El séptimo año sigue siendo crucial en la relación de pareja

Nuevo estudio vuelve a poner en evidencia que además de crítico es un tiempo decisivo en la continuidad o no de la unión matrimonial
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El séptimo año sigue siendo crucial en la relación de pareja

Al parecer, la temida comezón del séptimo año puede ser más una realidad que un mito, tal como lo demuestra una nueva encuesta efectuada recientemente que reveló que las parejas casadas de Estados Unidos creen que éste es uno de los años más críticos en la relación matrimonial.

De acuerdo con dicha encuesta, realizada por los investigadores de mercado OnePoll (bajo la comisión de la compañía Pure Romance), en promedio, el séptimo año es bastante crucial, aun cuando en la actualidad las crisis tienden a darse  en los primeros años de la relación, especialmente entre las parejas jóvenes.

A la Dra. Isabel Gómez-Bassols, especializada en psicología, no le sorprende el resultado, ya que, aunque cada pareja tiene su propio tiempo de duración, generalmente los siete primeros años de la relación se sitúan como un momento de crisis casi obligatorio.

“La duración de un matrimonio es muy subjetiva”, recalca la popular conductora de un programa radial, en el que imparte consejos a los radioescuchas sobre temas relacionados con la pareja, los hijos y otros integrantes de la familia. “Todo dependerá de qué tan enamorado estaba el uno del otro al momento de la boda… Si ambos se casaron realmente por amor y no por interés”.

Pero lo cierto es que toda pareja, que se haya casado ya sea por amor o interés, por lo regular, encara la crisis de los siete años porque “a partir del tercero, cuarto, quinto, sexto o séptimo año, todo el brillito del enamoramiento y de la pasión se apaga”.

Y esto se da porque a estas alturas de la relación, “los integrantes de las parejas se quitan todas las máscaras que traían y empiezan a hacerse preguntas como “por qué me casé con este hombre o esta mujer que tiene tantos defectos”, “por qué me casé si este tipo de relación no era lo que yo quería… En fin, empiezan a verse [entre ellos mismos] sus defectos, se apaga la pasión o cambian sus objetivos, sus intereses, sus planes, sus metas”, explica la experta.

Entonces, ¿qué pasa?

“Cuando la pasión se apaga o la situación comienza a cambiar, muchos deciden trabajar en la salvación y el fortalecimiento de su matrimonio y otros, en vez de enfrentarse a la realidad, buscan un escape que en la mayoría de los casos es el de un amante y ahí es cuando se da el problema de las rupturas, las separaciones o los divorcios… y quienes terminan pagando las consecuencias son los hijos, si es que los hay de por medio”, detalla Gómez-Bassols.

Y aunque por lo regular las parejas que en realidad se quieren superan la crisis de los siete años, la psicóloga recomienda trabajar intensa y constantemente en reinventar la pasión y fortalecer los lazos de la relación, creando momentos de acercamiento con el cónyuge (ya sea dentro del ámbito de la sexualidad o en el  de retomar los momentos, recuerdos y sentimientos especiales que los llevaron a enamorarse), debido a que es común que entre los 11 y 13 años se presente otra crisis que puede terminar con la relación si la pareja no está sólida en el amor.

Algunos remedios

“Existen innumerables formas para mantener un matrimonio por largos años”, dice Patty Brisben, fundadora de Pure Romance en un comunicado. “Y una de ellas es la comunicación abierta sobre lo que se quiere, ya sea en términos de la familia, cuentas bancarias y actividad íntima en el dormitorio”.

Fuera de lo anterior, de acuerdo con los datos recopilados en el reciente estudio, las parejas encuestadas señalaron que también las siguientes pequeñas cosas (que requieren un interés y una acción recíproca) ayudan a mantener —entre otras— la pasión dentro de la vida matrimonial: abrazos; besos; caricias; cenas y vacaciones juntos (sin los hijos, si los hay); detalles; piropos; cuidado de la apariencia personal; apoyo mutuo e interés por cómo le va al cónyuge en sus planes propios y en su día laboral u oficio.