Paramédica latina murió al atender un llamado de emergencia

Yadira Arroyo fue arrollada por la misma ambulancia que había conducido en El Bronx para ayudar a una embarazada

Paramédica latina murió al atender un llamado de emergencia
Yadira Arroyo fue arrollada con la misma ambulancia con la que respondía a una emergencia en El Bronx.
Foto: Twitter / FDNY

Momentos de dolor y desconsuelo viven los familiares y amigos cercanos de Yadira Arroyo, la paramédica que murió arrollada el jueves en la noche por la ambulancia del Departamento de Bomberos (FDNY) que ella misma había conducido hasta El Bronx para atender una emergencia.

Arroyo, de 44 años, falleció cuando José González, de 25, intentó robarse el vehículo y retrocedió arrollando a la paramédica y a su compañera de labores Monique Williams de 31, cuando ambas estaban paradas en la calle, en la parte trasera de la ambulancia. William sólo sufrió lesiones.

Las autoridades indicaron que las paramédicas estaban sentadas dentro de la ambulancia, cuando alguien les alertó que un individuo se había subido en la parte de atrás. Cuando se bajaron a inspeccionar, González se pasó al asiento del conductor y allí fue cuando trató de escapar conduciendo el vehículo, el cual puso en reversa y allí fue cuando atropelló a las mujeres.

El acusado, que fue detenido en el lugar, tiene un amplio prontuario delictivo y ahora enfrenta cargos criminales por homicidio, hurto y operar una vehículo motorizado bajo los efectos de las drogas. Irónicamente el hombre vivía a sólo una cuadra de su víctima en El Bronx.

Arroyo vivía en la avenida Creston en El Bronx, a una cuadra de su asesino.

Arroyo era madre de cinco hijos, y quienes la conocían la recordaron este viernes como una persona alegre y siempre preocupada por su trabaj.o “Era una muchacha amable y siempre contenta”, dijo a El Diario Tita Granadino, quien trabaja en la lavandería que Arroyo frecuentaba en la Avenida Creston en El Bronx.

Ellas se conocían hace 11 años y aún resuenan en la mente de Granadino las palabras que su amiga le dijo la última vez que la vio. “Aquí estoy, luchando con la vida”. De todo el tiempo que compartió con ella, Granadino dijo que en su mente permanecerían los recuerdos de la alegría y la buena disposición con la que esta paramédica enfrentaba el día a día.

“A veces venía corriendo con su uniforme y dejaba la ropa y luego se iba rápidamente en la ambulancia”, comenta Granadino. “Me da mucha tristeza lo que ha ocurrido con ella”.

Entre sus familiares el dolor es aún más profundo. Según contaron algunos parientes, Arroyo trabajaba para educar a sus cinco hijos varones, el menor de 7 años y el mayor de 24. Uno ellos también quería  seguir el camino de su madre y ser técnico en el área de las emergencias médicas, para lo cual ella lo estaba ayudando.

La víctima trabajaba en la estación de bomberos 26, en la ruta Boston, en el Bronx.

“Todos la queríamos mucho”, dijo Mónica Salazar, cuñada de la víctima, al canal New York 1. Así como cuidaba de sus hijos también estaba al pendiente del resto de su familia. “Ella siempre estaba presente para su hermano, siempre ahí para su familia”, agregó Salazar.

La muerte de la paramédica no sólo impactó a su familia, sino también a quienes trabajaron con ella, en particular a su compañera quien también resultó con heridas durante el arrollamiento. Según testigos, a pesar de estar lesionada, Williams gritaba desconsolada pidiendo ayuda para Arroyo. Ambas habían acudido al lugar donde ocurrieron los hechos para responder a una  emergencia con una embarazada.

Tras el incidente, Arroyo fue trasladada al Centro Médico Jacobi donde finalmente falleció. La paramédica tenía 14 años trabajando en el área de emergencias médicas.

Este viernes, durante el tradicional desfile por la Quinta avenida con motivo del Día de Patricio, miembros del FDNY marcharon rindiendo honores a Yadira, sosteniendo una pancarta con su fotografía y con la leyenda: “Descansa en paz”. Además, durante la tarde se organizó una ceremonia en su memoria en la estación de bomberos 26, en la ruta Boston, en El Bronx, donde ella trabajaba.

Las autoridades de Nueva York también honraron a la hispana, entre ellos el alcalde Bill De Blasio quien lamentó la pérdida, y el gobernador Andrew Cuomo quien calificó como “horrible” esta tragedia acontecida en El Bronx.