Retos de un Concejo que tiene que mirar a Washington

Rezonificación, inmigración y las decisiones del Gobierno Federal centrarán parte de la labor del sustituto de Melissa Mark Viverito
Retos de un Concejo que tiene que mirar a Washington
La Presidenta del Concejo Melissa Mark-Viverito durante una reunión del ente legislativo. /Mariela Lombard

A pesar de los avances, Nueva York tiene los problemas de una gran ciudad en la que persisten las grandes diferencias sociales y económicas además de fuertes desafíos en infraestructura (vivienda y transporte público los más importantes).

A ello hay que sumarle que esta ciudad abierta, en la que se dan cita inmigrantes, residentes y ciudadanos, mira con preocupación a Washington D.C. La política antiinmigración, la reforma tributaria que puede afectar negativamente (por el lado de la recaudación o los recortes de gastos sociales) a muchos neoyorquinos e incluso la Farm Bill que se negociará el año que viene y de la que dependen los beneficios de SNAP.

Estar pendiente de la capital del país, es más importante que nunca.

Ninguno de los candidatos al puesto de presidente del Concejo Municipal ha presentado en las mesas redondas y debates de estos días una agenda que suponga un punto y aparte con respecto a las prioridades que ha tenido Melissa Mark-Viverito en el puesto al que aspiran.

Se espera, pues, continuidad dentro del movimiento progresista con respecto a años precedentes en los que se han conseguido importantes resultados en educación (con la creación del preK público y pronto con el kindergarden), se ha dado salida a regulaciones laborales que han permitido los días de permiso por enfermedad (que recientemente se han expandido a personas que sufren violencia dentro y fuera de casa, además de ampliar la definición de la familia), anticipación de horarios para trabajadores del comercio y la comida rápida, protecciones para los trabajadores independientes o freelancers y subidas de salarios mínimos además de la creación del ID municipal.

Además, la presidenta ha trabajado en rebajar el peso de la ley sobre las espaldas de quienes la contravienen de forma leve y ha presionado por un rápido cierre del penal de Rikers que va a clausurarse, aunque no con la celeridad que ella hubiera querido.

La mayor parte de los retos a los que tendrá que hacer frente quien consiga el puesto con mayor poder de la ciudad tras el del alcalde, son cuestiones aún abiertas como la de Rikers pero también los cruciales planes de rezonificación de barrios como East Harlem, Bushwick, Gowanus, Jerome Avenue y la zona norte de Staten Island. La expansión de la vivienda asequible y la protección de los inquilinos por distintas vías seguirá siendo una de las cuestiones que dominen la agenda del Concejo.

El otro tema abierta es la inmigración. Nueva York y otras “ciudades santuarios” pueden hacer frente a problemas de financiación por no colaborar con la política antiinmigración que tiene en marcha el presidente del país. Es algo que puede causar problemas en gastos sociales, especialmente los destinados a las comunidades más vulnerables de la ciudad y se necesitará cuadrar muchas cifras con poco margen de maniobra.

Además de las repercusiones negativas que pueda tener la protección de los inmigrantes y la diversidad de la ciudad, la reforma fiscal que se discute en Washington se percibe como una amenaza. No solo por la reducción de la deducción de los intereses hipotecarios sino también por la eliminación de la deducción de los impuestos locales y estatales que elevarán la presión fiscal sobre una ciudad en la que algunos de los candidatos a este puesto, Donovan Richards y Ritchie Torres, ya están pensando en replantear los impuestos a la propiedad.

Empleo y negocios

En Nueva York y desde los últimos años está prohibido preguntar por la historia crediticia, penal y salarial de los candidatos a un puesto de trabajo, se han reforzado derechos de trabajadores y subido el salario mínimo. Y todo ello, junto con la mejora económica, ha mejorado la situación del empleo en la ciudad a pesar de que muchos de los nuevos trabajos creados han sido en sectores de bajos salarios. En 2013 había casi un 10% de desempleo y ahora esta tasa es del 4.9%.