Dramático final en contienda de Alabama pone en juego agenda conservadora

Ambos partidos destinan recursos en la contienda en Alabama
Dramático final en contienda de Alabama pone en juego agenda conservadora
Moore es apoyado por el presidente Trump.
Foto: Scott Olson / Getty Images

WASHINGTON— El impredecible desenlace de la elección especial por el escaño de Alabama en el Senado este martes pondrá en juego diversos asuntos de la agenda conservadora, incluyendo la aprobación final del plan tributario, y el control de la Cámara Alta el próximo año.

Centenares de miles de votantes acuden hoy a las urnas en Alabama, un bastión republicano, para elegir entre el exjuez conservador, Roy Moore,  de 70 años, y el demócrata, Doug Jones, de 63, para el escaño que dejó vacante en febrero pasado el ahora fiscal general, Jeff Sessions.

Si de milagro gana Jones, no sólo sería la primera victoria demócrata por un escaño de Alabama en el Senado desde 1992, sino también un rechazo a la injerencia de la Administración Trump y de activistas derechistas como Steve Bannon o David Clarke, que han promovido a Moore pese a las objeciones de la maquinaria republicana.

La elección ha generado $41,5 millones en gastos políticos y publicitarios,  y ha tenido como protagonista la dramática revelación de que Moore, exjuez del Tribunal Supremo estatal de Alabama, acosó sexualmente a varias menores de edad cuando él era un treintañero a finales de la década de 1980.

Pese a su historial de acoso sexual, Moore sigue teniendo apoyo entre las votantes republicanas y una ínfima ventaja en un promedio de encuestas de “Real Clear Politics”, pero mantiene fuertemente dividido al partido.

Una encuesta de la cadena televisiva conservadora, Fox News, le da una ventaja de 10 puntos porcentuales a Jones, mientras que otra, de Emerson College, le da un margen de 9 puntos a Moore.

En las redes sociales, varios activistas especularon de que la encuesta de Fox News busca asustar a los conservadores y movilizarlos a las urnas.

Las encuestas, que suelen ser un instrumento útil para determinar las tendencias electorales, han sido erráticas y poco fiables, especialmente cuando las autoridades estatales calculan que sólo un 25% de los votantes habilitados saldrán a las urnas.

La remota posibilidad de que Jones gane hoy, cuando las urnas cierren a las siete de la noche hora local, mantiene en vilo a los conservadores, porque de eso dependerá la lucha por el control del Senado en los comicios de 2018.

En la actualidad, los republicanos tienen 52 escaños en el Senado, contra 46 demócratas y dos independientes que suelen votar con la oposición.

Si se reduce aún más ese margen republicano, el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, se verá forzado a negociar con los demócratas y republicanos moderados para la aprobación de la mayoría de los proyectos de ley.

Además, está en juego el futuro de otros asuntos de la agenda conservadora, como la aprobación final del plan de recortes de impuestos y, a largo plazo, los continuos esfuerzos por desmantelar “Obamacare” y la adopción de amplias reformas a los programas de asistencia social.

Luego de varias semanas de un distanciamiento por el escándalo sexual que persigue a Moore, el presidente Donald Trump se implicó en la contienda la semana pasada, primero dándole su apoyo, y después con un mitin político en Pensacola (Florida), cerca de la frontera con Alabama, y un mensaje telefónico grabado para los votantes.

Trump, que también afronta acusaciones de acoso sexual, ha advertido a los conservadores que Jones es un “títere” del liderazgo demócrata en el Congreso, y que si gana echaría por la borda todo el “progreso” del partido.

El Comité Nacional Republicano (RNC) reanudó su apoyo financiero para que el Partido Republicano de Alabama continuase respaldando a Moore, aunque eso sentó mal entre parte de la base, preocupada por la mancillada imagen del partido.

Moore no sólo ha negado las acusaciones de acoso sexual y de intolerancia hacia las minorías sino que, junto con su esposa, Kayla, anoche culpó a los medios de comunicación y las “falsas noticias” por una cobertura presuntamente sesgada.

Afuera de su mitin en Midland City, sin embargo, un granjero, cuya hija lesbiana se suicidó,  condenó los comentarios de Moore contra los homosexuales, y urgió a los votantes a rechazarlo.

También la maquinaria demócrata y grupos progresistas han hecho lo propio apostando por la victoria de Jones.

El expresidente Barack Obama, y el exvice presidente, Joe Biden, grabaron sendos mensajes telefónicos para motivar a la base demócrata a que salga a votar por Jones, aún cuando éste ha intentado distanciarse del partido y proyectar una imagen de independencia política.

Durante su último acto electoral anoche en Birmingham, Jones urgió a los votantes de Alabama a que pongan la “decencia” por encima de la lealtad a un partido, porque se trata, dijo, de una de las elecciones más significativas en la historia del sureño estado.

“Tenemos que asegurarnos de que en esta coyunta en la historia de Alabama, tomamos el camino correcto”, afirmó Jones.