Adrián Lastra de la serie ‘Velvet’: “Ni actor, ni cantante, ni bailarín, aunque hagas las 3 cosas, soy un trabajador”

El actor que interpreta a Pedro Infantes quiere probar suerte en Estados Unidos
Adrián Lastra de la serie ‘Velvet’: “Ni actor, ni cantante, ni bailarín, aunque hagas las 3 cosas, soy un trabajador”
Adrían Lastra
Foto: The Nieman Group/Rondene PR

Adrián Lastra se robó el corazón del público con su personaje de Pedro Infantes en la serie española ‘Velvet’, aquel empleado de las galerías que habla rápido, atolondrado, pero con una ternura y un sentido del amor y la lealtad que son un ejemplo.

En marzo se estrena por Netflix, la primera temporada de ‘Velvet Colección’, en la que Adrián es el protagonista. Pero mientras espera para ya filmar la segunda temporada en Madrid, el actor español que descubrió su vocación mirando en la tele ‘Operación Triunfo’, está visitando Estados Unidos, más específicamente Los Angeles, por unos meses con la intención de explorar el trabajo de este lado del mundo.

En exclusiva hablamos con Adrián Lastra, quien nos cuenta qué significó Pedro Infantes, el eterno enamorado de Rita, nos habla del ser humano detrás del personaje, y nos confiesa sus sueños.

Pregunta: Nos enamoraste con tu personaje de Pedro en la serie ‘Velvet’, y ahora, ¿te mudas a Estados Unidos?
Adrián Lastra:
Cuando estás haciendo un trabajo en España, y te estás dando cuenta de que está propasando fronteras, en el caso a lo mejor de Estados Unidos, del mundo latino con la serie ‘Velvet’ que ha sido un fenómeno, es una cosa personal de ver cómo es ese mundo, ver cómo es esta industria, que aparenta ser parecida pero con diferentes reglas, y tenía mucha curiosidad por ver cómo era esta industria cinematográfica, la de la televisión, la de la prensa, entonces vine aquí como para probar, para ver, para pisar un terreno que yo nunca he pisado, estar en otro país solamente a ver un trabajo… No me vine por la ambición de conseguir el sueño de Hollywood, porque esos son sueños que te pones en una mochila, y cuando te regresas a tu país, la mochila está vacía, porque es un aire donde hay mucha calidad, mucho talento y hay mucha, mucha gente, entonces vengo realmente con mucha humildad, y sin el hambre, sin la desesperación.

P: ¿Qué te encontraste en Estados Unidos?
A.L:
Me ha llamado mucho la atención lo que es la gente, lo que es la personalidad, el que te miran a los ojos, te saludan, te preguntan qué tal el día, puedes entablar una relación… ¡La gente mira a la cara!… Aunque no caminen, que eso me ha llamado mucho atención, en Los Ángeles todo el mundo maneja, no entiendo por qué no puedo caminar por la calle, lo hablábamos con mi familia allá en España y les decía, que es muy impactante que son las 12 PM y no hay nadie en la calle y estoy en West Hollywood… Me llamó mucho la atención, pero es sobre todo las miradas a la cara, las sonrisas, allí en España, en Madrid lo que me pasa cuando te reciben a las sonrisas es cuando te reconocen y esto es para mí uno de los mayores regalos.

Adrían Lastra

P: ¿Qué significa Pedro en tu vida profesional y en la personal?
A.L:
Pedro me ha cambiado la vida, ha llenado muchas posibilidades profesionales que han abierto muchas puertas, porque lo que tiene la televisión es que te da visibilidad, y la visibilidad llama al trabajo. Es un personaje que en cita hemos podido crear en la familia de ‘Velvet’, muy cariñoso, muy bonito, muy entrañable, la gente está enamorada, pero esto siempre lo he dicho, que si no hubiese estado a mi lado Cecilia Freire, quien es la actriz que hace del personaje de Rita, Pedro no hubiese existido en la vida, porque lo que he tenido en frente de mí, esa actriz, esa persona con ese corazón, que poca gente tiene… Siempre voy a estar agradecido a futuro, y que me haya cogido de la mano y habernos mirado a los ojos y decir: “vamos a volar, vamos a crear una historia bonita y vamos solo a querernos”… A partir de allí lo que ha sucedido es impresionante, y te hablo de esta tía porque es la persona que más me ha impactado, por supuesto que hay otros artistas, el personaje que hace del primo Jonás.

