La Casa Blanca despedirá a quien filtre información a la prensa

El nuevo jefe de comunicaciones quiere acabar con los "traidores" que comparten información con los medios
La Casa Blanca despedirá a quien filtre información a la prensa
Anthony Scaramucci ya ha manifestado su intención de poner fin a las filtraciones de información.
Foto: Chip Somodevilla/Getty Images

Han pasado solo cinco días desde que Donald Trump nombró a Anthony Scaramucci como nuevo director de comunicaciones de la Casa Blanca, pero el nuevo empleado del presidente ya desató la polémica al anunciar que está dispuesto a despedir a todos los trabajadores de su oficina si así consigue frenar las filtraciones internas que han tenido lugar en los últimos meses.

De acuerdo al portal Politico, una de las primeras “medidas de limpieza” de Scaramucci era el despido del actual subsecretario de prensa de la Casa Blanca, Michael Short, quien, efectivamente, renunció a su cargo el pasado martes tras haber anunciado horas antes que nadie le había comunicado ninguna decisión definitiva respecto a su futuro.

El “despido” de Short es la primera llamada de atención de Scaramucci a los funcionarios que han demostrado no ser completamente leales a Trump dentro de la Casa Blanca y, sobre todo, en la oficina de comunicaciones, un departamento controlado desde hace meses por antiguos miembros del Comité Nacional Republicano leales a su exdirector, Reince Priebus, actual jefe de personal del presidente.

Reince Priebus sigue teniendo gran poder en el Comité Nacional Republicano.

Sarah Huckabee, secretaria de prensa de la Casa Blanca, hizo público un comunicado oficial a las pocas horas del anuncio de la renuncia de Short en el que mostraba su respeto hacia su excompañero: “Estamos muy agradecidos por el servicio prestado por Michael y le deseamos todo lo mejor en sus futuros proyectos”.

Además de los despidos, una fuente cercana a Scaramucci afirmó al portal Politico que el nuevo director de comunicaciones tiene intención de contratar a ejecutivos especializados en comunicación corporativa y a varias estrellas televisivas conservadoras para “dar una nueva imagen” a su departamento y acabar con las filtraciones.