Lindsay Lohan defiende al hombre que acosó sexualmente a decenas de actrices

Otra "metida de pata" al estilo Lohan
Lindsay Lohan defiende al hombre que acosó sexualmente a decenas de actrices
Lindsey Lohan y Harvey Weinstein.

Que mantenerse alejada de las polémicas no es el punto fuerte de Lindsay Lohan no es precisamente, a estas alturas de su vida y de su carrera, un secreto. Sin embargo, la última metedura de pata de la controvertida actriz ha alcanzado proporciones épicas, ya que no se le ha ocurrido otra cosa que echar mano de sus redes sociales para revelar lo mucho que le entristece la situación a la que se enfrenta Harvey Weinstein.

En concreto, la intérprete -que trabajó con él en varios proyectos- considera que se le está tratando de una manera injusta desde que saliera a la luz -a través de un artículo de The New York Times con testimonios de víctimas- el abuso de poder y los acosos sexuales que perpetró a lo largo de varias décadas utilizando su posición en la industria cinematográfica.

“Hola, soy Lindsay Lohan. Estoy en Dubái, en casa, y me siento fatal por Harvey Weinstein ahora mismo; no creo que esté bien todo lo que está sucediendo”, afirmaba en un vídeo ya eliminado que compartió en la sección de Stories de su cuenta de Instagram, junto al nombre del denostado empresario rodeado de un halo angelical.

La antigua estrella infantil se atrevió incluso a lanzar un reproche velado a la esposa del productor, Georgina Chapman -que hace unas horas anunciaba su separación del antiguo rey midas del cine-, preguntándose por qué aún no había salido en defensa de su marido.

“Me parece que Georgina necesita posicionarse y estar ahí para su marido”, alegó, antes de explicar los motivos que le habían llevado a realizar una declaraciones que, de seguro, ya intuía que le harían recibir un aluvión de críticas. “Él nunca me ha hecho daño ni nada parecido. Hemos hecho varios filmes juntos, así que sí que pienso que el resto del mundo tiene que parar ya. Creo que lo que está pasando está mal; así que parad ya”.

La última celebridad a la que se le ocurrió desacreditar de manera indirecta las acusaciones que pesan contra Weinstein fue la diseñadora Donna Karan, quien en una serie de desafortunadas declaraciones pareció relacionar la manera en que se vestían las víctimas de abusos sexuales con el trato vejatorio que habían recibido. En un giro de los acontecimientos poco sorprendente, Karan tardó solo unas horas en emitir un comunicado asegurando que sus palabras habían sido sacadas de contexto y disculpándose.

A lo que máximo que han llegado otras artistas como Elizabeth Hurley ha sido a afirmar que el productor nunca les hizo ninguna petición ‘inapropiada’ durante las dos décadas que ha durado su relación profesional.