Presos de Nueva York tendrán más apoyo para resocializarse

El alcalde anunció un plan de ayuda a los reclusos para que al salir de prisión su reingreso a la comunidad sea efectivo
Presos de Nueva York tendrán más apoyo para resocializarse
Rikers Island es el principal complejo carcelario de la ciudad y el segundo más grande del país.
Foto: Archivo / El Diario

NUEVA YORK.- Los reclusos de las cárceles de Nueva York tendrán acceso a programas efectivos que los ayuden a reintegrarse a la sociedad cuando salgan de prisión, con el objetivo de evitar que reincidan en conductas delictivas y tengan una vida mejor.

Así lo anunció este miércoles el alcalde Bill de Blasio, tras presentar un plan de servicios que cobijará a la totalidad de los reclusos al final de este año, conectándolos con trabajos, al igual que programas de entrenamiento vocacional de cinco horas diarias mientras estén en prisión.

Todos merecemos una segunda oportunidad. Estamos trabajando para romper el ciclo de reingreso a la cárcel, asegurándonos de que quienes están bajo nuestra custodia tengan oportunidades de aprender y crecer mientras están en prisión, conectándolos con servicios de resocialización que los apoye en un camino a la estabilidad cuando salgan”, comentó el mandatario, quien destacó que durante su administración la población carcelaria de la Gran Manzana se ha reducido en 18%.

La Ciudad de Nueva York aseguró que un estudio del 2013, elaborado por la corporación RAND, demostró que la participación de los internos en programas vocacionales y académicos influye en la reducción de un 40% en los índices de reincidencia.

“Desde el primer día cada persona que entre a las cárceles de la Ciudad se reunirá con consejeros que manejarán sus riesgos y necesidades de manera individual”, agregó De Blasio.

El fiscal de Manhattan, Cyrus R. Vance, Jr. destacó que ofrecer empleo, asistencia de vivienda y servicios de salud mental, conducen a los reclusos que buscan resocializarse por un mejor camino.

“Cualquier esfuerzo para reducir el crimen debe tener en cuenta las necesidades de aquellas personas que regresan a nuestras comunidades después de haber estado en la cárcel”, dijo el fiscal. “A menos que les demos a esos individuos acceso a los recursos que necesitan, el ciclo de reincidencia va a continuar”.

El asambleísta David Weprin, presidente del Comité de Correccionales, aseguró que las prisiones deben convertirse en centros de rehabilitación, a fin de garantizar que quienes llegan allí no regresen en el futuro cuando cumplan sus condenas. “Cárceles de la ciudad como Rikers, son a menudo puertas giratorias que hacen que los presos vuelvan en algún punto”.

El líder de la mayoría del Concejo municipal, Jimmy Van Bramer, afirmó que el plan del alcalde es un mensaje claro de esperanza que redundará en el bienestar de toda la Gran Manzana.

“Estas reformas al sistema de justicia penal de nuestra ciudad van a hacer más seguras a nuestras comunidades y honran nuestros valores al demostrar respeto por la dignidad humana”, dijo el político. “Después de estar encarcelados para muchos es difícil, si no imposible, ajustarse a una nueva vida, encontrar un trabajo y sentirse aceptado en la sociedad, que muchas veces los estigmatiza”.

Stanley Richards, vicepresidente de Fortune Society, destacó el anuncio del mandatario y mencionó que con este programa se le está dando más opciones a los reclusos para ser útiles en la sociedad.

“Al ofrecer servicios de reintegración desde el primer día a cada persona en custodia en Rikers Island, el alcalde De Blasio está invirtiendo en la gente en vez de invertir en cárceles. Esta intervención proporcionará una base desde la cual ellos pueden tener nuevas vidas”, comentó Richards. “Este enfoque pionero y visionario no sólo ahorrará dinero de los contribuyentes en los costos de re encarcelamiento y justicia penal, sino que ahorrará incontables vidas y hará que nuestra Ciudad sea más fuerte”.

Asimismo, Glenn E. Martin, fundador y presidente de Just Leadership USA, describió el programa como un alivio, pero reiteró que es urgente que la Ciudad tome medidas completas para cerrar la cárcel de Rikers.

“Una inversión de la Ciudad de Nueva York para reparar el daño causado por la exposición de la gente a Rikers Island es importante, pero, esto es una solución parcial para un problema frontal, exacerbado por la insistencia del alcalde De Blasio en la renovación de ‘la isla de la tortura’, mientras que los neoyorquinos progresistas están presionando cada vez más por el cierre de Rikers”, destacó el activista.

Asimismo Mark Winston Griffith, del movimiento Communities United for Police Reform, comentó que aunque es positivo que el alcalde esté aumentando el apoyo a los servicios de reintegración, es urgente que su administración ponga fin a las disparidades raciales que usa la policía al criminalizar a las comunidades de color.

“El alcalde habla mucho acerca de los números en general, pero sigue fallando en abordar las desigualdades raciales de quienes siguen siendo afectados”, comentó Winston. “Si no se abordan esas disparidades de los objetivos de la Policía de Nueva York, como ‘ventanas rotas’ y otras prácticas abusivas que llevan a la gente al sistema de justicia penal, entonces realmente no se está abordando la desigualdad en Nueva York”.

Puntos del programa

  • Todos los reclusos que salgan de prisión tendrán un asesor que los ayudará en un programa de estabilización.
  • Todos los presos que salgan tendrán trabajos remunerados de transición y recibirán asesoría para encontrar empleos permanentes
  • Los profesionales de la Ciudad recibirán entrenamiento en temas de leyes y trato de personas con historial criminal.
  • 500 reclusos por año que salgan de prisión tendrán subsidios para estudiar en CUNY programas de educación superior.

Datos

  • 18% ha disminuido la población carcelaria en Nueva York desde que De Blasio asumió el cargo.
  • 11,478 eran los reclusos en las cárceles de la Ciudad en el 2013
  • 9,362 son los presos de la ciudad actualmente.
  • 23% ha sido la disminución de los reclusos en Rikers Island
  • 38% disminuyeron las agresiones serias de los presos a personal de las prisiones
  • 21% disminuyeron las agresiones menores
  • 51% fue la reducción del uso elevado de la fuerza en las cárceles
  • 14% fue la reducción del uso menor de la fuerza en prisiones
  • 9% fue la disminución de las peleas con heridas serias entre los presos
  • Los casos de ataques con arma blanca han aumentado