‘Nunca me excité, no necesito para nada del sexo’

Ser asexuado por naturaleza no tiene nada que ver con los castos, célibes o quienes siguen este estilo de vida por elección, explican dos expertas en sexualidad
‘Nunca me excité, no necesito para nada del sexo’
Las personas que por naturaleza no son 'pro sexo', conforman la minoría dentro de la población de los individuos asexuadas por diversas razones y son hasta extremadamente felices con lo que son.

No necesita de ningún tipo de práctica sexual con alguna persona como tampoco de la pornografía, el “sexting” o la masturbación para satisfacer la necesidad básica fisiológica del sexo, que tiene todo ser humano. Simplemente es una persona asexuada por naturaleza y no por elección.

Así es “Marcela”, una chica estadounidense de padres hispanos que prefirió no revelar su nombre de pila al hablar sobre el porqué no se siente atraída sexualmente por nadie.

“No es que tenga un voto de castidad o algo así”, explica Marcela, quien goza de un físico y rostro despampanante. “Pero me di cuenta [que no sentía atracción sexual por nadie] cuando, poco a poco, todo el mundo [que me rodeaba durante mis años adolescentes y de joven adulta] empezó a tener relaciones [sexuales] y a mí no me interesaba. Y las únicas veces que intenté tener sexo fue porque algún chico lo quería”.

“Y bueno, la verdad es que me da curiosidad por qué a la gente le gusta tanto [el sexo]. Yo nunca me excité, lo cual tengo entendido es importante para tener sexo”, cuenta la chica que se encuentra en la etapa de sus treintas primaveras. “No siento excitación con nada. Pero, a veces, me da curiosidad posta porque sé que a la gente le gusta mucho [el sexo], pero [a mi] nada”.

Ante ello, Marcela ve “la sexualidad como una red Wi-Fi a la que no estoy conectada”.

“O sea que hay gente que va por la calle mirando culos, tetas… pensando: ‘cómo le daría a ‘X’ [persona]”, y yo desconozco esa sensación”, ahonda. “De chica no me veía haciéndolo [teniendo sexo] y paso el tiempo y eso nunca cambio”.

A pesar de carecer de deseo, excitación o atracción sexual, Marcela asegura que  “hay personas de ambos sexos que me atraen físicamente, pero por ahí como estéticamente, para mirar, o a lo sumo abrazar si los quiero”.

También asegura que “abrazar me gusta y estar de la mano también” y piensa que sí llegó a enamorse alguna vez, “pero siempre fue amor no correspondido y con ninguna de las personas me dieron ganas de tener sexo”.

Asexuados por naturaleza

El caso de asexualidad natural de Marcela no es único, pero tampoco común dentro del grupo de personas que por una u otra razón han renunciado a tener sexo.

“Este tipo de personas, que por naturaleza no son pro sexo, conforman la minoría dentro de la población de personas asexuadas”, asegura la sexóloga clínica Kelly Hamilton, con consulta en Irvine, California.

De acuerdo con la experta, los asexuados “son personas que no son pro sexo ni tienen la misma energía ni mecanismo sexual que los demás” (ante el sexo).

“Las personas asexuadas que por naturaleza no necesitan tener sexo, no tienen ningún problema biológico ni emocional provocado, ya sea, por malas experiencias, problemas sentimentales o traumas”, aclara la experta en sexualidad humana y especializada en terapia de parejas y familias. “Ellas, simplemente nacieron así y no necesitan del sexo”.

Y aunque este tipo de personas buscan el amor y la interrelación estrecha con otras, “ellas solo requieren de un mínimo contacto de intimidad sexual para sentirse satisfechas, e incluso son hasta extremadamente felices con su condición de no necesitar del sexo”.

Asexuados por elección

Los asexuados por naturaleza no tienen nada que ver con ciertos millennials (de ambos sexos)  que conscientemente están decidiendo en aplazar sus relaciones románticas y encuentros íntimos, ya sea por encontrarse muy ocupados o bajo mucho estrés con sus estudios o inicio laborales de sus carreras profesionales.

“Las generaciones actuales están enfocadas en muchas otras cosas para cumplir sus planes de vida”, resalta Hamilton. “Ellas, a diferencia de las pasadas, tienen un extenso mundo [conectado por las redes cibernéticas] por disfrutar e incursionar”.

Los asexuados por naturaleza tampoco tienen nada que ver con el grupo de personas que, por elección, decidieron ser asexuadas a causa de una mala experiencia, situación traumática o bajos niveles de la hormona testosterona, encargada del deseo o apetito sexual en hombres y mujeres.

Nada de castos ni célibes

Las personas a quienes el sexo no las mueve tampoco tienen ninguna relación con el grupo que decidieron llegar vírgenes o castos al matrimonio o la cohabitación con la persona que aman, ni tampoco se identifican con aquellos que hicieron votos de castidad para seguir una vida célibe tras formar parte de una congregación religiosa.

“Los carentes del deseo sexual por naturaleza difieren de todos estos grupos. Ellos se sienten completamente satisfechos con su balance de vida y simplemente no necesitan del sexo”, resume Hamilton.

Algunas razones que conllevan a la elección de ser asexuado

La coach de vida Elena Burnett, especializada en la solución de algunos conflictos entre las parejas, describe algunas de las causas que conllevan a una persona a ser asexuada:

1. Una ‘aparente’ apatía para conectar físicamente

“La persona asexuada a causa de la apatía por la ‘sexualidad compartida’ —es decir del sexo de ‘tú a tú’— puede que se enfrente a retos o dilemas de cómo seducir, intimar o ser monógamo en el ámbito emotivo”, explica Burnett. “Y busca excusas para disfrazar o disuadir la realidad, necesitando tan solo la estimulación mental más allá de la parte física”.

2. Niveles hormonales bajos

En algunos casos, las personas asexuadas no buscan el porqué son así y puede que su problema sea de carácter hormonal.

Es decir, que sus niveles de testosterona (la hormona culpable del deseo sexual tanto en los hombres como en las mujeres) estén bajos y ellos nunca se dieron por enterados al no buscar una causa médica, si es que la existe.

3. Desilusiones tras fracasos amorosos

“El fracaso amoroso en los asexuales se vive de una manera emotiva y puede variar entre los individuos”, enfatiza la coach de vida. “Para algunos asexuales estar solos o compartir emociones de una manera tipo ‘atracción física’ les es suficiente, mientras que para otros pueda que se sientan atraídos por alosexuales [persona que experimenta la atracción sexual hacia otros], lo cual dificulta la situación un tanto, ya que el alosexual tiene otras necesidades”.

Otros asexuales buscarán entablar relaciones duraderas, asegura Burnett, pero sea cual sea el caso, “los seres humanos necesitan por lo general de las relaciones”.

“La única diferencia entre el asexual y alosexual es que el asexual carece de expectaciones sexuales y el alosexual las tiene y necesita. Sin embargo, en ambos casos, ambos necesitan entablar la confianza, comunicación, emotividad y cercanía con los individuos, aunque cada uno de ellos la entienda de diferente manera”, concluye Burnett.