Estudiantes de escuelas públicas combaten el bullying con arte

Varios parques de todos los condados de Nueva York presenciarán la exhibición artística estudiantil más grande de la historia de la ciudad
Sigue a El Diario NY en Facebook
Estudiantes de escuelas públicas combaten el bullying con arte
Estudiantes de University Neighborhood Escuela Media 332M ven por primera vez su obra de arte en el banco.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

A menudo se menosprecia el poder que tienen los niños de cambiar el mundo. Así lo sienten varios estudiantes de escuelas intermedias en la Gran Manzana, que se unieron para crear la mayor exhibición artística estudiantil de la historia en los parques de la ciudad, con el propósito de llamar la atención, a través del arte, sobre serios problemas que los afectan como el bullying (acoso) y el abuso sexual.

Alexandra Leff, creadora y directora del Programa Educativo a través de las Artes (LEAP), lleva 10 años realizando esta iniciativa que le permite a los niños tener una voz en sus comunidades y discutir un amplio abanico de problemas que azotan a todas las capas de la sociedad, desde el acoso escolar hasta la violencia doméstica, pasando por desigualdad de género.

La iniciativa, que por primera vez se expande a los cinco condados, consiste en escribir y dibujar aquello que se les pasa por la cabeza al reflexionar sobre estos temas y plasmarlo en mesas y bancos. El objetivo final es que al instalarlos en varios parque públicos de la ciudad, los neoyorquinos no sólo los usen para descansar, charlar o ir a comer con sus familias, sino también para pensar en estos problemas.

Estudiantes de University Neighborhood Escuela Media 332M que fueron parte del grupo para crear arte en las mesas.
Henry López (a la izquierda), Naelon Velázquez (en el centro) y Tadberly Tórrez (con capucha negra) explican sus obras de arte.

Veinte estudiantes de la escuela intermedia University Neighborhood pudieron ver el jueves su creación artística instalada en el parque Captain Joseph Jacob, en el Bajo Manhattan, por primera vez desde que terminaron sus dibujos. Ellos eligieron el problema del bullying por votación popular.

Henry López, de 11 años y de padre guatemalteco y madre dominicana, aportó su granito de arena dibujando caras sonrientes y escribiendo un poema que lee con decisión. Sin embargo, había algo que no podía olvidar mientras trazaba las primeras curvas: fue una de las miles de víctimas que sufren acoso escolar en el país.

Me acostumbré a que me hicieran bullying, y cada día pensaba en la manera de pararlo. No podía, seguían molestándome”, confesó Henry, a quien su padre lo llama el ‘Flaco’. “Hicimos esta mesa para pararlo, y hemos aprendido maneras de hacerlo ayudándonos unos a otros”.

El chico, quien sonríe, agacha la cabeza y hace bromas sobre el nombre de su escuela, contó que entre sus sueños no solo está ser un pinchadiscos profesional, sino también quiere construir un ambiente en el que todos estemos juntos y seamos amigos.

Naelon Velázquez, de 14 años, dibujó un árbol con las palabras odio y muerte incrustadas en el tronco porque “así se ven los árboles en todas las ‘pelis’ de miedo”. Naelon admitió tener experiencia en este tema, ya que también lo maltrataron en su club de cine. Para él, la receta es clara: “Esto no parará hasta que todos luchemos juntos“.

Piden atención de padres

Una de las cosas que más enorgullece a Alexandra Leff es la variedad de tonalidades de piel, estilos de ropa y expresiones en las personas esbozadas tanto en el tablero como en los asientos del banco. Tadberly Tórrez, de 15, es la mayor del grupo, y se ocupó de ayudar a ultimar los detalles más complicados. La chica es puertorriqueña  y conoce la iniciativa como la palma de su mano, siendo este el tercer año en el que participa. Para ella, el acoso escolar es algo tan normalizado que era complicado expresarlo. Su mayor crítica, la poca atención de algunos padres para tomar a sus hijos en serio.

“A veces los niños creen que a sus padres no les importará. Son adultos, están ocupados con otras cosas“, expresó. “Quiero que los padres ayuden a sus hijos, que saquen más tiempo para ellos porque una vez que se pierde esa conexión, es complicado recuperarla”.

Esta actitud de no tomar en serio a los niños es la fuente de la que bebe la gran parte de la sociedad. Alexandra Leff, que lleva dos décadas en el mundo de la educación, trabaja para combatir ese pensamiento.

“A menudo menospreciamos el poder que tienen los niños“, lamentó. “Se dan cuenta de todo lo que somos. Tienen ideas frescas y van a ser nuestros líderes en el futuro”.