Lissett Núñez, una quisqueyana que vuela muy alto

Desde niña soñó con pilotar aviones y después de someterse a rigurosos entrenamientos ahora se desempeña como Primer Oficial en una aerolínea, donde ha volado aviones de más de 150,000 libras de peso máximo de despegue.

Desde niña, Lissett Núñez Rodríguez soñó con pilotar aviones.

Es la menor de los cinco hijos de Juan Cesario Núñez y Vivian Rodríguez, quienes vivieron por mucho tiempo en una pequeña comunidad rural del municipio de Guayubin, en el noroeste de República Dominicana. Cuando ella tenía cuatro años, en 1983, la familia se mudó a la ciudad de Mao, Valverde, donde estudió la primaria y parte de la secundaria en el Colegio Santa Teresita.

Aunque nadie en su familia se había dedicado a la aviación, viajaban bastante y eso despertó en ella la pasión por los aviones. Se propuso la meta y fue así como ingresó a la Academia Aeronáutica Latina en la ciudad de Santiago. “Viajaba interdiario desde Mao, hasta Santiago para recibir docencia lo que me representaba viajar a dicha ciudad en transporte público, pero estaba decidida a lograr mi sueño”, dijo a El Diario.

Terminada la primera etapa de la carrera en dicha escuela se mudó a Santo Domingo para completar las horas requeridas para ser piloto comercial, lo cual terminó en 2004, alcanzando el título de Piloto Privado con Habilitación en instrumentos.

Obtuvo su  primer trabajo como piloto comercial en febrero del 2005 y en noviembre del año siguiente se trasladó a Connecticut para habilitarse en aeronaves multimotores. “En el país (Dominicana) en ese momento las prácticas con este tipo de aviones eran muy escasas y allá perfeccione lo aprendido en las dos instituciones donde ya había recibido grandes enseñanzas”, recordó.

En 2009 tomó un receso de dos años en su carrera como piloto para dedicarse a completar sus estudios universitarios hasta graduarse de Licenciada en Administración de empresa en la Universidad del Caribe.

En 2013 se reintegró  a su trabajo como piloto comercial y un año después participó en la convocatoria de la aerolínea Pawa Dominicana, donde ha tenido la oportunidad de volar aviones de más de 150,000 libras de peso máximo de despegue. Actualmente desempeña el puesto de Primer Oficial.

Según explicó la capitana Núñez, Pawa Dominicana es la única aerolínea comercial nacional con un alcance internacional, es decir que opera vuelos de aeronaves con capacidad de 160 pasajeros.

“Hoy en día lo que más me gusta de mi carrera es poder conocer diferentes destinos en el mundo, sentir que puedo transportar con sumo cuidado a todos los pasajeros que confían sus vidas a nosotros para llegar a sus destinos y sentir que los pasajeros realmente aprecian y valoran el trabajo que realizamos cada día, inclusive, cuando en cabina escuchamos al aterrizar los aplausos de nuestros dominicanos”, dijo la piloto.

Toda esa disciplina implica muchos sacrificios, especialmente estar alejada de su familia al momento de reuniones y celebraciones. “A veces, el estar ausente y viajando de una ciudad a otra pudiera verse como algo difícil, pero en estos momentos de mi vida me siento feliz y disfrutando de uno de los mejores momentos de mi carrera”, afirmó.

Al ser distinguida como Madrina Internacional del Desfile Dominicano 2017, la capitana Núñez dijo sentirse muy honrada. “Normalmente los reconocidos son figuras muy famosas, así que fue una gran sorpresa que hayan pensado en mí para tan distinguido homenaje. Agradezco mucho a los organizadores esta gran distinción”, dijo.

Y finalizó con un mensaje de superación dedicado especialmente a las mujeres: “Me gustaría exhortar a todas las mujeres que se motiven a alcanzar sus metas por difíciles que parezcan, no existen barreras cuando uno se propone llegar a un lugar en su vida.  Siempre que uno inicie con pequeños pasos, y persista pese a los obstáculos que surjan en el camino de seguro podrás lograr la meta. Quiero agradecer a mis instructores a lo largo de mi carrera en especial a Pedro Domínguez y a Robin Rodríguez por todo el apoyo que recibí de ambos al inicio de mi carrera”.

Confianza

¿Alguna vez ha sentido miedo?

Gracias al gran entrenamiento que un piloto comercial recibe y la experiencia con que ya gracias a Dios cuento, hace que uno sienta gran confianza al realizar su trabajo.

¿Ha experimentado sexismo o discriminación?

No he sentido ninguna discriminación por mi sexo, y como todo piloto comercial en nuestro país, he tenido que enfrentar las mismas dificultades que mis compañeros del sexo opuesto para lograr llegar al lugar donde estoy hoy día.  Muy por el contrario, siempre he contado con el respeto y la admiración de todos mis compañeros y superiores.

¿Qué es lo más difícil de ser piloto?

Ser piloto requiere una gran disciplina y muchos sacrificios ya que mientras la familia puede que esté reunida celebrando momentos especiales puede que yo esté volando a cualquier hora del día.

Sus cifras

  • 2,500 horas de vuelo acumuladas tiene la capitana Lissett Núñez
  • 8 destinos de la aerolínea Pawa están dentro de los viajes que ella realiza; el más largo en tiempo y distancia es a Miami (2 horas con 15 minutos).