Ni Pelé, ni Maradona, ni Cristiano, ni Messi: Un inglés fue la primera gran estrella del fútbol mundial

Sir Stanley Matthews, "el mago de la gambeta", sigue siendo uno de los futbolistas más famosos en Inglaterra
Sigue a El Diario NY en Facebook
Ni Pelé, ni Maradona, ni Cristiano, ni Messi: Un inglés fue la primera gran estrella del fútbol mundial
Stanley Matthews jugó para Stoke City, Blackpool y la selección de Inglaterra.

Se argumenta que Sir Stanley Matthews fue el primer ícono global del deporte, allanando el camino para otras superestrellas como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. Y todo empezó en Ghana.

El fútbol es lo más parecido que tiene el mundo a una cultura popular global.

Dondequiera que vayas en el mundo, encontrarás personas pateando una pelota, viendo partidos en cafés, vistiendo camisetas de equipos, apostando o jugando fútbol virtual en sus teléfonos.

Sin embargo, el concepto de un futbolista como un ícono global es un fenómeno relativamente reciente.
La idea que un futbolista pudiera unir naciones, clases sociales y razas tuvo que ser inventada. Y fue una idea que muy probablemente fue inventada en África.

La historia comienza hace 60 años en Ghana, cuando el veterano futbolista inglés Stanley Matthews salió a la cancha a jugar para Los Corazones de Roble de Accra contra Kumasi Kotoko.

“Un dios entre nosotros”

Recién coronado como el Jugador del Año de Europa, Matthews llegó a Ghana a jugar una serie de partidos de exhibición para celebrar la independencia de ese país africano.

“La visita de Matthews tuvo un impacto tremendo”, dice el escritor futbolístico Fiifi Anaman. “Cuando hablé con algunos de los jugadores, ellos dijeron que no podían creer que Matthews hubiera venido, sentían como si un dios se encontraba entre ellos“.

Los medios habían exagerado la visita, especulando cómo el héroe local Baba Yara, “el Rey de los Aleros”, se compararía con la superestrella del fútbol europeo.

Cuando llegó, Matthews fue asediado por la hinchada y más de 80.000 espectadores asistieron a sus primeros tres partidos contra Kotoko, Sekondi Hasaacas y Kumasi Cornerstone.

Poco después de su llegada, Mathews fue presentado con un sable de marfil y nombrado como “soccerhene” of “gran jefe” del fútbol ante la prensa.

El deporte como promovedor del Panafricanismo

La gira de Matthews por la región llevó a los aficionados a comparar los estilos de juego europeo y africano.

La prensa notó que Matthews corría poco, jugaba tiros de esquina cortos y casi nunca pasaba la bola por el aire. Evitaba golpear la bola con la cabeza.

Su visita provocó llamados para que los ghaneses le dieran prioridad al trabajo de equipo y a estar alerta más que concentrarse en el juego físico y esforzado.

Más importante aún, Matthews llegó a Ghana en el momento en que el primer presidente, Kwame Nkrumah, intentaba crear una identidad para Ghana, un país que había sido compuesto de numerosos grupos étnicos diferentes bajo el régimen colonial.

Retirar la imagen de la reina Isabel II de las estampillas y las monedas fue cosa fácil, pero era mucho más difícil crear nuevos símbolos capaces de consolidar la nación.

En particular, el presidente Nkrumah resaltó la necesidad de tener personajes ejemplares de la vida real.

Quería enfatizar la idea de vivir los valores en lugar de heredarlos pasivamente.

¿Quién fue Sir Stanley Matthews?

  • Nació el 1 de febrero de 1915, en Stoke, centro de Inglaterra
  • Jugó para Stoke City, Blackpool y para la selección de Inglaterra
  • No fumaba ni bebía pero sí tomaba jugo de zanahoria todos los días
  • Conocido como el Mago de la Gambeta
  • Su único gran trofeo fue en la “Final de Matthews”, cuando Blackpool derrotó a Bolton 4-3 en 1953
  • Fue el primer galardonado como Jugador del Año Europeo en 1956
  • El 15 de mayo de 1957, a la edad de 42 años y 103 días, se convirtió en el jugador más viejo en jugar para Inglaterra
  • 1965: Primer futbolista en ser otorgado la orden de caballero
  • Nunca recibió una tarjeta ni fue expulsado de un partido
  • Murió a los 85 años en 2000 – sus cenizas yacen bajo el círculo central en el estadio de Stoke

El éxito de la gira de Matthews ayudó a convencer a Nkrumah que el deporte también podía jugar un papel importante en la diseminación de los valores africanos.

