El papa Francisco llama a hacer todo lo que se pueda por Venezuela

El papa confirmó que la Santa Sede "se está moviendo para facilitar una salida a la situación explosiva" que vive el país que preside Nicolás Maduro

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El papa Francisco llama a hacer todo lo que se pueda por Venezuela
El papa Francisco en la misa en la Basílica de la Virgen de Guadalupe.

A BORDO DEL VUELO PAPAL.- “Todo lo que se puede hacer por Venezuela hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias. Si no, jugamos al pin-pin pirulero”.

Tal como había adelantado la semana pasada la canciller argentina, Susana Malcorra , después de reunirse con el Papa en el Vaticano, la Santa Sede se está moviendo para “facilitar” una salida a la explosiva situación en Venezuela.

Lo confirmó hoy el papa Francisco durante el vuelo de regreso desde Egipto a Roma, al responder una pregunta sobre si él o la Santa Sede estaban pensando relanzar su rol en ese país, después del recrudecimiento del enfrentamiento entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición y las numerosas muertes de los últimos días.

El exarzobispo de Buenos Aires, no dio mayores precisiones. Se limitó a hablar de una supuesta búsqueda de un lugar de encuentro de las partes y sobre un “movimiento, aún muy en el aire”, que incluiría a los expresidentes de España, José Luis Rodríguez Zapatero, de Panamá, Martín Torrijos, de República Dominicana, Leonel Fernández y de Colombia, Ernesto Samper. Advirtió, no obstante, que esta vez exigirá “condiciones” y “garantías”.

Camiones quemados durante las protestas contra Maduro en Venezuela. RONALDO SCHEMIDT/AFP/Getty Images

Garantías necesarias

“Todos conocemos la situación de Venezuela, que es un país que quiero mucho. Sé que ahora están insistiendo, no sé bien de dónde, creo que de los cuatro presidentes, para relanzar esta facilitación y están buscando el lugar. Creo que tiene que ser con condiciones muy claras. Parte de la oposición no quiere esto. Es curioso, porque parte de la oposición está dividida. Y los conflictos parece que se agudizan cada vez más”, dijo. “Hay movimiento, pero está muy en el aire todavía. Todo lo que se puede hacer por Venezuela hay que hacerlo, pero con las garantías necesarias. Si no, jugamos al pin-pin pirulero y no va la cosa”, agregó, con un léxico muy porteño.

Antes, recordó que terminó en un fracaso la intervención del Vaticano como facilitador de una mesa de diálogo entre las partes. “Hubo una intervención bajo un pedido fuerte de cuatro presidentes que estaban trabajando como facilitadores y la cosa no resultó. Quedó ahí. No resultó porque las propuestas no eran aceptadas o se diluían, o eran un si si, pero no no”, dijo.

En una conferencia de prensa de media hora a bordo del Airbus 321 de Alitalia, ante otra pregunta sobre la creciente tensión entre el presidente estadounidense, Donald Trump y su par de Corea del Norte, Kim Jong-un y el riesgo de una guerra nuclear, Francisco insistió en la necesidad de una “solución diplomática” y de negociaciones. Y llamó a las Naciones Unidas a tomar cartas en el asunto.

¿Se verá con Trump?

“Estos pedazos de la «tercera guerra mundial de a pedazos» de la que hablo desde hace dos años se han concentrado en puntos que ya eran calientes. Esto de los misiles de Corea viene desde hace un año largo. Pero ahora parece que la cosa se calentó. Yo llamo siempre a la solución diplomática. Una guerra alargada destruiría no digo toda la humanidad, pero buena parte de la humanidad y de la cultura y sería terrible. La humanidad no podría soportarlo. Paremos, busquemos una solución diplomática”, pidió. “Las Naciones Unidas tienen el deber de retomar su liderazgo, que se ha aguado”, lamentó.

Preguntado si verá a Trump cuando viaje a Italia para participar del G7, a fines de mayo próximo, Francisco dejó las puertas abiertas. “Aun no fui informado por la secretaría de Estado (del Vaticano) de que haya llegado un pedido de audiencia”, dijo. “Pero yo recibo a cada jefe de Estado que pide audiencia”, aclaró.

Egipto y Francia, bajo la mirada del Papa

El Papa reveló, por otro lado, que tanto él, como el Vaticano, se movieron ante el gobierno egipcio para intentar esclarecer el caso de Giulio Regeni, estudiante italiano asesinado en Egipto hace un año y medio, en un hecho aún totalmente oscuro. Antes de su viaje a Egipto, en efecto, los padres de Regeni, le pidieron públicamente al Papa, que se manifestó “preocupado”, que intercediera.

Prefirió, ante otra consulta, no inmiscuirse en el proceso electoral de Francia, donde el próximo 7 de mayo tendrá lugar un ballotage entre la candidata de extrema derecha, Marine Le Peny el centrista Emmanuel Macron . “De los dos candidatos políticos, no sé la historia, no sé de dónde vienen. De uno sé que de una derecha fuerte. Del otro no sé su historia. Por eso no puedo dar una opinión sobre Francia”, se excusó.

En una conferencia de prensa en la que hizo saber que prefería preguntas sobre el viaje a Egipto y no sobre otros temas, también confesó que le hubiera encantado ir a visitar las Pirámides de Giza, pero que en las 27 horas que duró la maratón, no hubo tiempo. Sólo dos de sus secretarios pudieron hacerse una escapada hasta allí, hoy, a las seis de la mañana.

Elisabetta PiquéLA NACION