Brooklyn demanda conocer el plan de transporte alternativo a la línea L

El plan debería haber llegado en noviembre

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Brooklyn demanda conocer el plan de transporte alternativo a la línea L
Los usuarios del tren L en Williamsburg y los concejales Stephen Levin y Antonio Reynoso piden que el MTA les de un plan para el cierre de las estaciones empezando el 2018.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

Faltan 17 meses para el cierre de la línea L que conecta Manhattan con los barrios de Williamsburg, Bushwick y Canarsie en Brooklyn, un área en el que empieza a haber impaciencia por conocer cuáles son los planes alternativos de transporte.

Concejales liderados por Stephen Levin, congresistas de la zona, organizaciones vecinales y de representación de los negocios de una área que no ha dejado de crecer, demandaron el martes a la MTA y el Departamento de Transportes (DOT) el plan de transporte alternativo a una línea de metro que llega a transportar a unas 300,000 personas diariamente. El tren L conecta además a los usuarios del G (la única línea que del metro que no pasa por Manhattan) con Union Square.

Este plan de mitigación del problema, que se crea por el cierre de 15 meses para arreglar los desperfectos causados por el huracán Sandy, se esperaba en noviembre. Este plazo ha pasado y ahora políticos, vecinos y negocios de las zonas afectadas en Brooklyn esperan que llegue antes del fin de año. Levin pidió colaboración entre MTA y DOT “colaboración, que formen un partenariado entre ellos y la comunidad”. “Ante la ausencia de plan, todo el mundo está legítimamente preocupada por cómo van a sobrellevar esto”, dijo.

La congresista Carolyn Maloney, pidió además que los afectados por el cierre puedan “influir en el plan cuando se está haciendo y no cuando esté finalizado. Es hora de que tanto MTA como DOT nos muestren qué están considerando”. Los vecinos y negocios de estas zonas de Brooklyn quieren que los responsables de esta agencia y departamento además de los contratistas contacten con el conejo comunitario consultivo mensualmente a partir de enero de 2018.

“Abril de 2019 [fecha en la que se cerrará esta línea] está más cerca de lo que pensamos y muchos negocios de la zona afectados por el cierre del Tren L necesitan prepararse para salir adelante en los 15 meses siguientes”, decía el presidente de la Cámara de Comercio de Brooklyn, Andrew Hoan. “Hacemos un llamamiento al diálogo entre la comunidad, el MTA, DOT y otras agencias relevantes que se centren en las opciones de planificación y transporte de estos motores de la economía de NYC”.

El año pasado se hizo un informe que revelaba que hay más de 1,000 restaurantes en los alrededores de las paradas de la línea L tanto en Brooklyn como Queens y algunos de ellos tienen estrellas en la Guía Michelin, algo que les convierte en un destino no solo de neoyorquinos sino también de turistas. Además, Bushwick y Williamsburg tienen más licencias de licor por milla cuadrada que ningún otro vecindario en Brooklyn, Staten Island, Queens y El Bronx. Cuando se han cerrado las líneas del metro los negocios han experimentado un fuerte descenso de actividad y ventas a lo que suman la preocupación por cómo llegarán los trabajadores a sus puestos.

Propuestas de remedios

  • Los negocios de la zona quieren más autobuses y vías dedicados a estos en la ruta del L. Los concejales querrían que estos no fueran diesel sino eléctricos para reducir la inevitable contaminación de un mayor tráfico.
  • Ferry directo desde Williamsburg a la calle 14t
  • Más trenes en las líneas JMZ y G
  • Apertura de entradas ahora cerradas de estas líneas para facilitar el tráfico de usuarios.