Alabama) conocida como “Domingo Sangriento”.

Será la segunda vez que Lewis no asiste a una investidura presidencial desde que fue elegido como representante del quinto distrito de Georgia hace casi tres décadas. En 2001, no fue a la del republicano George W. Bush, quien ganó la presidencia frente al demócrata Al Gore por intervención del Tribunal Supremo.

Trump, sus aliados republicanos y sus partidarios recurren a las redes sociales o a la televisión con el mensaje único de que estas protestas solo reflejan que los demócratas son “malos perdedores” y que ya es hora de que acepten los resultados en las urnas.

Latinos en el boicot

La legisladora demócrata de Nueva York, Nydia Velázquez, dijo, por su parte, que tampoco irá al evento pero sí participará en la marcha nacional de las mujeres en Washington al día siguiente.

Varios legisladores de California, entre ellos Barbara Lee y Lucille Roybal-Allard, explicaron que no celebrarán a alguien que fomentó los ataques contra las mujeres, los inmigrantes y las minorías.

El legislador demócrata de Arizona, Raúl Grijalva, explicó que su ausencia no será falta de respeto a la institución o al gobierno sino en respuesta a “la falta de respeto que esta entrante Administración ha mostrado hacia millones y millones de estadounidenses, y por las acciones que estamos tomando en este Congreso”.

En ese mismo sentido se expresó hace unos días el legislador demócrata de Nueva York, José Serrano.

Otro colega suyo, el dominicano Adriano Espaillat, dijo en su página en Facebook que el boicot es otra manera de protestar porque, a su juicio, su entrante Administración quiere revertir los logros de Obama y llevarnos al pasado.

“Donald Trump y la retórica cargada de odio que plagó su elección simplemente continuará en su administración. ESTO no es el Sueño del dr. King!”, dijo Espaillat, en alusión al fallecido líder afroamericano.

Trump es un “peligro”

La mayoría de estos legisladores considera que Trump es un “peligro” para la democracia, que poco o nada ha cambiado de su retórica divisoria durante la contienda presidencial, y participar en el acto sería “normalizar” su conducta.

El legislador demócrata por Tennessee, Steve Cohen, dijo que Trump no merece ser presidente y que, en vez de “la esperanza y el cambio” que prometió Obama, el magnate empresarial representa el “miedo” y la intimidación.

Además, los legisladores señalan que, durante al menos seis años, Trump figuró entre los que atizaron el llamado movimiento “birther”, que puso en duda que el presidente Barack Obama haya nacido en EEUU y, por lo tanto, fuese un presidente legítimo.

En 2009 y 2013, varios republicanos también boicotearon la toma de posesión de Obama.

Según una encuesta conjunta del diario The Washington Post y ABC News, Trump asumirá el poder como el presidente menos popular de la historia en al menos cuatro décadas.