¿Qué impide que se apruebe el Dream Act en momentos en que es tan popular?

En este tema, la minoría más recalcitrante ha llevado durante largos años la voz cantante. No obstante esta es, según expertos , la mejor oportunidad de aprobar una solución para los jóvenes indocumentados
¿Qué impide que se apruebe el Dream Act en momentos en que es tan popular?
Grupos pro Dream están realizando una intensa ofensiva para presionar al liderazgo republicano a que se incluya la ley en el plan de gastos del gobierno antes de fin de año. (archivo)
Foto: Ethan Miller/Getty Images

Un proyecto de ley “Dream Act” para solucionar el futuro de jóvenes indocumentados es más popular que nunca entre la mayoría de los estadounidenses, incluyendo republicanos.

¿Por qué entonces el liderazgo de ese partido se resiste a mover hacia adelante una de las soluciones legislativas que se han presentado en el Congreso en el momento más propicio para lograrlo?

En el tema de inmigración, desde hace ya algunas décadas, es la minoría  -y no la mayoría-  la que manda, coinciden expertos.

Cuarenta congresistas del “Freedom caucus” (antes llamado Tea party), voces radicales como la organización FAIR y los dos “Stephen”:  el asesor presidencial Stephen Miller y el maquiavelo de la ultra derecha Stephen Bannon  han llevado la voz cantante hasta ahora y tienen secuestrada la discusión sobre “Dream”.

Lo que es popular no siempre es lo que se logra aprobar en el Congreso, dijo Doris Meissner, ex comisionada del viejo Servicio de Inmigración y Naturalizacion (INS) y directora del Migration Policy Institute.

“Una minoría de congresistas representa distritos donde una mayoría de votantes se opone a cualquier tipo de “dream” o legalización”, dijo Meissner. “Ellos tienen una influencia mayor que su propio tamaño, particularmente porque el liderazgo ha dicho que no permitirá el voto de ninguna ley que no tenga apoyo mayoritario en el grupo republicano”.

El Congreso tampoco se priva de aprobar cosas impopulares, sin embargo. La ley de reforma de impuestos (recorte impositivo) fue aprobada recientemente aún contra la opinión de la mayoría de los estadounidenses, que la rechazaban en las encuestas.

¿La diferencia?

“Ahí la influencia más grande la tenían los donantes grandes”, dijo Meissner. “Estamos hablando de diez familias que son multimillonarias y que dijeron a los políticos republicanos: “no nos llamen para pedir dinero si no aprueban esta ley”.

En el caso de inmigración, sin embargo, el poder lo tienen los votantes más radicales del partido republicano, por el diseño de los distritos del Congreso, dijo la profesora de UC Berkeley, Lisa García Bedolla.

“Debido a manipulaciones de los distritos, los republicanos en la Cámara están en asientos muy seguros. Por lo tanto, su principal preocupación es el votante primario republicano (que es extremadamente conservador) en lugar de sus electores en general (ya que sus asientos seguros significan que están seguros de ganar en el General si superan la primaria)”, apuntó la experta.

La razón pública nacional no les importa, añadió la catedrática. “La cámara de eco de los medios derechistas y su disposición a perseguir a personas que van en contra de la línea del partido también juegan un papel importante”, agregó.

¿El momento del “Dream”?

Nunca ha habido un momento más propicio y con más apoyo popular para aprobar un “Dream Act“, una ley que de una vez y por toda ofrezca una solución legal a cientos de miles de jóvenes que fueron traídos al país en forma indocumentada cuando eran niños.

Las encuestas revelan un apoyo abrumador, no sólo de los demócratas o “liberales” sino de una amplia mayoría de los republicanos.

Como ejemplo, hay más de una docena de encuestas realizadas en el último mes y medio que lo confirman una y otra vez. La más reciente, de CBS News, halló que el 74% de los republicanos apoyan los cambios que permitan a los Dreamers quedarse en los Estados Unidos.

“Nunca se había visto un nivel de apoyo como este para el Dream”, dijo Clarissa Martínez de Castro, experta en inmigración de la organización UnidosUs (antes Concilio Nacional de la Raza).

Sin embargo, el liderazgo republicano sigue resistiéndose e insistiendo que el tema puede esperar hasta el año que viene para solucionarse.  Los permisos DACA comienzan a expirar masivamente el 5 de marzo.  

Los demócratas en el Congreso están insistiendo en que se incluya un “Dream Act” en el plan de gasto presupuestal que el Congreso debe aprobar en dos semanas, so pena de no apoyarlo e impedir su aprobación.

Un grupo de al menos 34 republicanos ha salido abiertamente a presionar al liderazgo para que permita un voto sobre Dream antes de fin de año.

Grupos  “Dreamers” y activistas pro inmigrantes alegan que de no darse un voto este año, cuando los republicanos requieren votos demócratas para aprobar el presupuesto, simplemente no existirán los votos para aprobar una medida impulsada por los republicanos.

Martínez dice que el liderazgo republicano “está dejando que una minoría bloquee esto y por otro lado, continúan dando un espacio para el ataque y la demonización de los inmigrantes”, que creen indispensable para mantener ciertos puestos en el Congreso el año próximo.

La analista, sin embargo, cree que Donald Trump “está genuinamente dividido sobre el tema, aunque ha cambiado el mensaje múltiples veces”.

De la Casa Blanca también salen voces divididas. Personas como Stephen Miller, que aún están dentro asesorando al presidente, abogan por añadir más y más medidas restrictivas al paquete del “Dream” y personajes políticos como Stephen Bannon, amenazan con derrotar a candidatos que apoyen a los “dreamers”.

Pero si Trump recibe un paquete presupuestal que incluya el “Dream” y quizá algunas medidas de reforzamiento fronterizo, el presidente podría acreditarse el triunfo por los dos lados, apuntó Martínez.

“Al presidente le gusta ser popular”, agregó. “Esta medida es popular”.

El profesor César Cuauhtémoc García Hernández, profesor auxiliar de derecho de la Universidad de Denver y experto en temas migratorios, dijo que aunque los anti inmigrantes son minoría, son “una minoría vocal, escandalosa y que sale a las urnas a votar”.

Parte de la razón por la que el tema se hace aún más difícil el próximo año, es porque es año electoral para congresistas y senadores.

El tema migratorio siempre ha despertado las más fuertes pasiones en Estados Unidos, agregó.

“Estas decisiones definen quien debe pertenecer a nuestro país y comunidad, quien debe ir a las escuelas con nuestros hijos y vivir en nuestros barrios”, dijo García.”Lamentablemente, yo creo que el partido va a tomar la postura de su base anti inmigrante mucho más en serio que la presión del resto“.