Salvemos los programas Upward Bound

Salvemos los programas Upward Bound
Los programas Upward Bound sirven a niños de todos los orígenes: niños negros y latinos en las grandes ciudades; niños blancos en pequeñas ciudades rurales; y a todos los demás grupos que están en medio de estos. /ARCHIVO

Desde 1964, millones de estudiantes de secundaria de hogares de bajos ingresos se han convertido en los primeros en sus familias en obtener un título universitario gracias a los programas financiados con fondos federales Upward Bound que operan en cada estado. Estos programas, establecidos como parte de la Guerra contra la Pobreza del presidente Lyndon B. Johnson, invitan a estudiantes de secundaria de familias de bajos ingresos a estudiar en un campus universitario. Durante el año escolar, tienen acceso a tutoría y consejería académica para mantenerlos en vía a su graduación, y con la llegada del verano, se mudan a dormitorios y se inscriben en clases diseñadas para prepararlos para el año que sigue.

Las comunidades del campus se reúnen alrededor de los estudiantes de Upward Bound, proporcionando recursos cruciales y desarrollando en ellos el sentido de que pertenecen a la universidad. Los padres de tales estudiantes pueden ofrecerles un sólido apoyo, pero no pueden transmitir la nostalgia y la comprensión de una universidad a la que nunca asistieron. Pueden inculcar disciplina y ser generosos en su estímulo para que sigan una educación universitaria, pero es poco probable que sean de mucha ayuda para su hijo cuando se trata de llenar la solicitud Common App o elegir qué prueba de admisión debe tomar. El conocimiento de estos procesos, aunque menos valioso que el amor de los padres, no es menos importante.

Programas como Upward Bound existen para contrarrestar las innumerables barreras que mantienen a los niños pobres y talentosos fuera de la universidad. Muchos de estos estudiantes, por la simple razón de haber olvidado una fecha límite, o por cometer un error en la solicitud de ayuda financiera o por preguntas del SAT, ven írseles de las manos su sueño de alcanzar una educación formal. Los programas Upward Bound ofrecen servicios cruciales de superación y consejería, incluyendo un aumento en la orientación académica y financiera para los estudiantes, con el objetivo de ayudarlos durante el proceso de solicitud de ingreso a la universidad.

Es demasiado irónico, pues, que decenas de programas Upward Bound recientemente corrieran riesgos de no recibir fondos debido a errores de formato menores en sus solicitudes de financiación. Previamente, bajo la dirección de la secretaria Betsy DeVos, el Departamento de Educación de los Estados Unidos negó la financiación a programas en 44 campus debido a fallas de doble espacio o el tipo de letra con que se llenó la solicitud. A la luz de las circunstancias recientes, sin embargo, los programas actualmente en peligro de Upward Bound en todo el país pueden estar a salvo, al menos por ahora. La semana pasada, durante su testimonio ante el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes, Subcomité de Trabajo, Salud, Servicios Humanos, y Educación, la secretaria DeVos se comprometió a reconsiderar las solicitudes inelegibles usando los fondos y la dirección proporcionados por el Congreso en el proyecto de ley omnibus de gastos de 2017. Aunque el cronograma y el proceso formal para la reconsideración de estas aplicaciones no están claros, esta es una buena noticia para los estudiantes que se benefician del gran trabajo que hacen los programas Upward Bound en todo el país.

Aunque la decisión de la secretaria de revisar estas solicitudes inelegibles se resolverá para este programa con financiamiento inmediato provenientes de la mencionada ley, no debemos ni podemos perder de vista el panorama más amplio que esta administración está dibujando. Los recortes propuestos a la financiación de TRIO, que incluye el Upward Bound, cerrarán las puertas de estos centros vitales en todo el país.

Y con esa rapidez, un sentido de pertenencia de 50 años se puede evaporar, junto con la seguridad de un sistema de apoyo académico que llene la brecha de recursos entre ricos y pobres.

