Huracán María deja cientos de tumbas expuestas en cementerio de Puerto Rico

El cementerio municipal de Lares sufrió un deslizamiento de terreno y algunos cadáveres podrían llegar hasta un cuerpo de agua
Huracán María deja cientos de tumbas expuestas en cementerio de Puerto Rico
Personal de diferentes agencias trabajan con los cuerpos recuperados (Juan Ángel Alicea Mercado)

El Nuevo Día

LARES – Los daños del huracán María no sólo han afectado a quienes pasaron la experiencia en vida en Puerto Rico, sino que sus tentáculos han trastocado incluso a los muertos, cuyas tumbas han sido destruidas en el cementerio municipal de Lares, donde la lluvia provocó un deslizamiento de terreno que tiene a la instalación en jaque.

El alcalde de este municipio del centro de la isla, Roberto Pagán Centeno, todavía está atónito de que la experiencia ocurrida en el 2005, cuando una severa inundación provocó que unas 300 tumbas resultaran afectadas y que los féretros resultaran exhumados por las aguas, se haya repetido.

En esta ocasión la experiencia pinta más seria, pues el cementerio se partió prácticamente a la mitad, lo que ha perjudicado a unos 3,000 panteones.

El Departamento de Salud clausuró el campo santo y ordenó un censo, de modo que se pueda determinar si alguno de los restos humanos cayó al agua de la quebrada que pasa por allí, la cual acaba desembocando en el lago Guajataca, el cual resultaría contaminado, añadiendo así otro problema al ya existente de la presa que está a punto de colapsar.

En el 2005 la Guardia Nacional nos ayudó a muchísimo para sacar todos esos cadáveres que estaban allá abajo, los cuales pusimos en otros panteones en lo que se podían construir los nuevos. Podemos demos decir que hace apenas unos meses terminamos de construir los panteones de aquel entonces para poder pasar los cadáveres a su lugar, y ahora, nos viene esto”, dijo un perturbado Pagán Centeno.

La mitad del cementerio está afectado. Se partió por la misma mitad y se deslizó hacia abajo. Más de 1,000 panteones se han deslizado. Parte de ellos de han vuelto a caer a la quebrada. Son cerca de 3,000 o más cadáveres que están envueltos. Hay entre 150 y 200 féretros que están al aire. Hay panteones que se abrieron y están expuestos”, agregó.

El Alcalde llamó la atención sobre el problema, pues podría crear una seria crisis de salubridad en su municipio, severamente afectado por el paso del huracán, pues considera que su pueblo “está destruido” tras el paso de María.

Explicó que buscó, infructuosamente, ayuda en Hatillo para ubicar los cadáveres allí. Además, anda a la espera de que la Junta de Planificación y otros entes gubernamentales aprueben la utilización de un terreno para hacer un nuevo cementerio y acabar con el problema, para lo cual necesita trato en “fast-track”.

Mientras, el problema se agudiza, pues desde que inició la crisis de María la semana pasada, cuatro personas murieron y esperan por ser enterradas, pero no hay campo santo disponible.

“Ya inicié gestión con la Guardia Nacional para ver si me prestan unas neveras donde podamos guardar esos cadáveres nuevos, en lo que buscamos un lugar donde podamos acomodarlos. Ya planteamos la situación al gobernador Ricardo Rosselló, a FEMA y la Guardia Nacional. La Junta de Planificación evaluó el terreno y dijeron que en dos días me tenían una respuesta”, sostuvo Pagán Centeno.

Esto corre prisa. Les pedí a ellos que bregaran con eso rápido porque puede generar una crisis. El riachuelo que discurre cerca del cementerio llega hasta el lago Guajataca, que les sirve a otros pueblos, si no se resuelve pronto, va a crear un problema, si siguiera lloviendo esos féretros van a llegar a la quebrada”.