Tom Cat Bakery despedirá a 30 trabajadores si no prueban su estatus migratorio

Los organizadores laborales dicen que la empresa ha sido investigada por el departamento de Seguridad Nacional
Tom Cat Bakery despedirá a 30 trabajadores si no prueban su estatus migratorio
Imagen de la protesta. Cortesía de Brandworkers

A Oscar Ramírez le llamaron el pasado miércoles 15 de marzo a las oficinas de su empresa. Este hombre que lleva 12 años preparando el pan en Tom Cat Bakery recibió un papel mediante el cual se le informaba que tenía 10 días para presentar su documentación o de lo contrario se quedaría sin trabajo. “Y como yo más de 30 trabajadores recibieron el papel, un papel cualquiera, en el que no especifican qué documentos”, explicaba.

Ramírez dice que es injusto que después de laborar tantos años –“y no yo solo, porque hay gente con más de 20 años en la empresa”–  estén en esta situación. “Ellos no se ponen a pensar que perjudican a muchas familias, a mi familia y a mi hijo que tiene una discapacidad”, lamenta este padre trabajador en un tono que refleja una profunda pesadumbre. “Estamos consternados en la familia, día a día buscamos con compañeros, familiares y amigos a ver si tienen trabajo para nosotros”, dice después de admitir que no cree que pueda presentar los papeles el martes.

Ramírez fue uno de los trabajadores que marchó el miércoles ante la sede de Tom Cat Bakery en Long Island City arropado por concejales y la organización laboral sin ánimo de lucro Brandworkers, que lleva desde 2011 representando a los empleados de esta panadería. Todos los afectados son inmigrantes y la marcha fue una protesta ante la amenaza de los despidos después de que el Departamento de Seguridad Nacional hiciera una investigación en la empresa. Según los organizadores este departamento ha hecho una auditoría sobre la documentación I-9, la prueba de que pueden trabajar legalmente en el país.

El comunicado de los organizadores de esta marcha explicaba que estaban demandando a la empresa que se pusiera de parte de los trabajadores “en vez de acobardarse ante el acoso de la Administración de Trump”.

Una de las personas de atención telefónica de ventas de la empresa adelantó a este periódico que los ejecutivos no estaban disponibles y que la respuesta oficial a la prensa era “no comment”. Tom Cat Bakery es una filial de una gran empresa de panadería japonesa llamada Yamazaki Baking.

El fundador y director ejecutivo de Brandworkers, Daniel Gross explicaba ayer que la empresa no ha sido transparente con unos trabajadores que han dedicado años de labor. “Es una elección desafortunada por su parte “, explicaba antes de añadir que no siquiera los abogados de los trabajadores han tenido contacto con la dirección. Gross dice que no tienen evidencias de que esta acción “sea una represalia por tener una organización laboral. Ojalá pudiera decirle que es eso porque en ese caso sabríamos cómo reaccionar”. Este organizador explica que desde 2014 no ha habido ningún problema con la empresa en ese sentido. 

Otra alternativa es que los servicios de inmigración estén tratando de llegar a los centros de trabajo con estas auditorías y comprometiendo los puestos de trabajo de los inmigrantes indocumentados. Gross dice que no sabe si es el caso, y ellos no preguntan el estatus migratorio a sus miembros. “Queremos que la empresa se comunique con nosotros”, demanda para conocer la situación.

Haeyoung Yoon, directora en la National employment Law Project, explicaba a este diario que auditar la documentación (el I-9) “es una de las herramientas que han tenido desde hace tiempo las autoridades. Está a disposición de ICE y este y otros casos que hay pueden ser el principio de la implementación de su trabajo” como  policía de inmigración.