Más de 17,000 presos purgan cadena perpetua por crímenes no violentos, denuncia informe

Cerca de 12,000 prisioneros purgan cadena perpetua por delitos que cometieron cuando apenas eran adolescentes.
Más de 17,000 presos purgan cadena perpetua por crímenes no violentos, denuncia informe
Más de 200.000 presos cumplen cadena perpetua

WASHINGTON.- Más de 206,000 personas purgan cadena perpetua, una cifra que casi se ha quintuplicado desde 1984 y, como prueba del excesivo castigo,  de ese total más de 17,000 recibieron esa condena por crímenes no violentos, según denunció este miércoles un informe del “Sentencing Project”.

El informe indicó que uno de cada siete prisioneros en EEUU, o un total de 206,268, ha sido sentenciado a cadena perpetua, con o sin derecho a libertad condicional, o a una “virtual” cadena perpetua, es decir al menos 50 años de cárcel.

De ese bloque, más de 17,000 recibieron esa sentencia por crímenes no violentos, según el análisis de cifras de 2016. Mientras, cerca de 12,000 prisioneros purgan cadena perpetua por delitos que cometieron cuando apenas eran adolescentes.

Aunque la mayoría de los presos con cadena perpetua fueron condenados por homicidio, ese castigo en realidad no solo lo reciben “lo peor de lo peor”, ya que cerca de 12,000 eran menores de edad cuando cometieron el crimen.

Además, dentro del sistema de prisiones federal, dos terceras partes de los que recibieron cadena perpetua o al menos 50 años de prisión habían cometido delitos no violentos, de los cuales el 30% estaba relacionado con drogas.

Durante una conferencia telefónica, la autora del informe, Ashley Nellis, señaló que el informe refleja la urgencia de reformar las sentencias de cadena perpetua para empezar a “desmantelar la particular estructura estadounidense de encarcelamientos masivos”.

“El encarcelar a una persona mucho más allá de su propensión a cometer crímenes –o incluso de su capacidad física-  es una ineficaz estrategia de seguridad pública”, argumentó la analista.

Agregó que la cifra divulgada hoy supone un crecimiento exponencial sobre la de 1984, cuando el número de presos con cadena perpetua totalizó 34,000.

Para Nellis, ese incremento no tiene sentido si se toma en cuenta que la tasa de homicidio ha bajado sustancialmente en EEUU, además de que hay creciente presiones ante el Legislativo para reformar el sistema de castigos penales.

Un desglosado por raza u etnia indica que las minorías conforman el 65,6% de quienes han recibido cadena perpetua “de facto”, es decir que prácticamente pasarán toda su vida adulta en prisión al recibir 50 años de cárcel o más.

Pero, en general, casi el 80% de los presos condenados a cadena perpetua pertenece a minorías.

Según el informe, los afroamericanos conforman el 48,3% de los presos con cadena perpetua, seguidos por los blancos, con el 32,4%, los latinos, con el 15,7%, y el resto de las étnicas, que son el 3,5%.

Los latinos sentenciados a cadena perpetua están concentrados en New Mexico, California, Texas,  y Nueva York, indicó el “Sentencing Project”.

A nivel nacional, los estados donde uno de cada cinco prisioneros purga cadena perpetua son Alabama, California, Louisiana, Maryland, Massachusetts, Nevada, Nueva York, y Utah, en ese orden.

Sin embargo, los estados con la mayor proporción de afroamericanos condenados a cadena perpetua son Alabama (64%), Illinois (68.5%), Maryland (78.1%), Mississippi (75.6%), y Carolina del Sur (68.4%).

El documento señaló que en todo el país, 6,781 mujeres cumplen sentencias de cadena perpetua, o el 3,5% del total. El 19,8% de estas mujeres está en cárceles de California, y el 9,9% está en Texas.

En Estados Unidos, la tasa de encarcelamiento es de 50 por cada 100,000 habitantes, o el equivalente de las tasas de encarcelamiento de Dinamarca, Finlandia, y Suecia juntas.

El informe insta a las autoridades a que tomen medidas para reformar el sistema de sentencias, comenzando con la eliminación de la cadena perpetua sin derecho a libertad condicional; mejoras al proceso de libertad condicional, y un mayor uso de clemencia y otros mecanismos para reajustar castigos excesivos.

El “Sentencing Project” es un grupo sin fines de lucro que aboga por un sistema de justicia criminal “justo y eficaz”, a través de reformas que corrijan las desigualdades raciales y que ofrezcan alternativas a la vida en prisión.