Trump condiciona apoyo a “Dreamers” a muro fronterizo y mayor combate contra indocumentados

El presidente insiste en cumplir una de sus promesas de campaña, pero los demócratas rechazaron el plan.
Trump condiciona apoyo a “Dreamers” a muro fronterizo y mayor combate contra indocumentados
Los demócratas anuncian desde ya una fuerte batalla en contra de esta reforma

WASHINGTON.- El presidente Donald Trump afirmó este domingo que permitirá la legalización de los “Dreamers” si el Congreso adopta una ley que incluya un muro fronterizo,  la deportación de niños no acompañados en la frontera,  y un sistema de visas con base a “mérito”.  Su paquete migratorio se topó con el rechazo general de los demócratas y grupos pro-inmigrantes.

“Sin estas reformas, la inmigración ilegal y la migración en cadena, que injusta y severamente abruman a los trabajadores y contribuyentes, continuarán sin fin”, afirmó Trump, al explicar que el paquete refleja la revisión que ordenó sobre los problemas del sistema migratorio.

“La reforma migratoria debe crear más empleos, salarios más altos, y más seguridad para los estadounidenses, ahora y para futuras generaciones. Las reformas delineadas… son necesarias para garantizar la prosperidad, oportunidad y seguridad para cada miembro de nuestra familia estadounidense”, puntualizó.

Sin embargo, en su comunicado, Trump afirmó falsamente que la puesta en marcha de “DACA” en 2012 alentó un aumento de la inmigración ilegal en EEUU, pese a que el programa explícitamente delineó los duros requisitos para los 800,000 jóvenes que eventualmente se ampararon al programa.

Previamente, durante una conferencia telefónica con periodistas,  cuatro funcionarios de la Administración explicaron que la lista de “principios y prioridades” migratorios fue entregada hoy mismo a los principales líderes demócratas y republicanos de ambas cámaras del Congreso.

La “lista de deseos” se apoya en tres principios: la seguridad fronteriza, incluyendo el muro;  reforzamiento de la vigilancia al interior del país, mediante la contratación de 10,000 agentes adicionales, y un sistema de visas legales con base a “mérito”,  reduciendo las visas por vínculos familiares. 

“Estas prioridades son esenciales para mitigar las consecuencias legales y económicas de otorgar estatus a beneficiarios de DACA… es hora de que el Congreso adopte estas prioridades migratorias, y pedimos que éstas sean incluidas en cualquier legislación respecto al estatus de los beneficiarios de DACA”, dijo Marc Short, asesor para asuntos legislativos de la Casa Blanca.

El documento fue elaborado dentro de un “proceso de deliberaciones” entre los departamentos de Seguridad Nacional, de Justicia, y de Estado, así como con otras agencias federales, y fue entregado a los principales líderes del Congreso.

Su difusión se produce en medio de negociaciones entre bambalinas para la eventual legalización de los “Dreamers”,  después de que la Administración anunciara la eliminación escalonada del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.

Tanto los demócratas como grupos defensores de los inmigrantes han pedido la aprobación del “DREAM Act” antes de fin de año, y han rechazado que ésa o cualquier medida de legalización de los jóvenes indocumentados incluya el muro fronterizo.

El documento de la Administración no ofrece detalles sobre la construcción del muro, su costo o su eventual ubicación a lo largo de la frontera, pero las autoridades indicaron que fue una promesa electoral de Trump, y los pormenores serán negociados con el Congreso.

Tampoco precisa por cuánto se reducirían las visas legales por vínculos familiares aunque, según las autoridades, “es hora de terminar la migración en cadena” hacia este país.

No está claro si Trump vetará una eventual legislación que no incluya todos estos elementos pero, sin una ley consensuada, cerca de 690,000 “Dreamers” quedarán expuestos a la deportación a partir de 2018, cuando empiecen a vencer sus permisos de dos años.

“Estos requisitos son verdaderamente esenciales para garantizar la seguridad fronteriza y la seguridad nacional”, argumentó Ronald D. Vitiello, comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).