En lo personal yo sigo siendo Adri, es decir me da igual que me reconozcan, yo quiero disfrutar de mi set, de mi familia, de mis amigos, divertirme, ser feliz, porque esa comunión es complicada sobre todo con la palabra tan fea y tan bonita a la vez, que es el ego del actor, el dejarse pensar que te puedas creer alguien que realmente no eres. Esta persona es Adri.

P: Tú comenzaste desde muy pequeño, pero ¿te ha pasado en algún momento de que el ego te envuelva y te supere?
A.L:
No, no me ha pasado, lo único que me ha pasado, que me lo dijo uno de mis mejores amigos. Hubo un día, haciendo un espectáculo musical que se llamaba, ‘Hoy no me puedo levantar’, con la banda sonora de decano, un grupo de música famosa, me dijo: “Ten cuidado Adri, porque se te está yendo la cabeza, porque el ego te hace a que quieras o que intentes dominar todo, o todas las emociones, y no, no pudes hacerlo”… Esa fue la única vez que yo dije, sí, tiene razón, no porque yo estaba abusando del poder de una palabra que no me gusta decir, una ‘celebrity’, pero sabes nunca he sido idiota, nunca me voy, pues con la familia que tengo… Mi padre me puede dar un bofetón en la cara si a mí se me sube a la cabeza, con mis 34 años que tengo me da vuelta la cara, o sea yo soy muy voluntario, de una familia muy humilde que nos ha costado mucho conseguir lo que tenemos, es imposible que se me subiera a la cabeza, todo el mundo me diría estás tonto.

Adrían Lastra

P: ¿Quién es Adrián?
A.L:
Una persona muy normal, con el que te puedes tomar una cerveza tranquilamente, con el que puedes hablar de tu trabajo… Soy muy impulsivo, y tengo un problema: que soy muy mal hablado. Pies en la tierra, cariñoso, divertido, y si no soy divertido soy muy tonto, y al ser tonto hago muchas tonterías, entonces soy bastante liviano en ese sentido.

P: Te vuelves el 14 de marzo a España para filmar la segunda parte de ‘Velvet Colección’, pero ahora que conociste un poquito más de Los Ángeles. ¿Qué te gustaría hacer acá?
A.L:
Lo que me gustaría es abrir los montes, de verdad y te lo digo con el corazón en la mano, quitando la frase de: ‘el sueño americano’. Hay mucha maravilla en España, que no me voy a ir, por qué que me voy a ir si aquí estoy muy bien, no, pero me di cuenta que el público es tan grande que lo que me gustaría es abrir mercado, hacer tele, hacer cine, poder enseñar un poco, y poder llegar a ofrecer en calidad de entretenimiento. Yo no te voy a ofrecer nada más que te entretengas, que estés bien, que te haga llorar, que te haga pensar, que te pases un buen rato, sea haciendo películas de acción de las grandes súper producciones que puede haber acá.

Me considero un trabajador, no me considero ni actor, ni cantante, ni bailarín, aunque hagas las tres cosas, me considero un trabajador, eso es lo que soy, con lo cual yo sé que me quiero volver aquí a los Estados Unidos, y volveré cuando termine ‘Velvet Colección’, y que termine la temporada que estoy haciendo en Madrid del musical de ‘Billy Elliot’… Quiero estar unos meses ,y ver realmente cómo es esto.

P: Tanto Miguel Angel Silvestre, como Maxi Iglesias han o viven en Estados Unidos, ¿te han aconsejado?
A.L:
Sí… Con Maxi y Miguel está claro que hablo mucho, ahora Maxi está en Sudamérica, entonces está trabajando en un proyecto, pero es tan largo lo que te cuentan de aquí, es que es muy diferente, hay una cosa de diferencia que son los tiempos. El tiempo en este mundo es el dinero, y aquí no tienen tanta prisa, también depende del proyecto que estés haciendo, obviamente, pero el tiempo de creación, de grabar, de hacer no tiene nada que ver con España, de hecho a mi mucha gente me decía que trabajar en ingles es diferente que trabajar en español, ok, creo que tú los has visto, y lo deberíamos saber, pero para mí las emociones, los sentimientos son internacionales, hables en inglés, ruso, chino, ucraniano, existen otras reglas que son los tiempos y las formas, pero realmente existe un sentimiento, una alegría, un lloro, una rabia, una pasión, el sexo, pero con una lengua diferente, entonces tengo muchas ganas de probar.