En este momento crucial, Matthews estaba jugando al lado de los grandes pioneros del fútbol ghanés como James Adjaye, Chris Briandt y CK Gyamfi, quienes llegaron a ser la definición de esa grandeza.

Al final, el presidente de Ghana quedó convencido de que el deporte era el vehículo perfecto para expresar el idealismo panafricano.

“Al reunirnos en el campo del deporte”, dijo Nkrumah, “la juventud de África aprenderá lo nuestros ancestros no tuvieron la oportunidad de aprender, que todos los africanos somos hermanos con un destino común“.

En los años siguientes a la independencia, el fútbol ghanés no sólo serviría como un vehículo de desarrollo para lo que el presidente catalogó como “la personalidad africana”, sino que adquirió el sentido de esperanza de que podría crear un nuevo tipo de solidaridad global.

“El santo del fútbol”

El jugador internacional inglés, que tenía 42 años cuando llegó a Ghana, proyectaba una figura irresistible aunque curiosa.

Se había convertido en una celebridad durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las autoridades aliadas promovieron los partidos de un equipo de estrellas en gira para mantener la moral en las zonas de guerra.

En ese contexto, Matthews era el sueño de cualquier publicista.

Además de tener una increíble habilidad para gambetear, nunca recibió una amonestación y vivía una vida ascética. El contraste entre la modestia de Matthews y los íconos deportivos de fascismo no podía ser mayor.

Después de que el Blackpool de Matthews derrotara a Bolton en la final de la Copa FA en 1953, conocida popularmente como la Final de Matthews”, su fama se difundió por todo el mundo a través de los noticieros cinematográficos y la televisión.

El afecto por “Nuestro Stan” creció a medida que su estricto régimen de condición física le permitió jugar fútbol profesional hasta los 50 años de edad. Durante una gira, los diarios ghaneses lo tildaron del “Santo del Fútbol”, a medida que visitaba escuelas y hospitales.

Una Ghana independiente requería su propio tipo de caballero heroico.

Accesible aunque excepcional, el ejemplo del “soccerhene” alentó al gobierno de Ghana a hacer del deporte y de las estrellas deportivas un eje central de su proyecto.

A medida que el espíritu de independencia se propagó por el continente africano, el uso que Nkrumah le dio al deporte para construir la nación sería ampliamente imitado.

Luego, en los años 60, se volvió la moda que los íconos del deporte global, desde Pelé hasta Mohammed Alí, hicieran peregrinajes a los recién independizados estados.

Inmediatamente después de la visita de Matthews, el inglés George Ainsley fue designado director técnico del equipo nacional, las “Estrellas Negras”.

Ghana se convirtió en la primera nación Africana en hacer una gira por Europa Oriental y la primera nación subsahariana en calificar para los Juegos Olímpicos.

En 1963, CK Gyamfi conduciría a Ghana a la victoria en la Copa Africana de Naciones, un trofeo que retuvieron hasta 1965.

Nkrumah también presionó a la FIFA a que garantizara un cupo para un país africano en la Copa Mundial, que luego fue abierto después de que las naciones africanas boicotearan la Copa Mundial de 1966.

El mismo Matthews se convertiría en un visitante asiduo de África, jugando y dirigiendo en países como Kenia, Nigeria y Sudáfrica.

Más tarde en su vida, contrastó favorablemente el espíritu colectivo del fútbol africano, particularmente en Soweto, con la discriminación económica que él veía que empezaba a dominar el deporte practicado en Reino Unido.

“El ir a las zonas negras en una época en la que la discriminación racial estaba en su momento más intenso tuvo todo tipo de ramificaciones”, recordó el arzobispo sudafricano Desmond Tutu. “Hizo mella en el armazón de la política de apartheid”.

En Ghana, la politización del fútbol del presidente Nkrumah resultó ser un arma de doble filo por la centralización y tendencias autoritarias del régimen que finalmente desprestigiaron a la liga y alentaron el sectarismo regional.

A nivel internacional, sin embargo, el activismo gubernamental africano logró romper el duopolio futbolístico de Europa y Sudamérica y en ese proceso nació la idea del fútbol como una fuerza universal e incontenible.