Luchando por los inmigrantes el 4 de Julio 

El alcalde Bill de Blasio escribe en esta columna sobre los aportes de los inmigrantes a la ciudad de Nueva York
Luchando por los inmigrantes el 4 de Julio 
Hoy, casi cuatro de cada 10 neoyorquinos nacieron fuera de Estados Unidos, y más de la mitad de los niños en esta ciudad son hijos de inmigrantes. /Archivo

Al congregarnos el 4 de Julio para conmemorar nuestro primer paso hacia la libertad, debemos reconocer los valiosos aportes de los inmigrantes a nuestra nación. Es la historia de nuestro país. Es una parte intrínseca de nuestro carácter nacional, de nuestra grandeza. Como nación, debemos invitar a todas las personas elegibles a dar su primer paso hacia la libertad y convertirse en ciudadanos.

Lo que no nos corresponde es dejar a nuestros vecinos en las sombras, limitándolos o marginándolos. Sin embargo, en esta nación de inmigrantes es muy difícil que los residentes se conviertan en ciudadanos aunque hayan jugado de acuerdo a las reglas. Nueve millones de personas elegibles no dan ese paso final porque el proceso es demasiado caro, oneroso y complejo.

Esto no sólo es malo para ellos, sino también para el resto de nosotros. Cuando las personas adquieren la ciudadanía aumentan sus salarios, con empleos mejor pagados y más probabilidades de tener casa propia. También pagan más impuestos. Un estudio de Urban Institute, un centro de estudios fundado por el Presidente Lyndon Johnson, estimó que 20 áreas metropolitanas obtendrían un total de $2,000 millones en ingresos si todos los residentes elegibles adquirieran la ciudadanía.

También sabemos que, a medida que más personas adquieran la ciudadanía, podremos enfrentar mejor los problemas apremiantes de nuestro país. Sabemos que hay una gran brecha de desigualdad que estamos intentando superar. Cada persona que se convierte en ciudadano nos acerca un paso más hacia una sociedad mejor y más justa.

Es por ello que hace unos años inicié Cities for Citizenship junto a los alcaldes de Los Ángeles y Chicago, para ayudar a los inmigrantes a superar los obstáculos que les impiden hacerse ciudadanos. Hemos unido nuestras fuerzas a otros alcaldes, activistas y grupos comunitarios de todo el país, entre ellos Center for Popular Democracy, National Partnership for New Americans y Citi Community Development, para ofrecer información, clases y solicitudes de dispensas de tarifas a fin de facilitar el camino hacia la ciudadanía.

Desde 2014, unas 40 ciudades —casi una docena en los últimos seis meses— se han unido a la lucha, y estamos marcando la diferencia. El año pasado tuvimos un récord de 970,000 solicitudes de ciudadanía, un aumento de 24 % al comparar con 2015.

Cities for Citizenship también está ayudando a la campaña Naturalize NOW! para asistir a un millón de personas elegibles a solicitar la ciudadanía este año.

Como alcalde de la ciudad de inmigrantes por excelencia, veo cada día el milagro de nuestra nación ante mis ojos. Es importante decirlo claramente, dado el discurso anti-inmigrante que estamos oyendo en el país y en la Casa Blanca: Los inmigrantes son un elemento fundamental para el éxito de la Ciudad de Nueva York.

Hoy, casi cuatro de cada 10 neoyorquinos nacieron fuera de Estados Unidos, y más de la mitad de los niños en esta ciudad son hijos de inmigrantes. Esta es la cifra más alta que hemos registrado desde 1910, la época en que mis abuelos vinieron a este país desde el sur de Italia— y la Ciudad de Nueva York nunca ha sido más segura o más próspera.

Nuestra ciudad nunca ha tenido más puestos de trabajo. Más de la mitad de nuestros dueños de negocios, y casi la mitad de nuestra fuerza laboral, nacieron en el extranjero. Y el NYPD ha superado sus propias marcas en seguridad pública cada año que he sido alcalde.

No somos perfectos, pero yo diría que Nueva York es la sociedad modelo para mucha gente de todo el mundo debido a la forma en que acogemos a nuestros vecinos inmigrantes y la energía, el talento y la riqueza cultural que suman a nuestra ciudad.

Estamos demostrándolo cada día. Los inmigrantes hacen de la nuestra una unión más perfecta. Hagamos todo lo que podemos para ayudar a quienes son elegibles a tener el honor de juramentarse y ocupar su justo lugar en la larga lista de gente que vino aquí desde tantos sitios para hacer grande a nuestra nación.

– Bill de Blasio es el alcalde de la Ciudad de Nueva York‎.