Conoce el plan durante el cierre del tren L en 2019

La MTA anuncia algunas de las medidas que implementará para beneficiar a los usuarios
Conoce el plan durante el cierre del tren L en 2019
Más de 225,000 pasajeros se verán afectados con el cierre.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Falta todavía más de un año para la suspensión por 15 meses del servicio del tren L entre Manhattan y Brooklyn, pero desde ya se han dado a conocer los planes para tratar de aliviar el dolor de cabeza que sufrirán los más de 225,000 pasajeros que a diario usan esta línea.

La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) detalló el plan para sustituir el servicio del L, que será clausurado en abril del 2019 para reparar el centenario túnel Canarsie que recorre debajo del East River, y que consiste principalmente en un aumento en el número de autobuses que circularán por la calle 14 en Manhattan.

La idea, según detalló la MTA, es crear un corredor de uso exclusivo de autobuses y bicicletas, principalmente durante las ‘horas pico’, desde la Novena avenida y hasta la Tercera avenida en Manhattan.

Otra de las ideas planteadas es aumentar la frecuencia en el servicio de las líneas de trenes que circulan cerca del L, incluyendo añadir más vagones al tren G que es uno de los más cortos en todo el sistema.

En cuanto a los vehículos particulares, las autoridades plantearon la aplicación de restricciones a la circulación con menos de tres pasajeros, principalmente de autos que utilicen el puente de Williamsburg, lo que incluiría a taxis amarillos y Uber.

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El plan, que fue diseñado en conjunto con el Departamento de Transporte de la Ciudad, busca facilitar el traslado del casi un cuarto de millón de personas que a diario dependen del tren L para movilizarse entre Brooklyn y Manhattan.

“Este plan es un esfuerzo conjunto que incluye las opiniones que hemos recogido de la comunidad y busca responder a sus necesidades”, dijo el presidente de la MTA Joe Lhota.

La agencia espera que con este plan se aclaren los temores de los usuarios, trabajadores y dueños de negocios de Brookly, que están preocupados de los efectos en el tráfico y el comercio durante el largo periodo de reparaciones.