Armada argentina reconoce que hubo ocho comunicaciones desde el ARA San Juan

Pocas horas después del último contacto se registró un estallido en la zona

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Armada argentina reconoce que hubo ocho comunicaciones desde el ARA San Juan
El ARA San Juan desapareció de los radares el pasado miércoles. EFE

El capitán del submarino argentino ARA San Juan, desaparecido desde el 15 de noviembre pasado, realizó ocho comunicaciones informando sobre una falla en las baterías de la nave horas antes de que se perdiera su rastro.

El vocero de la Armada, Enrique Balbi, reconoció este martes la existencia de las llamadas y mensajes satelitales, que se produjeron la noche antes de que el submarino perdiera contacto con la base.

En estas comunicaciones -que habían sido filtradas por la prensa local- el capitán del ARA San Juan informó que había entrado agua a través del sistema de ventilación cuando el buque utilizaba el “snorkel” (para la entrada de aire), cerca de la superficie del mar, en medio de un gran oleaje.

En el último mensaje el capitán, Claudio Javier Villamide, dijo que el problema había causado un “cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barras de baterías”.

“Baterías de proa fuera de servicio. Al momento de inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal mantendré informado”, concluye la misiva.

Objeto investigado

Según la Armada, Villamide había asegurado que la avería había sido “subsanada“.

Submarino ARA San Juan

No obstante, pocas horas después de esta última comunicación -realizada cerca de las 7.30am hora local- se registró un estallido en la zona, según informes de Estados Unidos y Austria.

La Armada también informó este martes que inspecciona un “objeto o alteración del fondo” marino, a unos 940 metros de profundidad en las costas patagónicas, donde se perdió el ARA San Juan.

Balbi señaló que el objeto fue detectado “hace unos días” por el buque oceanográfico Cabo de Hornos de la Armada de Chile.

También dijo que una mejora en las condiciones climáticas permitió que este martes se inspeccione la zona con ayuda de un equipo ruso “que llega hasta los mil metros” de profundidad.