Con respecto a su dinero ¿Cuál es su prioridad?

Los hombres tratan de mejorar los ingresos mientras la generalidad de las mujeres se centra en el ahorro
Con respecto a su dinero ¿Cuál es su prioridad?

Lending Tree, la plataforma online de préstamos ha encontrado a través de una encuesta que los hombres y mujeres mileniales (nacidos entre 1980 y 1995) tienen distintas prioridades financieras. En la lista de objetivos de ellas el primer punto es ahorrar más. En la de ellos, incrementar los ingresos.

¿Es mejor una estrategia que la otra?

Ambas son clave para elevar el patrimonio. Tan importante es crear un flujo cada vez mayor de dinero, como mantenerlo y hacerlo crecer mediante el ahorro, máxime ahora que la expectativa de vida es mucho más larga para todos, según concluye la plataforma de información financiera DailyWorth a la hora de valorar los datos.

A largo plazo conviene tener mayores ingresos y eso es algo que definitivamente ayuda a ahorrar. Según la misma encuesta, las mujeres de esta joven generación tienen mejor informe crediticio que los hombres pero también están más frustradas por sus deudas. Porque es un hecho que si no se ingresa lo suficiente, por más que se estire el potencial del dinero, un dólar es un dólar y las tasas de interés no hacen más que encarecerlo mes a mes. Es decir, se puede ahorrar pero sin un mayor sueldo, hay muchos límites a lo que se puede llegar a hacer por muy austera que se sea.

Por otro lado, no es descabellado pensar que al mirar los datos, sus propios bolsillos y las expectativas, quieran centrarse en lo que hacen mejor: ahorrar y no hacer depender sus prioridades de quienes decidan sus salarios. Lending Tree reveló en 2016 que el salario de los hombres mileniales era un 13.5% más elevado que el de las mujeres de la misma generación y aunque las mujeres no son más reacias a pedir aumentos de salario si que desconfían del resultado al hacerlo. Recientes estudios demuestran que aunque las mujeres llevan muchas décadas siendo parte fundamental del mercado laboral, aún hay resistencia a atender a sus peticiones como se atienden las de los hombres por lo que suelen conseguir menos subidas salariales.

Otra cuestión que ayuda a entender el aspecto ahorrador de las mujeres es que aunque la expectativa de vida es cada vez mayor para ambos, ellas siempre han sido y siguen siendo más longevas. Es decir, dependen más de lo que tienen acumulado cuando los ingresos, a cierta edad, merman considerablemente.

Los hombres, por su lado, están más dispuestos a buscar otro trabajo que seguir en el mismo cobrando algo que no les satisface y tienen una mayor confianza en sus posibilidades.

Aumentar el salario mejora la situación patrimonial pero si no se ahorran esos dólares de más que se cobran entonces el camino que se anda tampoco es muy largo en cuanto a una más estable situación financiera. DailyWorth cita a la experta financiera Nancy Coutu, cofundadora de Money Managers Financial Group, que explica que que “independientemente de sus ingresos, la capacidad de vivir por debajo de las posbilidades de cada uno es parte de ser disciplinado”. Es frecuente encontrarse con el caso de que cuanto más se ingresa, más se gasta y es algo a corregir para poder ahorrar y establecer una posición financiera cómoda.

Cualquiera que sea su plan y su estilo de vida, procure que esta refleje dos prioridades que lejos de ser contrapuestas deben ser complementarias y tener un peso similar en su lista de objetivos.