Brazo biónico para niño hispano de El Bronx

Isaac Cruz, un infante hondureño, se convirtió en el paciente más pequeño en recibir una prótesis creada con tecnología 3D en un hospital de Nueva York
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Brazo biónico para niño hispano de El Bronx
El niño hondureño de tres años, Isaac Cruz, se convirtió en el paciente más pequeñoen recibir una prótesis creada con tecnología de impresión en 3D.
Foto: Pedro F. Frisneda / El Diario

Debido a la inocencia y la curiosidad características de su edad, Isaac Cruz juega con su nueva prótesis como si fuese un juguete. Pero lo cierto es que el niño hondureño de tres años no sabe que se ha convertido en el paciente más pequeño, quizás en todo Estados Unidos, en recibir una mano y antebrazo prostéticos creados con tecnología de impresión en 3D.

La prótesis, que a primera vista parece el brazo gigante de un muñequito de Lego, es un sofisticado dispositivo médico –primero en su tipo– que fue fabricado por doctores de un hospital neoyorquino, para reemplazar la mano y antebrazo izquierdo de Isaac, quien nació sin ambos miembros superiores debido a que no se desarrollaron dentro del útero de su madre a causa de una condición conocida como banda amniótica (“Congenital amniotic bands”, en inglés).

Isaac nació sin bracitos en ambos lados; no tiene ni siquiera codos (…) Tenía una prótesis primero, pero no podía activarla con el movimiento de sus hombros, como hacen los adultos, porque él sólo tiene 3 años y su espalda es muy chiquitica. Por eso diseñamos un modelo similar al que usan los adultos pero adaptado al tamaño del niño usando una impresora 3D”, explicó el doctor César Colasante, un cirujano de quemaduras del Departamento de Cirugía Plástica del NYC Health + Hospitals/Jacobi, en El Bronx, quien diseñó y fabricó la prótesis.

“Según lo que he visto en las noticias y en la internet, no hay un paciente tan joven aún con una prótesis impresa en 3D. Y esta es una prótesis muy diferente y difícil, porque la mayoría son sólo para reemplazar manos, dedos o un pulgar”, aclaró el especialista.

Para su creación Colasante, quien contó con la asistencia del doctor Andrew Peredo, otro cirujano de quemaduras, tomó medidas del brazo de Isaac usando una cinta métrica tradicional y un photogrammetry scanner, cuya información fue luego procesada con un software CAD/CAM. Las medidas tomadas por el scanner fueron utilizadas para fabricar las partes del modelo con mucha precisión, con el fin de que se ajustaran perfectamente al cuerpo del menor. Además, se utilizó ácido poliláctico, un material que genera el mismo cuerpo, con el fin de evitar alergias.

“La idea es que aprenda a utilizarla para actividades diarias, como comer, y una vez que la use bien, se le creará una prótesis para el otro brazo”, dijo Colasante, quien viene diseñando modelos en 3D  desde hace 15 años, cuando se encontraba en su natal Venezuela.

El doctor Cesar Colasante del Health + Hospitals/Jacobi, muestra la prótesis que él diseñó y fabricó.

Pero el galeno venezolano no sólo dedicó mucho de su tiempo personal para crear este dispositivo —trabajó largas horas en la noche y durante los fines de semana para terminarlo. También, debido a que este tipo de modelos creados con tecnología de impresión en 3D no está aún cubiertos por seguros médicos, Colasante pagó de su propio bolsillo todos los gastos para comprar los materiales necesarios para fabricar dos versiones de la nueva prótesis que el mismo Isaac llama “mi mano roja“.

“Le damos muchas gracias a los doctores porque han sido una bendición para nosotros (…) Este ha sido un proceso muy difícil, porque él comienza a preguntar por sus manitos y dice que su papá le va a comprar manos nuevas. Pero al mismo tiempo él nos ha dejado sorprendidos porque es un niño muy inteligente y hace muchas cosas con el bracito que tiene; se las ha ingeniado mucho”, dijo Alan Cruz, padre de Isaac.

Su madre, Yorlleve Hernández, también se mostró agradecida por el trabajo hecho por los doctores del NYC Health + Hospitals/Jacobi, que le han dado a su hijo la oportunidad de tener brazos como otras personas. “Estos doctores han dedicado mucho tiempo y han puesto mucho amor en esto. Estoy muy contenta porque ahora puedo ver a mi niño feliz con su ‘mano roja’. Se ha adaptado y juega con ella“, dijo.

“Cuando él nació fueron muchas las preguntas que me hice. Como mamá me preocupó mucho pensar qué iba a hacer mi hijo sin sus bracitos cuando estaba en sus primeros días de vida. Me pregunté ¿cómo va a jugar con otros niños? Pero él ahora juega normalmente con los demás niños“, dijo la madre mientras sostenía en sus brazos a la hermanita gemela de Isaac quien sí nació con sus brazos normales.

La familia emigró a El Bronx hace tres años desde San Pedro Sula, en Honduras, debido a que en su país no encontraban la ayuda médica necesaria para tratar la condición de su hijo. “Fue muy difícil el camino para acá, pero gracias a Dios llegamos a este lugar donde nos pueden ayudar”, dijo Ángel Cruz.

Isaac con sus padres y médicos. De izquierda a derecha, Alan Cruz, Yorlleve Hernández, Cesar Colasante y el doctor Andrew Peredo. A su lado, su hermanita gemela, Debora.

Debido a que Isaac se encuentra en pleno proceso crecimiento, típico de su edad, el doctor Colasante indicó que su nueva prótesis tendrá que ser reemplazada dentro de tres a seis meses. Sin embargo, el galeno aseguró que ya tienen planes para fabricar otras piezas en el futuro para este niño que, según su madre, es un gran aficionado a jugar con carritos.

“Nunca había tenido un paciente tan tranquilo y paciente como Isaac. Ha sido muy colaborador en todo este proceso”, agregó Colasante, quien explicó que crear un modelo en 3D como el que lleva Isaac puede tomar de tres a cinco días trabajando ocho horas diarias y la impresión puede durar hasta 22 horas.

Según se informó, el NYC Health + Hospitals/Jacobi se convirtió en pionero utilizando prótesis impresas en 3D hace dos años. Hasta ahora cerca de 20 pacientes se han beneficiado con esta tecnología.