El E-Verify pone en guardia a trabajadores y empresas

El presidente Trump incluyó la obligatoriedad federal del sistemas de verificación digital de empleo como una condición para legalizar a los 'dreamers'
El E-Verify pone en guardia a trabajadores y empresas
La industria de la construcción es la que usa más trabajadores que no son verificados.

El presidente Donald Trump propuso en su petición presupuestaria al Congreso un mandato para hacer obligatorio federalmente el E-Verify, el sistema de identificación de documentación personal y laboral que compara datos digitalmente entre el Departamento de Seguridad Nacional y la Administración del Seguro Social. Y recientemente, al exponer las condiciones para legalizar a los ‘dreamers’, el mandatario volvió a insistir en ello, algo que puede ser grave porque elimina la posibilidad de trabajar a muchos inmigrantes.

Actualmente este sistema de verificación en la red es obligatorio en al menos una veintena de estados pero entre ellos no está Nueva York. Aquí el procedimiento es pedir la documentación y datos del trabajador, además de su permiso de trabajo el I-9, pero luego se almacenan sin ser verificados ni actualizados. Es un procedimiento rudimentario que permite que muchos indocumentados trabajen y además paguen impuestos por el rendimiento de su trabajo.

Como es el caso de muchos de los principios enunciados por la Casa Blanca, no hay mucha información sobre esta demanda de implementar obligatoriamente el E-Verify. E incluso podría ser una condición que se cayera de la mesa de negociación, pero es algo que tiene en alerta a empresarios, trabajadores y sindicatos por varios motivos.

Como lo explica el abogado de inmigración Luis Gómez, del bufete Myburgh, Leleu & Gómez Alfaro, los cambios y la obligatoriedad del E-Verify, pese a no ser algo muy conocido, puede ser la medida de mayor impacto negativo en la comunidad inmigrante en el país, en Nueva York y en la economía de la ciudad.

“Cualquier cosa que detenga o acabe con el empleo a los más vulnerables, personas que no ahorran, porque mandan remesas a sus familias, daña a la comunidad”, explicó Gómez, que recuerda que cuando más inmigrantes salieron del país fue durante la crisis, “cuando la caída de la economía dejó a muchos sin trabajo”.

Impacto negativo en construcción

Según este abogado, el sistema de E-verify se ha venido implementando como si no se quisiera que funcionara. Su experiencia le indica que, por ejemplo en la construcción, la mayor parte de las grandes compañías no están contratando personal. Hay que tener en cuenta que cuando se tienen más de 15 empleados se abre la posibilidad de usar este sistema de verificación y muchos empleadores creen, erróneamente, que hacerlo les evita la posible visita de ICE o auditorías. El resultado es que el trabajo se hace a través de subcontratistas que a su vez subcontratan trabajo a empresas cada vez más pequeñas y que no se ven en la obligación de verificar los documentos. Es más, muchas empresas pequeñas están fundadas por indocumentados.

Si la obligatoriedad del E-Verify se llevara hasta sus últimas consecuencias y tuvieran que pasarlos los subcontratistas de empresas pequeñas, o la documentación la tuviera que verificar electrónicamente el contratista último, entonces “no habría suficientes empleados de la construcción en la ciudad de Nueva York para mantener el sector. Muchos proyectos se pararían o se encarecerían porque dependen de cientos de miles de inmigrantes“.

“Si se quedan sin trabajo la gente se autodeportaría”, explicó el abogado.

Supondría la salida de millones de trabajadores del país porque aunque este sistema se aplica a los nuevos contratos, muchos inmigrantes indocumentados trabajan de forma estacional y no en uno sino en dos empleos, y eso les pondría en la obligación de pasar por este sistema.

“Todo el que haya estado en el mundo de la construcción en los últimos 50 años sabe cómo funciona esto porque no ha cambiado”, dijo el abogado que también reconoce que la medida impactaría a restaurantes y empresas de entregas, entre otros sectores.

Trueque con DACA

El trueque que quiere lograr la Administración Trump de implantar la obligatoriedad de este sistema a cambio de una salida para los DACA abre una crisis en la comunidad inmigrante.

