Crece el número de familias que se mudan a refugios para desamparados

La crisis de los ‘sin techo’ está afectando también a barrios de renta alta como Chelsea o Midtown

Encontrarse con personas sin hogar tiradas en la calle o en algún rincón del Subway se ha convertido en una imagen rutinaria del día a día de millones de neoyorquinos, y todo apunta a que esto se mantendrá así durante mucho tiempo.

Un nuevo estudio del Comité Ciudadano para los Niños reveló que el número de familias que se han visto obligadas a mudarse a refugios para desamparados de la Ciudad aumentó 23% desde 2013.

Asimismo, las cifras señalan que los hombres, mujeres y niños que acuden a estos lugares se quedan en ellos una media de 431 días, una cifra que supera a las que se registraron durante los peores momentos de la Gran Recesión y que supone casi el doble del tiempo que solían permanecer estos individuos en los albergues hace cuatro años.

En total, el número de familias que tuvieron que mudarse a un refugio para desamparados ascendió a 13,311 en el último año fiscal. Respecto a su procedencia, la gran mayoría de los afectados eran residentes de los barrios neoyorquinos con menos recursos, aunque, curiosamente, la ‘crisis’ también afectó a las zonas más ricas de la Gran Manzana.

De hecho, según el informe, el número de familias procedentes de vecindarios como Chelsea o Midtown que acudieron a los refugios aumentó de 46 en 2013 a 79 en 2015. Asimismo, en el Upper West Side, el incremento fue de 58 a 87, y en Astoria el aumento fue de 73 a 90.

Todos estas zonas, pese a ser estables económicamente y disfrutar de un nivel de vida superior al de otras áreas  de la ciudad, también tienen áreas de pobreza que muchas veces pasan desapercibidas y no son consideradas por las autoridades. El caso de Astoria, por ejemplo, es muy representativo de este desequilibrio: mientras que el salario mínimo de las familias con hijos se redujo un 14% el año pasado, el precio de los alquileres subió un 27%, aumentando la brecha socioeconómica en la zona.

Los casos de estos vecindarios, sin embargo, son bastante excepcionales, ya que más del 60% de las familias que tuvieron que mudarse a un refugio en la ciudad procedían de 15 de los 59 distritos comunitarios con mayor tasa de mendicidad, incluyendo los vecindarios de Mott Haven, Hunts Point y Morrisania en El Bronx.

Comparando las estadísticas incluidas en el informe, los peores datos fueron los correspondientes a la zona de Mott Haven, donde 19 de cada 1,000 familias tuvieron que trasladarse a un refugio para desamparados en 2015.

“Hay muchos distritos comunitarios en la ciudad de Nueva York en los que el número de padres e hijos que tienen que mudarse a los albergues continúa creciendo constantemente”, afirmó Jennifer March, directora ejecutiva del Comité Ciudadano para los Niños, al Daily News que publicó los datos del estudio. “Es imprescindible examinar las causas que están causando esta inestabilidad entre las familias”, añadió.