Los retos de las madres solteras en la crianza de hijos varones

Experta en temas de familia ofrece consejos prácticos y sabios para no morir en el intento
Los retos de las madres solteras en la crianza de hijos varones

La crianza de los hijos no es tarea fácil y menos aún más cuando se trata de una madre soltera a cargo de hijos varones.

Hay prejuicios de la sociedad y dificultades económicas y también es problemático en el punto de que las madres solteras suelen olvidar el cuidarse a sí mismas”, dice Jeannette Kaplun, experta en temas de familia.

Además, cuando una madre se encuentra criando a sus hijos varones sola “se le agrega el desafío de encontrar alguien que brinde un buen ejemplo masculino”, para que ellos tengan a quién imitar.

“Puede ser un abuelo, un tío, un primo, un amigo de la familia o incluso un maestro”, detalla la editora de HispanaGlobal.com.

Y partiendo del hecho de que cada hijo —varón o hembra— es un ser humano único, siempre habrá diferencias en la crianza.

“Los intereses, comportamientos, maneras de aprender y las reacciones de cada hijo o hija frente a lo que les sucede en la vida también dependen de muchos factores”, especifica Kaplun. “Que sea hombre o mujer influye bastante, especialmente en el manejo de las emociones, por lo que la manera de criar a los hijos sí depende de si son niño o niña”.

Sin embargo, la experta recalca, que “en lo que no se debe diferenciar en la crianza es en las reglas establecidas en la familia. Esto es clave para que los padres sean percibidos como justos por sus hijos”.

Qué esperar cuando se tiene solo varones

Otro reto que tienen las madres solteras cuando crían solo varones es el ir aprendiendo paulatinamente sobre su gran necesidad de la actividad físicas, sus intereses y prioridades y el tiempo que a veces les toma en adquirir ciertos hábitos aún cuando son obvios para las mujeres.

“Tener un hijo implica que para la mamá puede ser un proceso de aprendizaje a la hora de cuidar de un varón, porque es diferente a lo que está acostumbrada”, manifiesta Kaplun. “Por ende, muchas cosas que pueden parecer obvias para las mujeres, para los hombres no lo son”.

Por ejemplo, el cuidado y aseo personal puede ser un proceso más largo de enseñarle a un niño que a una niña, resalta la experta.

“Los jóvenes son muy visuales, por lo que demostrarle cómo se hacen las cosas es mucho más efectivo que simplemente decirles algo. Si tu hijo ya está en la pubertad o adolescencia demuéstrale, por ejemplo, cómo se usa un spray corporal de manera responsable, para que la fragancia no se sienta tan fuerte”, explica la también embajadora de AXE YOU.

Siendo cierto que muchos niños parecen tener una energía inagotable que puede ser todo un desafío para la madre sola el ofrecerles la actividad física que requieren, la experta señala que “los deportes son una excelente manera de canalizar toda esa energía, además de enseñarles el valor del trabajo en equipo y la disciplina”.

Por último aclara, que el prejuicio sobre que la crianza de niños es mucho más dura que la de las niñas por ser éstos más desordenados, bruscos y agresivos no tiene fundamento ya que necesariamente esto no siempre ocurre.

Algunos sabios consejos

Para criar verdaderos hombres y no machos, Jeannette Kaplun ofrece estos consejos a las madres solteras y a aquellas que comparten la crianza con sus parejas:

  • No se necesita tener un carácter fuerte. Se requiere más bien el crear una estructura clara desde que los niños son pequeñitos, donde haya reglas establecidas y consecuencias inmediatas cuando éstas no se cumplen. Esto le enseñará al niño cómo será la dinámica familiar y permitirá que sepa que deberá atenerse a las consecuencias si no cumple con las expectativas de su madre.
  • Las reglas familiares deben ser claras para todos. Tradicionalmente en muchos hogares a los hijos varones se les permitía hacer ciertas cosas mientras que a las hijas, no.
  • Pedirle ayuda a los niños desde chicos en los quehaceres del hogar, para que asuman un rol activo y no esperen a que mamá y luego su esposa le resuelvan todo en el hogar.
  • Crear desde muy temprano una relación de confianza para responder con tranquilidad y naturalidad a las preguntas que se van dando sobre sexo y sexualidad en el proceso de la crianza.
  • Hablar con los hijos en la etapa de la adolescencia sobre la importancia del “consentimiento” en cualquier relación que establezca.
  • Trabajar en la autoestima de los hijos. Es importante valorar su individualidad y que sepan que nuestro amor es incondicional. Eso no significa que estemos de acuerdo en todo lo que digan o hagan, pero es fundamental que sepan que siempre contarán con nuestro amor.
  • Predicar con el ejemplo. Los varones necesitan ver que los hombres a su alrededor cooperan, expresan sus emociones y respetan a la mujer. Si no hay una figura paterna presente, es importante encontrar un hombre de valores claros que pueda ser una fuente de inspiración para los hijos.