Los programas Upward Bound sirven a niños de todos los orígenes: niños negros y latinos en las grandes ciudades; niños blancos en pequeñas ciudades rurales; y a todos los demás grupos que están en medio de estos. No son ni ineficientes ni experimentales. Ofrecen el asesoramiento, la tutoría y orientación que han sido por generaciones la piedra angular para tener éxito en la escuela secundaria y un camino a la educación superior.

La ciudad de Nueva York, donde el concepto Upward Bound fue concebido y puesto en práctica, sin duda sentirá la pérdida de esta inversión crítica en nuestros jóvenes. El Double Discovery Center, que alberga un programa en la Universidad Columbia, ha educado a miles de niños de vecindarios de los alrededores, como Harlem y Washington Heights. Esos graduados continúan contribuyendo a sus comunidades en varias capacidades. Son líderes de negocios y profesores, abogados y enfermeras, consejeros y artistas, y sirven a este país como miembros del Ejército.

Algunos programas de Upward Bound sobrevivirán, apoyados temporalmente por los recursos de sus campus de origen, pero otros dejarán de funcionar si se aprueba el presupuesto de esta administración. A pesar de que el Departamento de Educación ya no impondrá normas de formato en futuras solicitudes de financiación, esta directiva no ayudará a los programas que ya no recibirán financiación debido a la propuesta reducción del presupuesto de TRIO, dejando a los que más necesitan estos programas en la oscuridad. A largo plazo, los recortes propuestos en el programa TRIO, si se implementan, podrían tener un impacto duradero. Un número desconocido de estudiantes no irán a la universidad debido a una insensible indiferencia ante su éxito.

A través de recortes sistemáticos e infundados a programas de educación de todo tipo, incluyendo Upward Bound, la propuesta de presupuesto de la administración dada a conocer recientemente desestabilizará y destruirá un sistema que está diseñado para ayudar a nuestros estudiantes. Sin embargo, esto no debe sorprendernos: el presidente Trump y la secretaria DeVos han adoptado una marca de escuelas centrada en cupones que deja a los estudiantes desatendidos y socava la capacidad de la educación pública para funcionar, desviando el dinero desesperadamente necesario de nuestro sistema de educación pública a escuelas privadas.

Mientras tanto, los programas Upward Bound ayudan a aliviar los distritos escolares sobrecargados y escasos de personal. En la mayoría de las escuelas, el consejero de orientación promedio es responsable de casi 400 niños – por encima de la proporción de 250 estudiantes por consejero recomendada por la American School Counselor Association. En otras palabras, Upward Bound es un componente crucial de un sistema más amplio que hace que las escuelas públicas funcionen.

En este momento, todos somos testigos del desmantelamiento de la infraestructura pública. Las heridas sufridas serán tanto concretas como emocionales. Los niños que se matriculan con entusiasmo en la escuela de verano y en las clases del sábado serán castigados por meros tecnicismos, mientras que los líderes de nuestro Gobierno escapan a cualquier responsabilidad por las promesas que rompen, los legados que destruyen y los impactos personales y económicas de esas acciones.

Por lo demás, se producirán más daños antes de comenzar cualquier reparación. En lugar de hacer recortes drásticos a nuestros programas educativos esenciales sin ninguna base en políticas o razones bien fundamentadas, debemos invertir en nuestro futuro, lo que significa invertir en nuestros estudiantes. Programas como Upward Bound sirven para cerrar la brecha educativa que existe entre demasiados estudiantes de bajos ingresos o de minorías y sus pares. Asegurar los Upward Bound es mantener hoy la garantía de que los estudiantes participantes tengan la oportunidad de alcanzar el éxito educativo en su futuro.

Este Op-Ed fue publicado originalmente en Inside Higher Ed -https://www.insidehighered.com/views/2017/05/30/why-upward-bound-budget-should-not-be-cut-essay

-Espaillat es congresista por el Distrito 13 de Nueva York,  Abreu es graduado del programa Upward Bound y  Moore es una exconsejera de Upward Bound