En su lista de deseos, la  Administración Trump quiere eliminar el llamado “Acuerdo Flores” de 1997, que regula las normas para la detención y trato de niños no acompañados bajo custodia de las autoridades federales;  agilizar la deportación de niños centroamericanos no acompañados; un sistema de visas legales con base al “mérito”; y una reforma del sistema de asilo para evitar “reclamos fraudulentos”.

También pide el uso obligatorio del programa federal “E-Verify” para impedir la contratación de trabajadores indocumentados, y eliminar ciertos fondos policiales para “ciudades santuario”.

Rechazo de los demócratas y activistas

Los principales líderes demócratas del Congreso, Nancy Pelosi, en la Cámara de Representantes, y Chuck Schumer, en el Senado,  dijeron en un comunicado conjunto que, a su juicio, la Administración no puede estar hablando en serio si, de entrada, divulga una lista que contraviene los intereses de los “Dreamers”, la comunidad inmigrante y la mayoría de los estadounidenses en general.

“Le dijimos al presidente en nuestra reunión que estábamos abiertos a medidas de seguridad fronteriza razonables en paralelo al DREAM Act, pero esta lista va mucho más allá de lo razonable. Esta propuesta no representa ningún esfuerzo” por un terreno común, dijeron.

“La lista incluye el muro, que quedó explícitamente fuera de las negociaciones. Si el presidente hablaba en serio sobre la protección de los Dreamers, su personal no ha hecho un esfuerzo de buena fe para hacerlo”, puntualizaron.

Pelosi y Schumer se reunieron en privado con Trump en la Casa Blanca el mes pasado y, al igual que el resto de su bancada, han dejado en claro hoy que no aceptarán condiciones para la legalización de los “Dreamers”, que quedarán expuestos a la deportación a partir del próximo año.

La presidenta del Caucus Hispano del Congreso (CHC), Michelle Luján-Grisham,  afirmó que la lista de principios “draconianos” pone en peligro el proceso bicameral y bipartidista para consensuar una solución para los “Dreamers”, y es “inmoral” que Trump los  utilice como “piezas de negociación”.

Por su parte, Angélica Salas, directora ejecutiva de la organización angelina “CHIRLA”,  criticó que estos elementos sean, como en años pasados, “píldoras venenosas” para descarrilar cualquier esfuerzo bipartidista para una reforma migratoria integral.

“El único principio que debe preocupar al Congreso es encontrar una solución sensible, humana y permanente a la crisis creada por el presidente Trump” al anular DACA, por lo que el Legislativo debe votar un “DREAM Act limpio” y sin condiciones, afirmó Salas.
Otros grupos pro-inmigrantes, entre éstos “America´s Voice“, “American Immigration Council”, “United We Dream”, y la Unión de Libertades Civiles de EEUU (ACLU) también condenaron el plan.

Cuenta regresiva para resolver limbo legal de “Dreamers”

La Administración Trump dio un plazo de seis meses al Congreso, hasta el 5 de marzo de 2018, para que encuentre una solución permanente para los “Dreamers” pero, a juzgar por estas medidas, sólo ha escuchado las voces de asesores y grupos ultraconservadores que quieren reducir incluso la inmigración legal en EEUU.

En ese sentido, Alfonso Aguilar, presidente de la Alianza Latina para Principios Conservadores, consideró que estos principios “son razonables”, aunque lo más probable es que la mayoría no sean incluidos en una eventual iniciativa de legalización para los “Dreamers”.

La construcción del muro fronterizo “no debería ser un obstáculo a las negociaciones” puesto que en el pasado, los demócratas también apoyaron semejante propuesta, señaló Aguilar.

También el fiscal general, Jeff Sessions, uno de varios “halcones” en materia de inmigración en el gobierno, calificó de “razonables” las propuestas porque, a su juicio, restablecerán el imperio de la ley, fortalecerán la seguridad nacional, y crearán un sistema migratorio con integridad.