“Es algo que va a hacer más difícil a los padres y familiares de los beneficiados por DACA trabajar y va a tener efecto en sus oportunidades de empleos y salarios”, afirmó David Bier, analista de inmigración del instituto de corte conservador Cato. Bier cree que el uso del E-Verify no cierra las puertas del todo al trabajo porque hay quienes consiguen documentos prestados pero aún así tiene un impacto y de hecho se ha comprobado en los estados que lo implementan que reduce los salarios un 8%.

“Las consecuencias de hacerlo obligatorio a nivel federal serán enormes y no solo para los inmigrantes sino para todo el mundo”, explicó Haeyoung Yoon, una de las directoras del National Employment Law Project. “Es cierto que los inmigrantes tienen más que perder y el potencial es más devastador porque tendrán problemas reales para encontrar un trabajo”.

Errores en el sistema

Para esta experta el problema radica en la cantidad de errores que se registran en este servicio digital “que puede exponer a todos los empleados, inmigrantes documentados o no”.

“Está muy documentado que hay errores y es irresponsable hacer esto a la fuerza laboral“, aseguró.

De hecho, Bier explicó que todos los años hay 50,000 personas impactadas negativamente por estos errores que afecta sobre todo a residentes legales y personas naturalizadas.

“Muchos de ellos ni siquiera saben que pierden oportunidades de trabajo por ello porque los empleadores no les dicen que ha sido por este motivo por el que no se ha aceptado su demanda de empleo”, dijo.

Para Yoon, el problema añadido es que además es una base de datos que plantea problemas de “seguridad y privacidad”.

“El acopio de datos no es un proceso neutral, se puede hacer para discriminar o hacer perfiles raciales“, explicó.

Errores con el Seguro Social

Desde el sindicato 32BJ SEIU, su presidente, Hector Figueroa, lamentó que “la insistencia del presidente Trump de incluir el E-Verify en sus propuestas para las reformas migratorias demuestran lo lejos que se encuentra de lo que la mayoría de los americanos dicen que quieren que suceda con la reforma migratoria”. Figueroa citó reportes internos de la agencia del Seguro Social que sugieren que unos 3,6 millones de trabajadores al año serían identificados erróneamente por el E-Verify como personas sin autorización para trabajar.

“Verificar a los trabajadores en base a un sistema retrasado lleno de errores causaría que sean despedidos injustamente muchos trabajadores americanos y mucha miseria para tantos trabajadores de bajos recursos. Necesitamos políticas migratorias que permitan a los trabajadores que ya se encuentran aquí y que están produciendo a poder continuar contribuyendo a nuestro país, en vez de crearles problemas a ellos y a otros”, enfatizó Figueroa.

Frank García, presidente de la New York State Hispanic Coalition Chambers of Commerce, lamentó el trato dado a los ‘dacamentados’ y el grave impacto que puede tener esta verificación electrónica. “Muchos restaurantes pueden quebrar, y esto es algo devastador para pequeños negocios, no para las grandes corporaciones pero si para los empresarios pequeños”. García afirmó que muchos de estos empresarios son también indocumentados.

El caso de Tom Cat Bakery

Con la sonada excepción de Tom Cat Bakery, de la que han tenido que ser despedidos una veintena de empleados, no ha habido oleadas de auditorías sobre empleo o presencia del ICE en empresas en la ciudad de Nueva York pero si en otros lugares como Rochester, como recordó García.

El problema es que el E-Verify no detiene las redades del ICE o las auditorías.

“Pensar que se está blindado por ello es un mito”, indicó Bier.

Jack Mozloom, portavoz de la National Federation of Independent Business, que engloba a los pequeños negocios del país, explicó que no tienen una posición concreta sobre la propuesta porque no tienen los detalles pero reconoce que implementarla es complicado para muchos empleadores que no tienen el acceso necesario a internet o la capacidad de estudiar los formularios cuando se trata de empresas pequeñas que no tienen departamentos de recursos humanos para hacer una implementación correcta”.

El especialista en inmigración de Cato reconoció que incluso en estados como Arizona y Carolina del Norte, donde es obligatorio este sistema de verificación, no todos los empleadores lo usan porque añade complicaciones para su trabajo, algo que hace que el sistema sea además ineficaz.

Mozloom reconoció que no todos los miembros van a tener una postura unificada porque algunos están preocupados por las auditorias y otros por competir con empresas que contrata inmigrantes. “Otros empresarios dependen de mano de obra inmigrante”.