Lágrimas y emoción en JFK tras llegada de primer avión de Puerto Rico

Estas imágenes se repetirán durante las próximas semanas conforme lleguen más vuelos procedentes de la isla
Lágrimas y emoción en JFK tras llegada de primer avión de Puerto Rico
Decenas de familias emocionadas esperaban a los suyos procedentes de Puerto Rico.
Foto: (Captura / ABC News)

NUEVA YORK – Después de días de incertidumbre, ansiedad y desesperación, la espera terminó para algunas familias de Nueva York cuando el primer avión de Delta procedente de Puerto Rico aterrizó en el Aeropuerto JFK la noche de este lunes.

Sarita Mongelli no podía contener su emoción cuando abrazó por fin a sus padres después de no saber nada de ellos durante cinco días.  “Todavía no soy capaz de describir la angustia que viví la semana pasada. Mi papá tiene 86 años y mi mamá, 82… Mis tíos y mi hermana también viven en la isla y no puedo ni imaginarme lo que han tenido que sufrir”.

El anciano aseguró que tiene intención de regresar a Puerto Rico cuando la situación mejore.

Otros que pudieron al fin respirar tranquilos fueron John y Debra Román, que recibieron a su hijo, Joe, y a su prometida con un cálido abrazo en uno de las terminales del JFK. “Es como si la Tercera Guerra Mundial hubiera llegado a Puerto Rico… El viento había tirado la mayoría de los árboles, las carreteras estaban llenas de carteles caídos, muchas familias intentaban dormir entre los restos de sus coches en medio de la autopista… La isla está destruida“, explicó Joe a ABC News.

Las espantosas imágenes que se sucedieron en la isla no tenían nada que ver con el plan inicial del joven, quien hace sólo unos días le propuso matrimonio a su novia en una playa de arena blanca bajo un sol radiante. Sin embargo, sus idílicas vacaciones fueron interrumpidas por una invitada inesperada: María, que les retuvo durante días en el Aeropuerto de San Juan junto a miles de personas.

La familia Román pudo por fin abrazarse tras días de incertidumbre. (ABC News)

“Nunca he deseado tanto en mi vida poder ducharme… Lo único que quiero ahora mismo es llegar a mi casa y olvidarme de todo. Todavía me parece un milagro estar aquí, en Nueva York. Hubo momentos en los que no lo creía posible”, confesó otra pasajera del avión.

Aída Ramos-Díaz, por su parte, describió los daños sufridos por la isla como “apocalípticos”. “Lo peor de todo fue el hecho de no poder contactar con mi familia. Si alguna vez han estado en Puerto Rico, olvídense de lo que han visto porque ya nada es igual“, afirmó la mujer, que decidió volar a Nueva York para reunirse con sus hijos.

Aída Ramos-Díaz aseguró que ya nada es igual en Puerto Rico.  (ABC News)

Continúa el caos en el aeropuerto de San Juan

Pese a que el aterrizaje en Nueva York del primer avión procedente de Puerto Rico fue recibido con gran alegría por los miembros de la comunidad boricua de la ciudad, la situación en la isla continúa siendo catastrófica, y las imágenes que llegan del Aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan no son nada esperanzadoras.

Por el momento, sólo 10 aviones tienen autorización para despegar cada día del aeropuerto de la capital debido a una avería en un satélite de largo alcance que proporciona información esencial a una de las torres de control del tráfico aéreo.

“La limitación continuará hasta que este problema sea arreglado por los técnicos del aeropuerto, el cual, a pesar de los daños sufridos como consecuencia del huracán, podría estar operando entre 20 y 30 vuelos diarios”, afirmó a El Nuevo Día el presidente de Aerostar Holdings, Agustín Arellano, quien estimó que alrededor de 2,000 pasajeros están saliendo de la isla cada día.

Mientras tanto, la terminal del Aeropuerto Luis Muñoz Marín se ha convertido en un auténtico campo de refugiados donde más de 300 personas duermen cada noche (o al menos lo intentan) con la esperanza de que su avión despegue sin incidentes.

Además de la falta de espacio, las personas atrincheradas en el aeropuerto deben soportar un calor infernal y un aire maloliente procedente de las aguas de la laguna San José. Muchos de estos ‘refugiados’ son turistas que, al no tener ningún otro lugar donde pasar la noche, se ven obligados a a acampar en la terminal junto a otros puertorriqueños que viven lejos de San Juan y no tienen los medios suficientes para regresar a sus casas.