Hay que cambiar las políticas para que NYC sea una verdadera ‘ciudad santuario’

En este momento en el que la agenda peligrosa de inmigración del presidente Trump está empoderando el racismo, injustamente criminalizando nuestras comunidades, y difundiendo miedo, debemos tomar acción localmente.

La Ciudad de Nueva York debe ser  líder nacional en la resistencia a la agenda de Trump, con sustancia e impacto, mostrando a otras ciudades cómo la acción local puede promover justicia y proteger a  los inmigrantes frente a las políticas y prácticas federales repugnantes.

Sin embargo, necesitamos cambiar las políticas y prácticas de nuestra propia ciudad que están ayudando a la agenda de Trump y promulgar otras que puedan ayudar a defender a los inmigrantes neoyorquinos.

Es hora de expandir lo que significa ser una “ciudad santuario” al hacer cambios ya atrasados en la vigilancia policiaca que asegurarán que esta ciudad provea un verdadero santuario.

La abusiva y excesiva vigilancia policiaca de nuestras comunidades por el NYPD, incluyendo la política discriminatoria de ‘ventanas rotas’ o “broken windows” que afecta principalmente a comunidades afroamericanas y latinas por infracciones menores, no-violentas, debe terminar. Es contraproducente, no mejora la seguridad, y es un conducto primario para la detención y deportación -pone a latinos y a inmigrantes neoyorquinos de color en mayor riesgo de ser directamente afectados por las políticas irresponsables de inmigración  de Trump.

Ahora que Trump ha expandido las razones por las que gente es sometida a la aplicación de las leyes de inmigración y ha permitido que ICE funcione sin restricciones a través del país, necesitamos poner fin a las prácticas abusivas del NYPD que ponen en riesgo a inmigrantes, afroamericanos, latinos y a otros neoyorquinos.

Debemos terminar con la aplicación de la hiper-agresiva y discriminatoria política de “broken windows” del NYPD, y aprobar la Ley del Derecho de Saber o “Right to Know Act”, que reducirá los encuentros abusivos e innecesarios entre la Policía y nuestras comunidades.

No es suficiente simplemente decir que nuestra ciudad es una ‘ciudad santuario’ y es inaceptable ignorar que la vigilancia policiaca abusiva por parte del NYPD es un factor importante que hace de muchos inmigrantes neoyorquinos el blanco de la aplicación de la leyes de inmigración por el gobierno federal – a pesar de que estos inmigrantes y sus familiares contribuyen con su trabajo, impuestos, y amor a nuestra ciudad y nuestro país.

Las comunidades afroamericanas y latinas continúan sufriendo brutalidad y abuso policiaco en sus encuentros más comunes con los oficiales del NYPD, a menudo con resultados que escalan debido a la falta de responsabilidad y transparencia.

Hasta que el NYPD ponga fin a la política de “broken windows” y la legislación del Derecho a Saber se convierta en ley, los intentos de nuestra ciudad de ser un santuario para los neoyorquinos inmigrantes serán ineficaces.

Con la aprobación de Trump, los abusos de la ley federal son más probables y las comunidades tienen más temor. En este contexto, es especialmente importante asegurar que la policía local sea responsable y transparente en sus interacciones con los neoyorquinos. La Ley del Derecho a Saber es una solución clara para garantizar el respeto de los derechos de las personas y tiene el potencial de establecer confianza en las interacciones más comunes entre los neoyorquinos y la Policía.

Debemos tomar medidas locales ahora para acabar con la vigilancia policiaca bajo “broken windows” y para pasar la Ley del Derecho a Saber. No debería haber resistencia a esto si realmente queremos ser una ‘ciudad santuario’.

-Antonio Reynoso, Carlos Menchaca y Ritchie Torres con concejales de la ciudad de Nueva York