La extraña moda en Japón de cambiar a las esposas por muñecas inflables

Cada vez es más frecuente ver a hombres de este país paseando con una "rabu doru", dejando a la familia en casa
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Una curiosa forma en cómo los caballeros japoneses sanan su corazón luego de una ruptura amorosa o de un doloroso divorcio o simplemente para estar acompañados, luego de no haber tenido éxito en la búsqueda de su “otra mitad, es adquiriendo una “rabu doru”, una “muñeca de amor”, las cuales en los últimos años, se han convertido en un objeto sumamente popular.

Las “rabu doru” se han convertido en el mejor objeto de sanación sobre todo entre viudos y personas con alguna discapacidad, pues no son vistas como consoladores sexuales, ya que muchos las “humanizan” y las consideran “seres poseedoras de un alma pura y encantadora”.

Muchos caballeros de este país atribuyen sus fracasos amorosos a que las mujeres de ahí “tienen el corazón duro”, en cambio, las “rabu doru” son especiales, pues “siempre están ahí, cuando más las necesitan”. Así que no es raro ver a hombres paseando por las calles, yendo de picnic o a la playa con alguna de ellas.

Estas muñecas se convierten en las compañeras ideales de muchos hombres. Son excelentes acompañantes, de día y de noche, y lo mejor de todo, es que pueden elegir cómo quieren que se vean. Ellos les escogen la ropa, les cambian la imagen con distintas pelucas e incluso, algunos hasta les regalan joyas sumamente lujosas.

Expertos en el tema aseguran que en todo Japón se venden cerca de 2.000 de estás muñecas todos los años. Todas tienen una cabeza y vagina desmontable y su costo ronda los $6.000 dólares. Los primeros ejemplares datan de principios de la década de los 80; comenzaron siendo de vinilo y hoy, prácticamente todas son de látex.

“La tecnología ha hecho grandes progresos desde las horribles muñecas hinchables de los años 1970. Ahora tienen un aspecto increíblemente auténtico y tienes la sensación de tocar piel humana. Cada vez, más hombres las compran porque tienen la impresión que pueden comunicar con ellas”, indicó Hideo Tsuchiya, director de Orient Industry, empresa que se dedica a fabricar muñecas de este tipo.